Ole Toro, el juego más polémico del software español

Hace algún tiempo hablábamos en este mismo blog sobre un videojuego que había generado una polémica a nivel nacional. Paris Riots, un “simple mod” del Medal of Honor había saltado a las portadas de periódicos y aparecido en todas las televisiones.
Según sus detractores, el título incitaba a los jóvenes a tomar parte en las revueltas callejeras. Su autor negaba la mayor y criticaba a unos medios de comunicación que lo hicieron mártir y casi culpable de los hechos acaecidos en la capital francesa.
Hace unos días tuve la suerte de hablar con Michel, ha parado el proyecto y muy desilusionado nos comentaba que se ha marchado de Francia. Su intención era generar un debate sobre las diferencias sociales que han provocado el conflicto y no ha podido con la presión mediática a la que le han sometido. Es posible que cuando vuelva de su éxodo nos ofrezca una entrevista en exclusiva.

OleToroAmericana.jpgTodo esto me ha hecho reflexionar y flexionar en un ejercicio que me ha levantado dolor de cabeza. En estos casos lo que hay que hacer es tirar de amigos. En este caso nada más y nada menos que Scari Wo, uno de los padres de bizácoras me recomendaba que hiciera una pequeña visita al “Ole, Toro”, el juego más bizarro que ha parido madre. Os invitamos a descargarlo desde aquí, para jugarlo necesitaréis un emulador.

Seguro que ya hay alguno que piensa que se me ha terminado de ir la cabeza del todo porque Paris Riots no tiene nada que ver con Ole, Toro. Pues tiene, y mucho que ver. Paris Riots ha sido polémico fundamentalmente en su país de origen, pero el videojuego que publicara Dinamic en el año 1985 salpicó con su artística tauromaquia a toda Europa.

oletorocpc3.pngLas revistas británicas de videojuegos se cebaron con el juego de manera excesiva. Los hermanos Ruiz tienen el honor de haber creado el único título que ha recibido en la “Computer & Videogames” un cero del tamaño de la rueda de un molino. Se llevaron la desilusión de su vida al ver que un producto excelente era valorado únicamente por su temática taurina.

El producto nos ponía a los mandos de un torero que tenía como misión ir toreando un animal tras otro. Pases de muleta, banderillas y a entrar a matar. Finalmente acababa haciéndose repetitivo. Con una dificultad bastante alta, era muy fácil que el vitorino nos empitonase al primer descuido. La puntuación del juego dependía de nuestra destreza en los diferentes tercios.
oletorocpc.png Acompañado de unos gráficos muy buenos para la época, las animaciones aunque lentas estaban muy cuidadas. La música consistía en diferentes pasodobles taurinos reconocibles por cualquier hispano que a mi personalmente me resultaban muy simpáticos.

Quería compartir hoy con vosotros uno de los juegos más divertidos que he tenido nunca, se lo puse a todos mis amigos durante todos los años que vivió mi fantástico Amstrad CPC y en momentos de bloqueo mental suelo ponerlo.

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