Xbox Game Pass o el cambio trascendental del mercado

Xbox Game Pass es el nuevo servicio de suscripción para Xbox One que permitirá disfrutar de cientos de juegos.

descargar juegos de Xbox

Habíamos prometido concentrarnos esta semana en el Mobile World Congress, pero hay algunos temas que son demasiado poderosos como para que los ignoremos. Uno de ellos es la mala idea que ha tenido Microsoft con el estreno de la plataforma Xbox Game Pass, tan mala como la que tuvo en su momento Sony con PlayStation Now. Casi nos alegramos de que Sony no esté teniendo mucho éxito con su iniciativa, puesto que esto podría significar el inicio del fin para el sector de los videojuegos tal y como lo conocemos ahora.

Trabajar en una propuesta de este tipo nos parece irresponsable. Llamadnos locos, pero si algo tenemos claro es que aunque vivimos más felices con Netflix y similares, notamos que una pequeña parte de nosotros se ha quedado en el camino. Esa parte que consumía películas o series con ilusión, que disfrutaba de la industria y que aplaudía el lanzamiento de títulos en formato DVD. Las sensaciones ahora se difuminan con la facilidad que te proporciona Netflix para tenerlo todo con la máxima comodidad, perdiendo el interés, la motivación y el gusto. Somos la generación del “dámelo todo por la menor cantidad posible” y eso seguro que nos acaba pasando factura.

El mundo del cine ya la ha sufrido: cada vez se venden menos películas en formato físico. ¿Cuándo fue la última vez que compraste un Blu-ray o un DVD? Dentro de 10 años seguro que el espacio que ocupan en las tiendas está cubierto por camisetas y pantalones, al menos hasta que llegue el día en el cual nos vistamos con ropa artificial que podamos crear pulsando unos botones en nuestra piel.

Sí, sabemos que todos esto suena muy “abuelo cebolleta contra el progreso”, pero somos los primeros en apuntarnos al bombardero de la realidad virtual y de entablar relaciones con la robótica. Lo que hablamos es de equilibrio, de progresar sin cargarnos nuestra propia identidad en el proceso y sin acabar con industrias que se han asentado durante décadas para que nosotros las borremos de un plumazo en cuestión de meses. Porque eso es justo lo que nos parece que van a hacer servicios como Xbox Game Pass y PlayStation Now.

Ahora mismo se concentran en proporcionar tarifa plana a cientos de juegos que los usuarios pueden jugar en streaming o descargar (que para el ejemplo es lo mismo), pero se trata de títulos con cierto tiempo a sus espaldas, principalmente de una generación anterior. Juegos muy vigentes que pueden mantenernos entretenidos durante semanas de una forma aplastante y a los que podemos acceder por una mínima suscripción de pago mensual. ¿Es interesante el servicio? Por supuesto, no podemos negar lo obvio, tener tantos grandes juegos gratis a nuestra disposición es un sueño hecho realidad. ¿Creemos que va a ser un sistema de autodestrucción de la industria? Sí, nos lo parece, y será algo que se irá sufriendo con el paso del tiempo. Porque lo que están haciendo estos servicios es reeducar y educar a los usuarios, tanto los que juegan desde hace tiempo como los que empiezan a jugar ahora. Digámosle a un usuario que ha tenido PlayStation Now desde los 5 años que cuando quiera jugar a un título de último lanzamiento tendrá que pagar 60 o 70 euros por su compra. Este jugador, que habrá crecido durante 10 o 15 años disfrutando de cientos de juegos “gratis” todos los meses no creerá que ese nuevo juego valga la pena a cambio de ese precio, sino que esperará y lo jugará como siempre ha hecho, después y más barato.

Tarifa plana de juegos

Es a lo que nosotros mismos estamos conduciendo a la sociedad. Lo empezamos a ver hace unos años cuando un gran porcentaje de los usuarios comenzó a hacer propio el lema de “lo compraré cuando baje de precio”. Esto antiguamente también ocurría, porque siempre han existido las ofertas, pero no era algo tan pronunciado. Ahora incluso los grandes fans de sagas específicas prefieren esperar a que el juego cueste 20 o 30 euros menos para jugarlo, aunque signifique esperar 1 año. Esto no es nada bueno y hemos tenido pistas suficientes del lugar al cual nos dirigíamos. Lo peor de todo es que las grandes compañías, como Sony o Microsoft, ahora mismo solo se preocupan, aparentemente, de hacer caja en estos momentos, dando la espalda a la planificación de futuro. Si pensaran a largo plazo verían que quizá están tirándose piedras sobre su mismo tejado.

Nintendo quizá es la que menos está apostando por esta filosofía, pero nos da la sensación de que antes o después se dejará arrastrar y nos llevará exactamente a donde han ido las demás empresas. El sector de los videojuegos del futuro va a ser muy distinto al actual y conviene que disfrutemos de lo que tenemos mientras sea posible. Al final nos tocará cambiar el chip a todos para no volvernos locos. Eso lo tenemos asumido.

Vía: Microsoft

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