Left 4 dead

Valve nos quiere sorprender una vez más con una grata idea. Dos cosas para resaltar: la posibilidad de ser un zombi sediento de sangre y la obligación de cooperar en la partida online. Left 4 dead parte de una idea poco que no es original pero diferente. Y lo mejor: Valve es el claro ejemplo de que no todo esta inventado.

Valve: La quinta pata del gato
Este no es un artículo patrocinado, yo no soy empleado de Valve, ni siquiera conozco donde tiene las oficinas ni hablé jamás con algún empleado de la compañía. Sin embargo quiero decir que en la actualidad Valve demuestra que es la mejor compañía de videojuegos. ¿Por qué? Porque hace algo que pocos hacen: inventa.

Resulta ser que un día me llamo la atención un video que vi en Internet, sobre lo que parecía ser un shooter simplón pero que tenía una rama novedosa. Ese juego resulto ser una de las mejores joyas que ha dado el entretenimiento digital. El Portal es simplemente brillante por partida doble. Por un lado está impecablemente ejecutado: los gráficos responden y lo hacen atractivos, es tecnológicamente accesible ya que los requerimientos concuerdan con cualquier PC hogareña actual, etc. Pero por el otro (y acá es donde siento casi lo mismo que al darle el primer beso a una chica) la concepción del juego es única. Lo que es el juego lo hace grande. Es decir que esta simple y genial idea de transformar un shooter en un juego para pensar es irrepetible. Es la mezcla perfecta entre el Tetris y cualquier otro juego de disparos que hay en el mercado. Cuando jugaba estaba más tiempo planeando mis movimientos y calculando los tiempos que lo que duraba la ejecución de las acciones que me llevaban al éxito en los niveles. El juego exige niveles de concentración y lo premia a uno con la grata sensación de satisfacción por haber superado un nivel más, por haber sorteado un obstáculo que parecía imposible, me hizo sentir más inteligente (como cuando jugamos al ajedrez que nos sentimos más intelectuales aunque todavía no sepamos como se usa el lavarropas).

Lo acepto: estoy enamorado de Valve y de sus ideas, porque es la única empresa que me hace sentir que no todo esta inventado,. Que todavía me puedo sorprender frente a un juego y, sobretodo, que no hace falta gráficos fotorealistas, ni sonido 5.1, ni pantallas widescreen, ni toda la bola: no hay nada más atractivo, estimulante y divertido que una idea buena, nueva y simple.

Por todo esto y mucho más no me sorprende que esta empresa me mueva el avispero con otro juego que parece ser simple en su ejecución pero que es secretamente pretencioso, por centrarse en dos conceptos hasta ahora poco vistos en los videojuegos: la idea de jugar junto a otros por el bien común y la posibilidad de pasarte al otro lado (por el mal común también).

El pelo al huevo

Cuando uno iba a jugar a los videojuegos (hablo de esos ligares grandes donde se compran fichas o se cargan tarjetas para elegir entre una amplia gama de opciones de entretenimiento, mientras nuestros padres nos miran hartos y esperan que perdamos cuanto antes para volver a casa) era común ver a una horda de inadaptados sociales (pido disculpas anticipadas si usted, señor lector, era uno de ellos) bailando atrás del tipo que se convulsionaba frente a juegos demoníacos como el Pump it up, o algún miserable niño que no era capaz de comprarse una ficha y tomaba la pistola que estaba sin usar del player dos a tu lado y sin poner una moneda simulaba ayudarte mientras vos te concentrabas en liberarte de los cientos de tipos que te querían limpiar en juegos como el Time Crisis.


La cooperatividad y el juego en equipo se vieron revitalizados estos últimos años. Y Valve no ignoró esta seña de necesidad de jugar en equipo que hizo el mercado e inventó este Left 4 dead que en su planteo no es para nada original pero que tiene su propia cuota de interés y atractivo para cualquier gamer desprevenido.

A ver la cosa es simple: Imaginen un virus suelto por ahí que vuelve zombi a la gente, algunos afortunados zafan de la enfermedad, pero no de los enfermos. Resulta ser que estos tipos son solo cuatro, con vendas y municiones limitadas y no les queda otra que trabajar juntos para su propia supervivencia y olvidar las diferencias sobre si uno tiene mal aliento, o si hay alguno que le debe plata a otro o si le miró a la novia. Nosotros seremos uno de esos cuatro.

La idea de enfrentarnos de modo cooperativo frente a la maquina es estimulante porque la táctica y el verdadero compañerismo serán necesarios para sobrevivir.

Técnicamente no hay nada novedoso para decir. Como el juego esta desarrollado por Turtle Rock, el motor gráfico empleado es el ya consagrado Source Engine de renombrados títulos como el Counter Strike. Además todas las fichas están puestas en el desarrollo de la versión final del juego, por lo cual se canceló toda idea de regalar un demo al mercado para ir tanteando de que la va este titulo, por la simple razón de que no se quiere gastar tiempo en una demostración sino que se prefiere apuntar todos los cañones a la versión definitiva.

Esta necesidad del otro a la hora de matar muertos vivientes que Electronics Arts distribuirá a partir del 15 de noviembre en nuestras tiendas amigas cuenta con cuatro campañas divididas en cinco capítulos cada uno con un único objetivo: escapar del modo más rápido de los zombis que nos quieren comer transitando los caminos que nos brindan los mapas del juego. Lo bueno es que cada mapa tiene montones de caminos alternativos, donde, además de encontrar recargas de municiones y vendas para curar nuestras heridas, harán mucho más llevadero el camino hasta nuestra salvación, ya que tenemos que tener en cuenta que cada nivel puede llevarnos más de una hora de juego. Contaremos con un arsenal limitado en donde tendremos rifles para campers amigos, escopetas, semiautomáticas y pistolas (podremos usar dos juntas, una en cada mano… sino sería incomodo… a no ser que tengas una mano muy grande). Paro los piromaniacos habrá dinamita y bombas molotov para divertirte a lo loco, pero con precaución porque también podremos herir a nuestros compañeros.

Lo más interesante, además de esta propuesta amistosa de salvarnos el pellejo los unos a los otros, es la de poder integrar el bando de los otros, los feos y malos (N. del R.: con este último comentario no se quiere relacionar la fealdad con la maldad, uno puede ser feo pero buen tipo y ser malvadísimo y ser hermoso, ahora si da la casualidad que sos espantoso y te gusta pegarle a niños indefensos juro que es pura casualidad). Para el caso seremos alguno de los zombis con capacidades especial que nos diferencian de los demás. Las mas conocidas son las de Boomer (donde seremos una especie de bomba humana… no hace falta ser zombi para eso) o Hunter que nos permitirá caer desde grandes distancias sobre nuestros enemigos para despedazarlos.

Los escenarios irán desde los característicos metros subterráneos de New York, la calle y hasta los techos, así que en todos los niveles habrá que poner el pecho a las balas (cosa que no te afectará si sos zombi). Dicen que la inteligencia artificial va a ser los suficientemente inteligente como para resolver sus propias tácticas y para indicarnos como conectar la alarma del auto, el estereo a la computadora y para entender la teoría de la relatividad de Einstein… yo creo que no, normalmente los zombis tragan plomo a lo tonto.

Para aquellos ariscos, para las mujeres histéricas y los hombres más ermitaños habrá un modo de juego solitario para matar a todos y disfrutar de nuestras victorias solos, abrir nuestros champagnes y bañarnos en el solos… reír solos… que triste!!! Pero tambien podemos hacer partidas de ocho jugadores en simultáneo (una cita online entre cuatro humanos y cuatro zombis… interesante…).

Valve ha generado ideas verdaderamente renovadoras, y ahora se dispone a tomar una que si bien está un poco gastada seguro estará ansiosa por su reinvención. Y como todos sabemos: el que tiene una idea no es pobre.

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