Medal of Honor Airborne, breve y decepcionante

Medal of Honor AirborneConducir tanques, destruir tanques, hacer saltar por los aires al enemigo, incluso juguetear con submarinos son algunos de los elementos de la saga Medal of Honor. Y es que a lo largo de estos años hemos hecho de todo excepto saltar en paracaídas. Ale, pues ya tenéis la oportunidad. Y al que no le guste que se vaya a zurcir mierdas a latigazos.

Medal of Honor AirborneEl salto en paracaídas, el argumento formulado por excelencia durante la campaña de comercialización de Medal of Airborne es tristemente, su única baza. Al parecer íbamos a tener la posibilidad de movernos libremente por el mapeado, eligiendo el punto en el que realizar los aterrizajes. Nuevamente, las promesas de Electronic Arts se pueden tirar a la basura. Y es que esas promesas de libertad de movimientos son más falsas que un billete de trescientos euros. Cada nivel dispone de dos “safe zones” balizadas por humo verde, puntos sobre los que se nos recomienda aterrizar. De lo contrario caemos en zona enemiga y nos acribillan en cuestión de segundos. Se supone que existen zonas de aterrizaje secretas que sólo aparecen cuando las cruzamos a pie. La gran revolución del paracaídas que según EA debía traernos tantas horas de diversión se ha quedado en agua de borrajas y los niveles se parecen demasiado entre sí: un grupo de soldados apiñados en un avión, gritando toda clase de maldiciones…

Medal of Honor AirborneDe todas maneras, esta nueva entrega de Medal Of Honor añade cierta dosis de libertad de movimientos. Es cierto que el jugador puede elegir el orden en el cual realizará sus objetivos y sobre todo hay una forma de ensartarse detrás de las líneas enemigas o de subir sobre un techo para hacer puntería con el fusil y limpiar una calle mientras liberamos Europa. El videojuego sigue siendo lineal, eso sí, conserva esa puesta en escena y ese ritmo desenfrenado que hace furor entre los fanáticos de este tipo de juegos. Medal of Honor Airborne tiene un ritmo nervioso, una banda sonora dramática y algunas escenas muy apropiadas para introducir las misiones, lo que ya hemos visto en anteriores entregas.

Medal of Honor AirborneLo malo es que este conservadurismo comienza a pesar seriamente sobre la serie. Medal Of Honor Airborne tiene algunos momentos muy buenos, pero al precio de unas lagunas insoportables. En el fondo, se tiene siempre la impresión de estar jugando al viejo Medal of Honor. Y aunque este Airborne es la mejor entrega de la serie de lejos, está muy lejos de ser un juego acorde al hype que ha generado. Igual es por el retraso que trae pero el motor gráfico presenta unos fallos injustificables. La I.A. enemiga es una entelequia que no se sabe de qué va, recuerda lamentablemente a la primera entrega para PC. La idiotez de los soldados enemigos les hace correr de un punto a otro, asomando la cabeza de manera regular para que les encañonemos. Luego está el clásico de colocarse delante de alguna metralleta pesada. Incluso algún loco se lanza en busca del cuerpo a cuerpo con divertido resultado. Lo mismo ocurre con nuestros compañeros, meros figurantes totalmente inútiles que se negarán a avanzar si no vamos nosotros por delante.

Medal Of Honor Airborne nos convierte en superhéroes de la guerra y el resto de la tropa no sirve para nada. Y eso que el juego presenta un aspecto de película bélica muy interesante, pero es una lástima encontrarse con enemigos de espaldas en medio de nuestras tropas.

Medal of Honor AirbornePor último, no tenemos más remedio que quejarnos de la duración del videojuego. Y es que aunque algunas zonas son bastante complicadas, el juego es globalmente bastante sencillo. Son seis misiones y cada una de ellas nos lleva entre una hora y una hora y media para acabarlo. Sin sacar la calculadora tenemos un juego de seis horas de juego. Algo especialmente corto si tenemos en cuenta que Medal of Honor Airborne cuesta setenta euros. El multijugador prolonga la experiencia de juego pero pensamos que era necesaria una campaña mucho más consistente.


Gráficos: 70/100

Muy bonito, sin suponer un antes y un después en lo ya visto tanto en PC como en consolas. Medal of Honor Airborne llega con un retraso imperdonable para una saga que se encuentra en un callejón sin salida. Curiosamente, la ambientación gráfica compensa el conjunto.

Sonido: 85/100
Grandes temas de la saga que no terminan de articularse en un videojuego con grandes efectos de sonido y un doblaje apropiado aunque algo redundante.

Jugabilidad: 60/100
La puesta en escena de las misiones es bastante desigual pero llegará a hacer las delicias de los aficionados a FPS hollywoodianos. El resto morirá de exasperación, con mecánicas demasiado utilizadas y una inteligencia artificial de poca credibiliad y eficacia.

Duración: 40/100

Seis horas de juego es lo que cualquier gamer puede esperar de una expansión. El título no ofrece mucha rejugabilidad (lo de lanzarse en paracaídas tampoco es para tanto). El modo multijugador es lo único a lo que podemos engancharnos.


Valoración General: 65/100

Airborne hará las delicias de los apasionados de la serie, e incluso de los amantes de FPS ambientados en la Segunda Guerra Mundia. La mecánica del juego ha envejecido mal en este tiempo y aunque el motor gráfico es correcto, la inteligencia artificial no está a la altura. Medal of Honor Airborne no justifica el precio que cuesta.

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