Batallas históricas en Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare

Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare combina la acción y la estrategia en un juego que encantará a los fans de Koei Tecmo.

La desarrolladora Omega Force es conocida principalmente por los juegos del universo Musou. Es decir, los que se engloban en sagas Warriors, como Dynasty Warriors o Samurai Warriors. No obstante, a lo largo de los años la empresa ha probado suerte con otros títulos, algunos de mayor éxito que otros. Por ejemplo, en el año 2007 dieron forma a Bladestorm: The Hundred Years’ War, un juego de estrategia que también incorporaba combates y que se ambientaba en la época de La Guerra de los Cien Años.

No tuvo el éxito de Dynasty Warriors, ni tampoco alcanzó la popularidad que tuvo Kessen, juego de su misma editora, Koei Tecmo, aparecido mucho tiempo atrás. Esto impidió que Bladestorm siguiera en los planes de sus creadores como franquicia de futuro. No obstante, tiempo después la compañía decidió darle una segunda oportunidad y recuperó el buen trabajo realizado en su época con muchas mejoras y novedades para crear una experiencia mucho más profunda. Lo que no funcionó en el pasado Koei Tecmo lo utilizó con esperanzas de que, con esta segunda entrega, las cosas salieran mejor.

Llega la pesadilla

La principal novedad de esta edición es que no se limita a introducirnos en batallas históricas reales, sino que tiene un nuevo componente de fantasía. A los usuarios les gusta poder meterse en una historia medieval que tenga elementos impropios de la realidad, eso es algo que nos ha quedado claro por otros ejemplos. Por eso Koei Tecmo ha querido que Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare se caracterice por introducir estos elementos y así aportar un toque distinto a la propuesta original. De todas formas, el juego permite que los usuarios opten por el modo que prefieran y que disfruten de la vertiente realista o de la Nightmare, siendo esta en la que se incluyen elementos de fantasía y todo tipo de sorpresas inesperadas.

El modo Nightmare cambia las reglas. Si antes nos limitábamos a gestionar ejércitos de caballeros, lanceros o arqueros para luchar contra otras tropas parecidas, ahora entran en la ecuación todo tipo de criaturas de fantasía. Vamos a luchar o poder tener en nuestro ejército tropas que incluirán dragones, goblins o cíclopes gigantes, entre otras criaturas. El mundo que nos rodeará en este caso también estará personalizado y tendrá la intención de hacernos ver que no todo sigue las reglas establecidas por la historia que se ha escrito en nuestro mundo.

Recapitulando de forma histórica

En el juego original que se toma como base el enfrentamiento principal al que asistimos, por obligación del periodo histórico, es entre ingleses y franceses. Omega Force tuvo en cuenta los progresos tal y como ocurrieron en el pasado, pero desordenó la historia de por sí un poco para adecuarla a lo que tenían en mente. Los jugadores encontraban su momento de mayor interés cuando se cruzaban con Juana de Arco y con Eduardo de Woodstock, más conocido en la época y en la historia como el Príncipe Negro. Estos dos personajes tenían un papel de alta relevancia en el progreso de los acontecimientos, mientras que el jugador ocupaba el pellejo de un soldado anónimo que nos creábamos para la ocasión.

Lo interesante de Bladestorm se encontraba en ir visitando lugares reales y participando en sucesos que ocurrieron de verdad. El concepto no es distinto, en espíritu, al de la saga Dynasty Warriors o Samurai Warriors, pero aplicado a Europa y con un sistema de juego diferente. Al final teníamos poder para determinar si la victoria se la llevaban los franceses o si los ingleses terminaban ganando en la Guerra de los Cien Años. En la historia real, por si no lo recordáis, los franceses fueron quienes ganaron, dado que los ingleses se acabaron retirando, sellándose la victoria de Francia en el año 1453. Aún así, con 59.000 heridos y muertos en el lado de Inglaterra y 53.000 en el de Francia podemos ver que no hubo realmente ningún vencedor.

El sistema de juego era una combinación, como hemos dicho antes, de estrategia y acción. Nos movíamos en grandes campos de batalla en los que teníamos que decidir dónde mandar nuestras tropas para que salieran victoriosas. Además de esto, también contábamos con un papel activo en las refriegas, dado que podíamos meternos en el centro de la batalla rodeados de nuestros soldados. La mecánica adoptaba mucho de Dynasty Warriors para que la experiencia fuera fluida, aunque en todo momento teníamos que tener constancia de dónde se encontraban nuestros compañeros. Este sistema se combinaba con el progreso de la historia y con el cumplimiento de todo tipo de misiones y encargos que conseguíamos a medida que avanzábamos.

Llegan las novedades

Con el reinicio que supone Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare hay muchas novedades. Las primeras que notamos son las gráficas. Aunque el juego previo se lanzó en la generación previa, no hay que olvidar que fue en 2007, una época en la que las consolas PlayStation 3 y Xbox 360 todavía estaban muy verdes. Esto significa que notamos grandes cambios con el lanzamiento del juego, tanto en las versiones de nueva generación para PlayStation 4 y Xbox One como en la que apareció en PlayStation 3. Así, ganan en detalle y extensión los escenarios y se puede reunir una mayor cantidad de unidades en pantalla sin que se produzca ningún tipo de ralentización. En base, características que ya hemos ido viendo en otros juegos de Koei Tecmo.

Otra gran novedad se encuentra en que podemos manejar grupos de unidades más variados y en una mayor cantidad, así como que disponemos de un modo de creación de personaje más profundo. Para la ocasión también se incluye modo online, un rasgo que ya es obligatorio en los tiempos que corren a la vista de la importancia que tiene entre el público.

Sin marcar la diferencia

Lamentablemente, Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare tampoco ha llegado a que el juego se convierta en un título imprescindible ni que consiga una base de fans elevada. Como ocurrió con la primera entrega, se ha vuelto a atascar y ha dejado la que podría ser una franquicia muy interesante, totalmente en la estaca. Está claro que a los jugadores no les convence tanto la experiencia que proporciona el sistema táctico y estratégico de Bladestorm y que siguen teniendo mejor recibimiento las batallas multitudinarias directas que proporcionan juegos como Dynasty Warriors.

Esto no significa que será la última vez que hablemos de Bladestorm. Algunos de sus personajes, como la propia Juana de Arco, son tenidos en cuenta por Koei Tecmo para apariciones especiales en otros de sus juegos, sobre todo los títulos crossover. Es una buena noticia, porque al menos se rinde homenaje a una franquicia casi olvidada que, a quienes la hemos jugado, nos ha proporcionado grandes niveles de satisfacción.

Por otra parte, lo que os recomendamos es que podáis llegar a probar Bladestorm o Bladestorm: The Hundred Years’ War & Nightmare a través de su disponibilidad en servicios como PlayStation Now. Pero, eso sí, es mejor que lo hagáis teniendo tiempo de sobra para dedicárselo, porque son juegos a los que hay que echar horas para poder llegar a exprimirlos de una manera más que satisfactoria. Las batallas más históricas os acabarán enganchando en un juego que pide a gritos ser jugado.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...