¿Para cuándo Lollipop Chainsaw en Steam?

Cuando se acerca el décimo aniversario de Lollipop Chainsaw, los fans de Suda51 le piden que recupere el juego.

Desde que Grasshopper Manufacture anunciara el desarrollo de Lollipop Chainsaw, fue un juego que nos llamó mucho la atención. Su estética tenía una buena parte de la culpa de ello, pero también su loco planteamiento y que Suda51 se encontrara al frente de la producción. Se lanzó en PlayStation 3 y Xbox 360 en 2012 y llegó a tener una versión más completa en Japón. Hizo mucho ruido y proporcionó gran diversión, convirtiéndose en un sleeper hit que merecería haber tenido más repercusión con el paso del tiempo.

Nos acercamos a que se cumplan 10 años desde su lanzamiento y, ahora que Suda51 parece haber acabado con No More Heroes, es el momento ideal para que se ponga al frente de la recuperación de este título. Lo ideal sería que llegase a Steam la primera edición o incluso una remasterización en consolas, pero a nadie se le escapa que tenemos ganas de una secuela. Ese tipo de juegos desenfadados y locos, propios de épocas más desenfadadas, es lo que necesitamos ahora para cambiar un poco el chip y desconectar de tantos problemas.

Matar zombis con una animadora mientras por el escenario aparecen montones de corazones, estrellas y efectos visuales que rompen con el estilo de lo establecido, no es una mala idea. Desde aquí cruzamos los dedos y esperamos esa vuelta, por lo que vamos a apoyar un poco la maquinaria de la revolución con este análisis de la versión de consolas.

Esta animadora esconde un secreto

Normalmente nos gusta profundizar poco en la historia de los juegos, dado que es algo que preferimos que, más allá de deciros si son interesantes o no, descubráis por vosotros mismos. Pero con Lollipop Chainsaw es irremediable hablar de su argumento, dado que ayuda a entender, en cierto modo, qué está haciendo una animadora, armada con una motosierra, matando zombis.

La heroína es Juliet Starling, una animadora muy atractiva, rubia, que encaja con el prototipo de chica guapa de instituto de los Estados Unidos. Pero al igual que les ocurre a los miembros de su familia a su modo, no es la típica estudiante. Aunque le gusta animar y goza de gran popularidad entre sus compañeros, Juliet es una cazadora de zombis. Se trata de la profesión familiar, y al mismo tiempo, es algo que hace con gran habilidad. Si dejamos al margen sus conocimientos sobre combate y su agilidad, Juliet encaja con lo que podemos esperar de cualquier chica de su estilo. Es un poco ingenua, sabe cómo defenderse, y tiene un novio como ella, Nick. Cuando en su instituto se produce una infección zombi, Juliet tiene que llevarse su motosierra de cazadora para ayudar a su novio y acabar con todos estos seres de ultratumba. Para Nick las cosas no han salido muy bien, dado que los zombis le han mordido. Juliet consigue salvarlo, aunque solo su cabeza, la cual, a partir de ahora, llevará colgada en el cinturón. Juntos se preparan para descubrir qué ha ocurrido y quién está detrás de lo que ha pasado.

Estrellitas y colores kawaii

Este juego de acción en tercera persona lleva más allá el concepto que podamos imaginar debido a la mezcla de elementos extraños, locuras y excentricidades que se dan cita en la partida. Es difícil hablar del juego por la cantidad de surrealismo que incorpora, algo propio de un desarrollador como Suda51. Lo primero que podemos decir es que la jugabilidad es muy rápida y contundente, teniendo a nuestra disposición un buen surtido de ataques basados en tres botones de golpe y uno de salto. Los combos se pueden realizar bajo distintas mezclas de movimientos, y será normal contar con más técnicas y habilidades a medida que avancemos en la partida. No solo tenemos técnicas de ataque con la motosierra, sino también golpes de patada y movimientos acrobáticos que dejan clara la experiencia de Juliet como animadora. Cuanto más mareemos a los rivales saltando por encima de su cuerpo, más fácil será acabar con ellos. Y esto, teniendo en cuenta que la dificultad no es precisamente reducida, se convertirá en algo a tener muy en cuenta.

Las opciones de ataque aumentan cuando hacemos cortes de cabeza simultáneos, momento en el cual la pantalla se parará y se llenará de estrellitas y corazones, proporcionándonos puntuación extra. Al llenar una barra de energía será posible utilizarla para hacernos invencibles durante un periodo de tiempo limitado, momento en el cual también cambiaremos de color y sonará una canción especial. Matar a los zombis gracias a estos recursos se convierte en algo a camino entre lo artístico y lo realmente absurdo y adorable, siendo una excelente representación de lo que los japoneses llaman «kawaii» (algo muy mono).

Durante el juego tendremos que ayudar a alumnos en peligro, algo que tendrá incentivo doble de hacerlo, dado que de no salvarles estos se convertirán en zombis todavía más peligrosos. Si nos metemos en problemas podremos comernos los chupachups para recuperar vida, mientras que en una tienda que aparece en ciertos momentos tendremos posibilidad de adquirir mejoras y objetos. Por otra parte, Nick será un apoyo ideal cuando encontremos cuerpos zombi de color azul en los que podremos poner su cabeza para realizar acciones específicas al manejo de nuestro novio.

Mucho humor absurdo

Lollipop Chainsaw es una constante carcajada, lo que hace más complicado explicarlo con palabras. A la estética llena de color y humor se unen elementos secundarios que hacen que la experiencia sea todavía más bizarra. Los diálogos entre personajes, por ejemplo, tienen unas líneas que rozan la genialidad, y que son muy brutas, propias de un juego dirigido al público adulto. Los personajes con los que nos encontramos también tienen su punto de interés, tanto los enemigos como los aliados. El maestro de Juliet, por ejemplo, es un típico sensei japonés al que parece que le falta un tornillo, y que como gran ataque especial tiene la habilidad de convertir a sus enemigos en atunes.

La familia de la protagonista también se las trae, estando disponibles para ayudar a la heroína. No menos relevante es el amplísimo surtido de disfraces con los que podemos vestir a la protagonista, todos gratuitos e incluso con ropa licenciada de animes. Así, por ejemplo, es posible usar el uniforme de Saeko Busujima o el de Rei Miyamoto del famoso anime High School of the Dead (esa serie incompleta que dejó a tantos fans colgados), el de Haruna de Is This a Zombie?, el de Shiro de Deadman Wonderland o el de Manyu Chifusa de Manyu Hiken-cho. Con esos contenidos DLC se aprovechó muy bien el concepto loco y divertido del juego, aunque es cierto que hubiera sido de agradecer que se hicieran crossovers aun más inesperados y no solo con mangas y series relacionadas con zombis.

Todos los menús, los sonidos y sobre todo la música, están personalizados y son muy propios del juego, sin encontrar parecido alguno en otros títulos. La banda sonora, por ejemplo, nos acompaña con constantes canciones vocalizadas, muchas de ellas que reconoceremos sin problemas. Vamos a escuchar Lollipop de las Chordettes, o incluso Cherry Bomb de las Runaways, contando la música con todo tipo de temas que arrastran una gran fama a sus espaldas. Todas estas canciones se intercalan muy bien con el juego y suenan justo en los momentos clave, aumentando el frenesí y las ganas de seguir eliminando zombis.

El audio por parte de los personajes también merece un punto a destacar, habiéndose realizado un gran trabajo en la versión en inglés. En esta la protagonista tiene la voz de Tara Strong, mientras que Nick, su novio decapitado, habla gracias a Michael Rosenbaum, un actor al que pudimos ver en Smallville, donde caracterizó al carismático Lex Luthor. Las versiones japonesas del juego tienen una voz distinta para Juliet en cada consola, Eri Kitamura en una y Yoko Hikasa en la otra. Eso demostró el enfoque extraño y alternativo del juego, porque pocas veces se personalizan versiones de Xbox 360 y PS3 con distintos actores como hizo Suda51 con este juego para el mercado japonés. No obstante, Famitsu valoró al juego con 36 sobre 40, por lo que en Japón quedaron encantados con él.

Conclusiones

Lo jugamos mucho en su época y quedamos encantados con él. Lollipop Chainsaw es un juego que rompe moldes, que produce carcajadas, y que goza de una calidad técnica y jugable a la altura de las expectativas. El sistema de movimiento es efectivo, y aun con la velocidad la cámara, funciona bien, contando incluso con sistema de apuntado, mientras que los gráficos son literalmente deliciosos. Sin olvidar el buen trabajo realizado en el apartado sonoro, el cual deja muy satisfecho.

Tampoco olvidamos que el juego pusiera en primer plano de la atención pública a la cosplayer Jessica Nigri, que ya por entonces era conocida, pero que con este trabajo de marketing demostró lo que las profesionales del cosplay pueden llegar a aportar a la industria. Su representación de la protagonista fue perfecta y se convirtió rápidamente en uno de los iconos más representativos de la campaña publicitaria del juego en todo el mundo, tanto en Japón, donde viajó frecuentemente, como en América y Europa.

Los japoneses tuvieron esa versión especial de la que hablábamos antes, una edición de San Valentín que tenía contenido adicional y que, esperamos, si se llega a producir un lanzamiento en Steam, sea esta la que se utilice como base. El juego merece la pena a muchos niveles más allá de la curiosidad y, dentro del historial de Suda51, es una de esas producciones que tiene más carisma. Porque a todos nos gusta No More Heroes, pero queda bastante claro que el desarrollador ha exprimido esa gallina de los huevos de oro hasta el punto en el que ha perdido todo signo de originalidad.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...