Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden, sin la Z pero con un buen gameplay

Sin ser un juego histórico ni estar a la altura de su posterior secuela de 3DS, Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden no fue un mal título de lucha.

Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden fue un as bajo la manga que sacó Bandai Namco para seguir ofreciendo a los usuarios de Nintendo DS su ración habitual de las aventuras de Goku y compañía cuando ya habían alcanzado los mejores niveles con sus anteriores títulos. El juego recuperó una de las mayores sagas de la serie, la de lucha Butouden, que años atrás arrasó en Super Nintendo con juegos de lucha muy cuidados.

Jugabilidad 2D, pero con gráficos 3D

Este es el planteamiento que toma Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden. Por la parte de la jugabilidad, recuerda totalmente a lo visto en las consolas de 16 bits, con enfrentamientos de plano lineal entre dos luchadores, zoom para alejarnos (aunque sin la clásica pantalla partida) y montones de combos físicos muy espectaculares. En cuanto a los gráficos, adopta un estilo en 3D, aprovechando el potencial que tenía Nintendo DS para representar a los personajes de forma precisa, aunque manteniendo un estilo levemente cómico, con proporciones no demasiado precisas. El resultado de combinar estos dos recursos es un juego que cumple con su trabajo, que ofrece un buen aspecto, y que, sobre todo, resulta de lo más entretenido y adictivo.

El juego, en su modo historia, nos introduce en la serie a partir del momento en el que los saiyan llegan a la Tierra, pasando por otros arcos argumentales importantes, como la saga de Freezer o la llegada de Cell y su particular torneo mortal de artes marciales. Lo interesante del modo principal es que el relleno es mínimo entre combate y combate. Hay algunas escenas de conversación en 3D en Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden y varias animaciones, pero el desarrollo es de lo más rápido y prácticamente se fundamenta en luchar.

Hay niveles básicos del argumento y otros secundarios que podemos realizar para conseguir completar el juego al 100% y desbloquear elementos ocultos. Lo que sí se incluye es un desarrollo de los combates, en esta modalidad, muy cinemática. Esto quiere decir que las batallas representarán los momentos clave de la serie. Por ejemplo, cuando un personaje tenga que hacer, porque el argumento se lo obligó, un movimiento definitivo, la acción se detendrá y veremos una animación de ello. Estas animaciones suelen ocupar las dos pantallas de la consola y quedan de lo más interesantes visualmente.

Volviendo al sistema de combate, podemos asegurar que se trató de lo más refrescante en su época. Tiene un estilo ligeramente retro que encandila, por su sencillez y la adicción que propone. Contamos con dos botones de ataque, otro destinado a los agarres, y un último para lanzar bolas de energía. Además, realizando movimientos determinados, principalmente el cuarto de circunferencia tradicional de los juegos de lucha (con el que lanzamos los hadoken de Ryu en Street Fighter, por ejemplo) servirá para hacer, dependiendo de la dirección, un u otro movimiento especial del luchador. No obstante, todos sus golpes determinantes están indicados con sus respectivos nombres en la pantalla táctil, a modo de accesos directos, para que podamos realizarlos con un solo simple toque de stylus. En la pantalla táctil también tenemos indicadores de potencia, con los que podemos aumentar el incremento de energía del personaje. Esto les proporcionará un empujón extra en cuanto a fuerza y velocidad, pero será a riesgo de perder velocidad de carga de la barra que nos permitirá lanzar sus ataques especiales.

Por otro lado, los enfrentamientos de Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden son muy de cuerpo a cuerpo. Podemos volar y escapar del enemigo para lanzar ataques lejanos de energía, pero los golpes en cortas distancias tendrán mayor importancia. Las combinaciones que podemos llevar a cabo son espectaculares, con montones de golpes que mandarán al oponente volando por los aires, y que nos permitirán, además, contrarrestar los ataques del rival. El sistema de bloqueos y contragolpes es de lo más sencillo, siendo posible contrarrestar y contrarrestar, a modo de partido de ping pong, entre los dos personajes, durante un buen tiempo hasta que uno de los dos falle.

Los ataques de energía, por su parte, se pueden bloquear y detener sin complejidad, así que pierden un poco de importancia. Los más importantes, los definitivos, cuentan con varias formas de bloquearlos entre las que podemos seleccionar dependiendo de nuestros intereses. Podemos protegernos y sufrir daños sin más, intentar devolverlo, participando en un minijuego y no sufrir daños, o hacer un contragolpe con otro ataque de energía, mediante otro minijuego para atacar al oponente. Los minijuegos implican el uso de la pantalla táctil y no son complejos, aportando una curiosa dinámica al desarrollo de los acontecimientos.

Un Dragon Ball que merece la pena revisitar

Namco Bandai sorprendió por lo bien que recuperó una jugabilidad tan clásica como la de los Butouden. Este Dragon Ball Kai: Ultimate Butouden incorporó una inmensa cantidad de luchadores que debíamos ir desbloqueando en el modo principal, y con los que podíamos participar en multitud de opciones de combate (como batallas por equipos 3 contra 3). Hay una gran variedad de personajes, incorporándose desde los más clásicos y necesarios, hasta luchadores mucho menos habituales en juegos de la serie. Un buen ejemplo de esto es que se encuentra presente Kaito, el maestro que entrenó a Goku en el cielo, y al que resulta todo un espectáculo ver en acción.

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