Los parches o el timo del tocomocho

Empieza a ser preocupante la costumbre de las distintas compañías de videojuegos en lanzar productos inacabados con la disculpa de que lo terminarán arreglando con un parche. Una circunstancia que es un atentado contra los derechos del consumidor.

Imaginaos por un momento que os vais a un centro comercial a comprar una lavadora. La pagáis, os la lleváis para casa dispuestos a hacer el primer lavado. La ponéis en marcha y os lleváis la desagradable sorpresa que no funciona correctamente o que, simplemente, no lava. Llamáis al servicio técnico de la lavadora y allí os sale un operador que os dice «efectivamente, la lavadora no lava, ya lo sabíamos. Pero no se preocupe, en unos meses vamos a fabricar una nueva pieza, usted mismo la coloca y ya verá como va a las mil maravillas». Impensable, ¿no?, pues este mismo caso extrapolado al mundo del videojuego ha sido tomado por costumbre por las distintas desarrolladoras y distribuidoras.

Un parche vamos a necesitar los gamers en el alma.

Un parche vamos a necesitar los gamers en el alma.


De nuevo nos encontramos con una circustancia en la que las compañías se aprovechan de que los jugadores de videojuegos solemos ser unos clientes excesivamente pasivos y conformistas, poco dados a protestar y a exigir lo que tenemos derecho. En cualquier otro sector, la OCU tendría mucho que decir, pero hemos llegado hasta un punto en el que simplemente nos conformamos, y eso no es para nada aceptable.

Probablemente, el origen de los parches sea de lo más inocente. Con toda seguridad, vendría de algún título que, habiendo pasado los tests de calidad, terminaría mostrando «bugs» que no se habían captado al principio». Esos primeros parches daban incluso una visión negativa de la propia empresa y se intentarían evitar.

Después vendría la separación entre desarrollador y distribuidor, lo que hacía que, debido a las presiones del segundo, el desarrollador no pudiese testear el título como le hubiese gustado. Esta situación se iría repitiendo más y más hasta el momento actual, donde lo importante es la fecha de lanzamiento y si el juego está terminado o no, es lo de menos.

El modo Mi Jugador de NBA 2K10, con unos problemas de frame rate inaceptables

El modo Mi Jugador de NBA 2K10, con unos problemas de frame rate inaceptables


De esta manera, los estantes de las tiendas de videojuegos se encuentran repletos de productos inacabados, vendidos como completos y sin ningún tipo de compensación al usuarios (siempre y cuando decidamos no devolver el título). Por no ir muy lejos en el tiempo, podemos hablar de NBA 2K10, un videojuego magnífico pero que en el modo «Mi jugador» tiene unos problemas de frame rate para nada justificables en un videojuego terminado. Desde 2K Sports prometen que se arreglará con un parche, pero casi un mes después de su lanzamiento, los fans de la saga están con un título incompleto. Así, se da la ironía de que, el que compre el videojuego nada más salir, se encontrará con que lo pagará más caro que nadie y lo encontrará más incompleto que nadie.

Pero ese es un ejemplo menor, ya que ha habido verdaderas situaciones embarazosas, como ha sido el caso de Planeta deAgostini con sus dos sagas más populares, PCFútbol y ACB Total, donde nos colaron betas como juegos completos, en un gran ejemplo de falta de escrúpulos.

PCFútbol 2005, toda una fábrica de "bugs"

PCFútbol 2005, toda una fábrica de bugs


Desde aquí sugiero a todos los jugadores del mundo, que ha llegado el momento de «levantarse en armas» y dejar de conformarnos con esta situación inaudita, empezando a protestar masivamente a este atropello a nuestros derechos como consumidores.

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