Saints Row IV, el principio del final de la locura

La saga Saints Row se encontró en un camino sin aparente retorno con el lanzamiento del cuarto episodio.

Hace unos días se anunció la vuelta de Saints Row con un reboot que dejará de lado todas las locuras que se hicieron en los últimos tiempos con la saga. Queremos recordar esos momentos de gloria absurda y, en general, los distintos juegos que formaron parte de la franquicia hasta este punto de inflexión que se producirá en 2022 con el retorno de la serie.

Saints Row nació como intento de competencia a Grand Theft Auto, pero no lo consiguió. Las comparaciones fueron duras y bastante crueles en la mayoría de los casos. Los desarrolladores pensaron que los dos primeros capítulos no tenían ni el atractivo jugable ni los gráficos o el feeling de GTA, por lo que seguir con Saints Row significaba o tirar el dinero en desarrollos que no serían únicos o cambiar de aires. Saints Row III inspiró aire fresco e hizo esto último, cambiar de manera radical respecto a los dos primeros episodios. Y el resultado, aunque no fuera un superventas, se llevó tantos aplausos que al final los desarrolladores se rindieron ante la evidencia: harían algo más.

Las ideas que se les quedaron en el tintero a los chicos de Volition tenían la intención de reunirse en una expansión para Saints Row III. Pasó mucho tiempo en el cual así pensamos que ocurriría, pero al final el equipo pensó que, una vez llegados tan lejos, ¿Por qué no ir un poco más allá todavía? Esto requería, no obstante, que se eliminara de forma directa el concepto de la expansión y que lo que nos encontráramos fuera con un juego distribuido de manera independiente. Así es como nació Saints Row IV, que demuestra estar muy lejos del concepto de expansión que se había vinculado con él anteriormente. Además, la compañía decidió alterar el juego para llevarlo al extremo. Eso, quizá fuera un poco problemático.

Saints Row IV, llevando el juego al extremo

Lo que se habían planteado los desarrolladores era hacer un juego absurdo, surrealista y que se convirtiera en carne de meme. Era lo que mandaba en esos tiempos. Podemos decir que el equipo de desarrollo ha realizado un buen trabajo para que todo sea bastante bizarro, y que al mismo tiempo exista una relación completa con los juegos precedentes. Ahora el líder de la banda principal se ha convertido en Presidente de los Estados Unidos y muchos de sus antiguos conocidos, tanto aliados como villanos, se encuentran colocados en posiciones dentro de las altas esferas. ¿Qué hace Kinzie Kensington convertida en secretaria de prensa de la Casa Blanca? ¿y Benjamin King trabajando para el Presidente?. Son muchas dudas que se irán resolviendo cuando juguemos, aunque se les sumarán otras nuevas.

La situación se saldrá de madre, o más bien se empezará a salir de madre, cuando una invasión extraterrestre azote la Tierra. Con un mundo virtual de por medio, el protagonista se moverá a través de un escenario que se pondrá a sus pies para que hagamos lo que queramos. Volition parece que haya vuelto a los días en los que nos permitió sacar el loco que llevamos dentro haciendo agujeros con el primer Red Faction, y que en esta ocasión nos diga “ahí tenéis todo eso, hacer lo que queráis”.

Esto significa que vamos a obtener super-poderes, que nos vamos a mover como el rayo, saltar de forma espectacular, usar técnicas de ataque que dejan boquiabiertos e incluso ponernos al control de locos vehículos. Los tiempos en que nos encontrábamos con el reto de puentear un coche para poder robarlo y movernos por Steelport han terminado, ahora pilotaremos robots y si esto nos parece poco también será posible usar ovnis. Hay mucha de la locura de otros juegos de Volition en este título y es un auténtico placer desconectar el cerebro y dejar que nuestras manos y nuestros peores instintos actúen por su cuenta cuando estamos jugando.

Este juego es de otro planeta

Lo que hace Saints Row IV es que sea imposible volver a comparar el juego con GTA. Da la sensación, en algunos aspectos, de que esta sea la pataleta del equipo de desarrollo de Saints Row para decirle al mundo “no nos comparéis de nuevo”. En realidad, estamos comparando dos conceptos opuestos, que tienen pocos puntos en común y que son absolutamente distintos. Si tuviéramos que comparar Saints Row IV con algo sería con… muchos juegos. Es indudablemente complicado saber por dónde coger Saints Row IV para compararlo de alguna manera. Tendríamos que meter muchos juegos juntos en una batidora y después echar mucha cafeína dentro para que diera el resultado conseguido por el equipo de Volition. Solo diremos que habrá momentos en los que nos sintamos como en inFamous o Prototype, que otras veces parecerá que estemos en un juego de guerra, otras en Crackdown y otras muchas en juegos de combates futuristas con robots y máquinas de vuelo. Es difícil saber de qué pie calza exactamente Saints Row IV y a medida que vas jugando comienza a ser todavía más complicado llegar a definirlo.

Lo mejor que se puede decir de Saints Row IV es que este cúmulo de locas ideas confluye de manera que no resulta agotador, sino que sabe mantener el ritmo y hacer que el jugador tenga interés por seguir jugando incluso cuando ya ha probado una gran parte de las armas. Los controles están bien implementados y recurren a los conceptos principales del género de la acción y el guion funciona de forma adecuada para que todo tenga sentido dentro de la locura en la que se nos introduce.

Un intento exitoso, pero fallido

Saints Row IV tiene muy claros cuáles son sus puntos clave y sabe cómo atraer a los usuarios. Es sinónimo de muchísima acción, muchos disparos, combates, superpoderes, explosiones y enfrentamientos contra enemigos de los más diversos estilos. Su potencial gráfico no era el máximo de su generación, pero no era necesario gracias a su absorbente, dinámica y loca jugabilidad. A largo plazo, Saints Row IV no ha conseguido mantener el tipo y ha acabado convirtiéndose en una parodia de la saga de acción. Que sus expansiones y secuela siguieran esa misma dinámica tampoco ayudó. Tuvo unas buenas ventas y eran divertidos, pero la jugabilidad se quemó demasiado rápido.

Por ese motivo, Deep Silver ha preferido hacer un cambio radical respecto a lo que se esperaba del futuro de Saints Row. Con el reboot, el juego vuelve a un tipo de ambientación más clásico. Por ahora, no tiene mala pinta, pero no parece el tipo de juego que haría que fuéramos corriendo a la tienda en su búsqueda. Le falta un toque de atractivo. Lo que los desarrolladores tienen que entender y aprender es que para causar interés y atracción no tienes que recurrir a los memes o a los elementos más absurdos. Eso es lo que hicieron en el pasado y quedó claro que llegaron a causar un impacto entre los jugadores, pero no de la manera en la que lo hubieran esperado.

Saints Row es una saga con nombre, el cual se puede aprovechar si pueden dar forma a un juego suficientemente sólido. En el próximo año veremos si este reboot consigue lo que se propone o si se convierte en un intento fallido por insuflar vida a una saga que no se encuentra en su mejor momento.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...