Gears of War 3, espectáculo extraterrestre es decir poco

Las batallas intensas de Gears of War 3 dejaron huella en el catálogo de Xbox como uno de los mejores juegos de su generación.

¿Qué entregas de Gears of War recordáis con mejores sensaciones? La primera, sin duda. Pero, está claro que la tercera. Fue épica. Un juegazo en toda regla. Un juego que nos está haciendo plantearnos la adquisición de una Xbox Series X, porque tenemos muchas ganas de rejugarlo (y de Halo, ni hablamos).

La historia siempre ha sido una de las características determinantes de la saga, y en esta ocasión la experiencia resultó todavía más inmersiva. Esto quiere decir que multitud de elementos relevantes se van introduciendo en el argumento a medida que avanzamos en la partida, lo que hace que la experiencia sea no solo cinematográfica, sino que además hace que el jugador se sienta parte del juego, y que incluso pueda sentir parte de las emociones de los chicos que luchan codo con codo con Marcus. Este argumento introduce elementos adicionales a los enfrentamientos habituales y nexos de historia de lo más cuidados.

El modo campaña comienza en el nivel del barco, uno de los momentos más intensos del juego. Comenzamos a defendernos y disparar a todos los enemigos que intentan asaltar el lugar, atacando en grupo y siempre manteniéndonos cerca de nuestros compañeros. La sucesión de acontecimientos de este inicio es de lo más movida y no hay momento para el descanso. Tan pronto nos veremos robando las armas de nuestros enemigos, como buscando munición entre los cuerpos caídos para no tener que golpear en cuerpo a cuerpo a los oponentes. En las situaciones de riesgo, cuando todo parezca perdido y nos veamos en el suelo, arrastrándonos con heridas, habrá pocas veces en las que uno de nuestros compañeros no venga a echarnos una mano. A esto ayuda la inteligencia artificial del juego, que está depurada de manera que, aunque de manera realista, se encargue siempre de tenernos vigilados. Una vez nos echen una manita en la recuperación, podremos ayudar a quien nos haya ayudado si este se encuentra en problemas y continuar con la batalla con nuestros oponentes.

En el barco, antes de terminar el nivel, y cuando hayamos realizado algunas misiones de forma intuitiva en el escenario, que se basarán en llegar a determinados lugares para activar interruptores o apagar fuegos, tendremos la ocasión de montarnos en un auténtico mech. Este nos da la capacidad de usar dos tipos de disparo según si queremos movernos mientras disparamos o si dejamos el mech anclado en el suelo. Con él lucharemos contra una enorme criatura procedente del mar a la que habrá que disparar con intensidad y velocidad en puntos clave para derrotarla, teniendo, al mismo tiempo, que ocuparnos de enemigos pequeños que aparezcan en el decorado.

Dos puntos de vista distintos

Una vez terminamos el nivel del barco, donde Marcus, Dominic, y sus compañeros se dejarán la piel, descubrimos que Augustus Cole y su grupo también están presentes en la historia, aunque en un escenario distinto. Con ellos nos introducimos en una ciudad que no se encuentra en su mejor momento y que se ha visto invadida por los lambent, que crecen del suelo y producen un enfrentamiento más complejo y distinto al habitual. En este caso tendremos una impresión diferente del ambiente del juego y es realmente característica la manera en la que cambia la forma de afrontar los combates en un escenario mucho más abierto, con situaciones que dejarán a los usuarios más que satisfechos.

En general, el modo de juego fue una refrescante experiencia que tiene una carga dramática importante y que refuerza el concepto de enfrentarnos contra los lambent. Estos enemigos, en contra de lo que pudiera parecer, se distancian de forma notable de los locust, y resultan temibles incluso para estos.

Más acción digna de Gears of War

En Gears of War 3, el equipo de desarrollo tuvo el objetivo de pulir la jugabilidad al máximo depurando hasta el más mínimo detalle, y consiguiendo un sistema de juego equilibrado y atractivo. Los cambios en términos jugables son muy apreciables si jugáis a todos los episodios de la saga uno detrás de otro. Es cierto que el sistema de juego se mantiene fiel a la franquicia, pero las mejoras son elevadas.

El sistema de control está implementado siguiendo las bases establecidas, y se puede decir que Gears of War 3 es un juego intuitivo, al que es fácil hacerse sin tener conocimientos del género. Hay pequeños añadidos que aportan mayor dinamismo a las partidas multijugador. Por ejemplo, la posibilidad de reanimarnos cuando hemos recibido daños. Mientras estemos haciéndolo podremos arrastrarnos por el suelo para intentar buscar un lugar seguro o el apoyo de nuestros compañeros, que tienen, como decíamos, la oportunidad de echarnos una mano para que volvamos a combatir sin fallecer en el intento.

Uno de los principales incentivos del modo multijugador es la experiencia que vamos ganando a medida que combatimos, así como los puntos de mejora que nos permitirán evolucionar a nuestro personaje en base a las características que más nos interesen. El sistema de armas continúa siendo tan efectivo como antaño, con cuatro huecos en los que colocamos el equipo que recolectemos por el camino o con el que comencemos directamente el nivel. Estas armas, las ya conocidas de anteriores Gears of War, han sido reequilibradas y rediseñadas en algunos aspectos, de manera que ofrecen un aspecto todavía más eficiente.

Los modos multijugador

Gears of War 3 presta especial atención a la variedad de sus modos de partida multijugador. El modo Captura al líder es uno de los más adictivos. En él, dos equipos se enfrentan para proteger a su líder y al mismo tiempo intentar capturar al del equipo contrario. Los distintos jugadores tendrán que organizarse para dividirse con el objetivo de estar alrededor de su líder, y de poner rumbo hacia la captura del rival. Las estrategias son diversas, ya que no hay que olvidar que los líderes no están precisamente desprotegidos, todo lo contrario. Cuando un líder sea capturado habrá un margen de 30 segundos para que sus compañeros intenten rescatarlo. Por parte del líder apresado, este podrá moverse para molestar a su captor y así causarle daño menor, algo que siempre irá bien cuando vengan a rescatarnos.

En el modo de batalla por equipos nos introducimos en el sistema de combate habitual de este tipo de juegos de acción, pero con su propia particularidad. En esta ocasión cada equipo podrá revivir un total de 25 veces por ronda. Cuando las vidas se terminen habrá recuento para ver quién se ha llevado la gloria en la ronda, siendo el ganador definitivo el mejor de tres. Por último, el modo rey de la colina nos propone, de nuevo por equipos, algo fundamental, capturar y proteger zonas del decorado haciendo uso de todas las armas que tengamos a nuestra disposición. En general, los modos multijugador realizan un trabajo estupendo en lo que se refiere a poner de manifiesto la importancia de colaborar y luchar en equipo.

Gráficos avanzados para su época

Gears of War 3 aprovechó el potencial de Xbox 360 y le sacó rendimiento de manera más que sobresaliente. En esta entrega, además de los nuevos enemigos, de ofrecer un desarrollo en los combates más llamativo gracias a la incorporación de personajes y oponentes adicionales en pantalla, lo que más llamó la atención fueron lo variados que eran los decorados. El color predominaba y parece ue el juego quiere, gracias a sus dos líneas argumentales, mantenernos con variedad suficiente para que el desarrollo siga resultando refrescante incluso cuando llevamos varias horas de partida.

Incluso hay que añadir que se incorporó un modo de visualización 3D compatible con las televisiones de la época que tenían este soporte. Una mera curiosidad de la época a la vista de lo que ha ocurrido con esta tecnología que ha terminado cayendo en saco roto (como tantas otras).

Los tiroteos de Gears of War 3 llegan a ser épicos, en parte por lo cuidados que están los escenarios, y también por la interactividad de estos, que pueden destruirse bajo el efecto de nuestras armas. Las animaciones de los personajes y sus movimientos de combate ofrecen un aspecto más que cuidado, pero son los remates y las muertes salvajes cuerpo a cuerpo las que se llevan la palma en cuanto al nivel de violencia que representa el juego.

Conclusiones

Con Gears of War 3 los jugadores se encontraron un juego que cumplió todas las expectativas y que incluso las superó. No solo incorpora una buena serie de novedades combinadas con el apartado jugable que ya conocíamos y que funciona perfectamente, sino que se mejoraron los gráficos y se dotó al título de un desarrollo argumental muy interesante. Si añadimos a esto las opciones multijugador, y de otros pequeños rasgos adicionales, como el modo de visualización 3D, queda un título que merece la pena jugar y jugar.

Haciendo una valoración general de la saga, como decíamos al principio, no hay ninguna duda de cómo este tercer episodio se convirtió en uno de los juegos más importantes de la franquicia. Hoy día sigue siendo una de las muestras vivas de lo mucho que echamos de menos Gears of War (Gears of War 5 no nos impactó de la forma en la que esperábamos) y de cómo nos volvería a encantar echar el guante a una entrega como esta tan completa y cuidada.

Pero no nos quitamos de la cabeza sus partidas multijugador, sus emocionantes enfrentamientos entre gran cantidad de jugadores y lo espectacular de las batallas contra los jefes. Juegos como este deberían producirse más. La franquicia Gears of War, os recordamos, tuvo una entrega reciente que adoptó el género táctico. Pero nos podéis entender cuando repetimos que, no fue lo mismo. Queremos eliminar monstruos con Marcus, Dominic y compañía.

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