Luces y sombras en un E3 2021 con poco espectáculo

El E3 2021 se ha mantenido en formato digital y ha ayudado a que algunas grandes empresas brillen, mientras que otras han tropezado.

Ya tenemos ganas de que el E3 vuelva a ser como era antes de la pandemia, porque se echa de menos el espectáculo. Los vídeos pre-grabados sin presentadores famosos ni invitados, terminan siendo un poco tediosos. A las conferencias les falta glamour e interés y, mismamente, en la de Ubisoft, echamos de menos a Aisha Tyler de una manera que no os podéis ni imaginar. También echamos de menos a Sony, que debe tener a sus ejecutivos montando unidades de PlayStation 5 a la vista de la escasez, y nos quedamos con una cara de “¿Qué es esto?” con la conferencia de Take-Two (culpa nuestra, porque veníamos esperando otra cosa).

Por ello, el E3 nos ha dejado así así. Sumemos a todo esto, que, durante la cobertura, tuvimos un problema técnico con el equipo y tuvimos que dejarla a medias. Menudos llantos. Aunque, al menos, pudimos hacer la cobertura de la conferencia de Microsoft, la cual, sin duda, fue lo mejor de todo el evento. Quién nos iba a decir que estaríamos, en 2021, aplaudiendo a Microsoft por su paso por el E3. Que tampoco es que lo hicieran tan bien, pero en comparación a otras, arrasaron.

En esta crónica general os vamos a contar las luces y las sombras. Lo que nos gustó y lo que nos dejó fríos. Hay mucho que decir, pero de verdad estamos con los dedos cruzados esperando a que el E3 2022 vuelva a la normalidad y podamos estar dentro de ese anfiteatro viendo la historia del videojuego cambiar delante de nosotros.

Las sombras del E3 2021

Comenzamos por lo malo, para quitárnoslo de encima. La conferencia de Capcom fue una de las más decepcionantes para nosotros. La empresa está tomándose su trabajo, hoy día, de forma calmadísima. Tan calmada que las novedades que nos trajeron fueron mínimas. Sacaron un poco de Resident Evil Village, con sus DLC, que es como ir a tu tercera cita y romper el hielo con un anillo de compromiso, luego pusieron Monster Hunter a todo trapo y acabaron con Ace Attorney. La vuelta de Ace Attorney a primer plano es una buena noticia, pero la sobredosis de Monster Hunter y la ausencia de juegos menores, secundarios, que no busquen obtener una millonada de ventas, resultó desconcertante.

Lo de Take-Two no lo vamos a mencionar más allá de lo comentado ya. Porque dentro de lo que era, hizo su papel. Otra gran decepción fue la de Bandai Namco, una soberana. La compañía desaprovechó la oportunidad de desplegar sus novedades para simplemente ofrecer un breve comentario sobre The Dark Pictures Anthology: House of Ashes. Fue como si la empresa hubiera decidido a última hora poner a uno de sus desarrolladores a hablar sobre el juego con un trailer como acompañamiento. Nada más. Esa fue la conferencia. Una de esas ocasiones en las que te apetece decir “para esto, no hagas nada”. Eso sí, el juego tiene buen aspecto, pero eso no justifica la mala representación de la empresa en el evento.

Tampoco nos gustó (en realidad nos gustó, aunque no nos guste reconocerlo) el espectáculo que dio Limited Run Games, anunciando juegos interesantes por doquier que van a ser, como de costumbre, imposibles de conseguir. No es un secreto la animadversión que tenemos por esta empresa que hace tiradas cortas de juegos físicos que, por lo general, no se suelen poder conseguir de ninguna otra manera. Tras intentar comprar algunos de sus títulos sin éxito (incluso estando esperando al momento de la puesta a la venta, haciendo F5 como locos), vemos claramente el negocio oscuro y terrible que tienen organizado, el cual solo alimenta a los revendedores.

Por ello, nos parece una lástima que muchos juegos interesantes como River City Girls 2, los primeros Shantae o Bloodrayne Betrayal (al que en su época le dieron para el pelo en los análisis) fueran anunciados en esta conferencia. Al menos, eso sí, nos queda la esperanza de saber que los podremos comprar en formato digital sin sufrir ningún tipo de presión.

Las luces del E3 2021

Decíamos lo mucho que nos había gustado la conferencia Microsoft. No es que fuera explosiva, pero estuvo muy bien. La de Nintendo también resultó de lo más adecuada teniendo en cuenta lo que se suele esperar de la empresa japonesa. En el caso de Microsoft, hubo títulos que resultan imprescindibles, como Forza Horizon 5, Halo Infinite, Starfield o Sea of Thieves Piratas del Caribe. Nos sigue asustando que la gran mayoría de las novedades de Microsoft vayan a llegar a Game Pass desde el día de lanzamiento, lo que no parece un modelo de negocio demasiado rentable.

Por ahora los juegos están mostrando un alto nivel de calidad, con ese poderoso Forza Horizon 5 que despliega una potencia gráfica de categoría. Halo Infinite ha mejorado de manera considerable respecto al drama de lo que se vio con anterioridad. Así que, en principio, nos vamos a concentrar simplemente en disfrutar de Game Pass y no pensar en lo que puede ocurrir en el futuro debido al cambio en la forma de ingresos que está introduciendo Microsoft.

Con Ubisoft también quedamos complacidos. No hubo más vídeos desastrosos del remake de Prince of Persia, lo cual fue de agradecer, ni tampoco demasiado Assassin’s Creed más allá de su próxima expansión. En contraposición a esto, tuvimos Mario + Rabbids Sparks of Hope, que tiene buena pinta, y la vuelta de Avatar a los videojuegos (aún falta mucho que ver para que sepamos si va a ser algo más que otro bluf de las adaptaciones cinematográficas). Ubisoft también nos dio más Rainbow Six, Riders Republic y otros juegos que se muestran equilibrados entre las aportaciones a distintos géneros.

Square Enix presentó Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin, que, haciendo una valoración inicial, no es que nos haya cautivado, pero con el juego de Guardianes de la Galaxia sí que se nos quedó una buena impresión. La actualización de Avengers con Black Panther de forma gratuita es un punto realmente positivo y un zas para quienes dijeran que el juego estaba enterrado, mientras que Babylon’s Fall se confirma para PS5 y amplía un poco sus fronteras.

Nintendo hizo lo que se esperaba. Hay que entender que Nintendo es una compañía japonesa que triunfa en el mundo entero, pero que, sobre todo, tiene la práctica mayoría del mercado japonés en su lado. Las tiendas japonesas, centros comerciales o jugueterías, solo venden juegos de Switch: ni rastro de Sony y sus PlayStation, que han sido “canceladas” por el público japonés. Y la mejor forma de demostrar al público japonés su apoyo, fue emitiendo una conferencia distinta para Occidente y para Japón. Dos conferencias, una con los juegos globales y otra con los títulos que solo llegarán (salvo sorpresa) a tierras japonesas. Este tipo de cosas, las cuales Sony también hacía en el pasado, es lo que ayudan a que el dominio de Nintendo en Japón sea absoluto.

Las conferencias de Nintendo lo tuvieron todo: Zelda, Smash Bros., RPGs, una Game & Watch de Zelda que luce realmente bien y otros juegos interesantes. Lo que nos faltó es un poco más de personajes icónicos de la compañía (más allá de Zelda), pero tuvimos la sorpresa de volver a ver la saga Fatal Frame y de la recuperación de Advance Wars con un pack de sus dos entregas clásicas.

En definitiva, un E3 desconcertante, con buenas presentaciones, pero con otras que parece que se realizaran sin ningún tipo de experiencia o planificación.

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