Pirates of the Burning Sea

Los juegos de rol multijugador llegan uno de tras de otro y todos son bastante parecidos entre sí. Elfos, orcos, aunque a veces también aparece alguna nave espacial en el horizonte para cambiar los sempiternos universos medievales de fantasía… Con todo, de cuando en cuando, algún videojuego se atreve a salirse de la linde y proponer un contexto diferente. Ese es el caso de Pirates of the Burning Sea, el encargado de abrir el baile de los mmorpgs del año 2008. El sueño de los chicos de Sony Online es llevarnos hasta el mar del Caribe en pleno siglo XVIII. ¡Izad las velas grumetes y al abordaje mis ninjas del mar!

pirates-of-the-burning-sea-caja.jpgSi os gustan las historias de piratas, vuestro libro favorito es la isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, os chiflan las aventuras de Barbanegra, tenéis que haceros con una copia del Pirates of the Burning Sea. ¿Cómo puede alguien resistirse a la posibilidad de personificar a un pirata? La posibilidad de llevar una vida de saqueos y vicios, aunque sea virtual es más que suficiente. Y eso es precisamente lo que proponen los chicos de Flying Lab.

Todo comienza, como en casi todos los juegos de rol online, por la creación de nuestro personaje. Podemos elegir entre cuatro bandos: español, inglés, francés y pirata. Como ya sabéis, no soy precisamente un romántico y en la review elegí ser pirata; los otros pueden elegir profesión (no solo nacionalidad): corsario, oficial de marina y comerciante. Esto influye a la hora de relacionarnos con el resto de personajes. El combate naval es una de las cosas en las que los piratas nos divertimos más. De todas maneras, en el editor podemos cambiar nuestra indumentaria, e incluso el comportamiento de nuestro avatar.

El tutorial nos enseña las bases jugables de los combates navales y terrestres. Al principio, numerosos aspectos del combate pasan desapercibidos, pero como ocurre en todos los juegos online, será doloroso en parte por culpa de la pobreza del manual. El mapeado del juego es tremendo, se extiende por todo el golfo de México, Florida, la península del Yucatán y todas las islas del Caribe: Cuba, Bahamas… Numerosos puertos se escalonan sobre estas tierras, cada uno perteneciendo a una de las facciones. Y dado que la velocidad de los buques no supera algunas decenas de nudos, es necesario pasar largos períodos de viaje para alcanzar algunos destinos, lo que recuerda a EVE Online.

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Ya que la principal originalidad de Pirates of the Burning Sea, está en el hecho de dirigir un buque además de a nuestro personaje. Sobre tierra nuestro personaje se desplaza a pie de la manera más clásica posible, aunque se pasa casi todo el tiempo en el mar. Todo se divide entre el buque y el personaje: dos inventarios, dos pantallas de estadísticas, dos barras de competencias… La parte fundamental de las búsquedas consiste en batallas navales, ahí tienes cómo se desarrolla una misión modelo. En general, hay muchísimos buques enemigos a los que hacer frente, nosotros solos o en compañía. Una vez que los buques enemigos estén a tiro podemos utilizar distintos tipos de munición. Algunas harán más daño a las velas, retrasando o inmovilizando el barco, otras causarán daños a la tripulación. Las armas más clásicas destruirán el casco, dividido en cinco (proa, popa, babor, estribor y la estructura central). El arte del combate reside a menudo en el movimiento, ya que para que los cañones no móviles (los más potentes) puedan hacer fuego, es necesario orientar el barco hacia el lado correcto. Y el desplazamiento, va en función del viento, cuya dirección es primordial. Según las necesidades, es posible concentrar a la tripulación sobre la maniobra, sobre la velocidad o sobre el objetivo. Se puede también utilizar las capacidades de navegación que vayamos aprendiendo a medida que subamos nuestros niveles de habilidad.


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El resultado es un sistema de combate naval interesante en el que prima la habilidad táctica sobre todas las cosas. Sin embargo es demasiado lento. Las confrontaciones no resultan emocionantes. Además las capacidades de la tripulación y las velas suben de nivel de forma automática, no es raro ver un combate perpetuarse hasta el infinito. Para abreviarlo, existe sin embargo una solución: ¡el abordaje! Si llegan a colgar sus ganchos sobre el enemigo, el duelo se termina sobre el puente, espada en mano. Estas batallas se juegan a seis contra seis, y como comandantes podemos pedir refuerzos en función de la tripulación disponible. Basta con matar al capitán para alcanzar la victoria. En estos combates, es necesario recurrir a las competencias aprendidas en un maestro de armas de una de las tres escuelas (esgrima, florentina o combate indecente). Desgraciadamente, estas fases de combate a pie resultan demasiado confusas. La dificultad no es muy alta, pero los desarrolladores tuvieron la buena idea de incluir distintos niveles de reto, cambiables en cualquier momento yendo a ver al capitán de un puerto.

El capitán del puerto es también el PNJ que debemos ir a ver para activar el PvP. De esta manera podremos medir nuestras fuerzas contra otros jugadores, pero también capturar ciudades de facciones enemigas. Se ha establecido un sistema muy completo basado en la agitación de los puertos, que depende del número de jugadores que haya online. Sin embargo, por el momento los servidores están relativamente vacíos. ¿Cómo tendrán pensado hacer para mantener el equilibrio entre las cuatro facciones? Desgraciadamente, el interés jugable de Pirates of the Burning Sea acaba siendo demasiado repetitiva.

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Al final, todas las búsquedas se parecen demasiado entre sí, demasiado incluso a cualquier otro juego de rol online. Las batallas navales, que tienen un sistema de juego interesante se vuelven repetitivas y los combates a pie no terminan de ser lo suficientemente atractivos. Echamos en falta una mayor variedad de armas y una mejor gestión de la tripulación. A los programadores se les ha olvidado incorporar algún tema de gestión: contratación de hombres, formación, experiencia, gestión de la moral, sueldo… Algo que sorprende, porque la gestión económica resulta bastante completa.

En definitiva, ¿podemos decir que Pirates es un MMORPG del montón? Pues depende de lo que busquéis, si os gustan los piratas no os va defraudar porque el contexto ha sido muy bien trabajado. Sin embargo, resulta demasiado clásico en sus mecanismos jugables y los gamers más avezados acabarán aburridos.


Gráficos: 70/100
El diseño gráfico es bastante desigual, mucha disparidad entre los distintos elementos que componen este mundo pirata. Las ciudades son bastante bonitas, aunque un poco vacías y angulares. Por el contrario, las tierras vistas desde la pleamar son horribles. En el mar precisamente, el efecto del agua está conseguido, los cielos, los efectos de luces y sombras y la modelización de los barcos. La de los hombres es menos convincente, a pesar de las posibilidades de personalización. Globalmente el resultado es muy agradable.

Sonido: 75/100
Seguramente la parte más conseguida. Las músicas de gran calidad nos sumergen inmediatamente en la atmósfera del tiempo. En cuanto a los sonidos, tanto en ciudad como en los combates, reflejan perfectamente el ambiente, de los crujidos de los cascos a los ruidos de las olas. Quizá pueda resultar un poco repetitivo.

Jugabilidad: 60/100
El sistema de batalla naval es lento pero interesante. El combate a espada o pistola lo es mucho menos. El PvE es rápidamente aburrido. Globalmente, la jugabilidad es muy banal, y carece de numerosos elementos que esperábamos de una simulación de vida de filibustero. Permanece el PvP, que deberá demostrar validez pero ya es prometedor.

Duración: 75/100
Es un criterio un poco delicado que debe evaluarse dentro de un tiempo, ya que solamente el futuro nos dirá si el juego reúne a una comunidad suficiente para durar. Por el momento, diremos todo lo que se puede, es que el mundo que debe explorarse es muy extenso y las búsquedas parecen infinitas. Demasiado repetitivas, será necesario que saquen alguna actualización. Las confrontaciones a gran escala entre jugadores vendrán a seguramente compensar la falta de interés del PvE.


Valoración General: 65/100

El resultado es un poco mediocre. Aunque Pirates of the Burning Sea nos lleva con interés hasta el Caribe del siglo XVIII, la jugabilidad no acompaña.

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