Análisis: Trauma Center: New Blood

New Blood

Título: Trauma Center: New Blood
Género: Simulación
Plataforma: Wii
Desarrollador: Atlus
Editor / Distribuidor: Atlus / Nintendo
Idioma: Textos en castellano, voces en inglés
Precio: 49,95€
Fecha de lanzamiento: 27 Noviembre 2008
Clasificación: Mayores de 12 años

En el año 2005, cuando Spike ya había probado suerte en Nintendo DS con los simuladores de medicina mediante Tendo Dokuta, Atlus llegó y sorprendió al público a través de Trauma Center: Under the Knife (más conocido en Japón como Chôshittô Caduceus). Se trataba de un juego similar, pero mucho más activo y emocionante, donde nos poníamos en la piel de un joven cirujano que debería combatir a una peligrosa infección. Su éxito fue notable en Japón y Estados Unidos, con lo que más tarde lo vimos en Europa. Posteriormente llegó a la Wii de Nintendo, consola que permitió a los desarrolladores alterar los controles para aprovechar la funcionalidad de la combinación de wiimote y nunchuk. El juego también tuvo gran éxito y ahora aterriza en nuestras tiendas su secuela. Para la ocasión Atlus hace borrón y cuenta nueva, cambia los personajes y nos devuelve al mismo universo, pero tiempo después. Sin duda, una buena declaración de intenciones para lo que nos encontraremos a lo largo de la partida.

La historia comienza diez años tras la erradicación de la GUILT en Trauma Center: Second Opinion y Trauma Center: Under the Knife. Sus protagonistas son los habilidosos cirujanos Markus Vaughn y Valerie Blaylock, quienes ambos cuentan con el famoso toque curativo. Juntos se adentran en una aventura que les llevará a cruzarse con el Estigma, un extraño parásito de origen desconocido que afecta de manera terrible a las personas y que de extenderse podría acabar con la humanidad. Para luchar contra él tanto Vaughn como Blaylock se unirán a Caduceus, compañía que en el pasado ya salvó al mundo gracias a la ayuda del Doctor Stiles.

Si algo hay que decir de la historia antes citada, es que cuenta con un guión más elaborado que de costumbre en el cual no profundizaremos. Aunque la aventura original de Stiles y la GUILT no estaba falta de sorpresas, lo cierto es que la historia de Vaughn y Blaylock es mucho más densa y cuenta con mayor carga dramática. Le falta, no obstante, un poco más de sorpresa, y quizá un desenlace que impacte de manera más profunda al jugador.

New Blood

JUGABILIDAD

Los anteriores episodios de la saga funcionaron en base a una jugabilidad muy cuidada, y éste Trauma Center: New Blood sigue el camino marcado por estos (especialmente por su versión Wii). Esto implica que nos vamos a encontrar con procedimientos médicos ya conocidos, a los que se irán sumando nuevas técnicas y retos novedosos. Quizá por la descripción de la historia pueda parecer una mera repetición de la lucha contra la GUILT, y a la vista de las imágenes esto se corrobora, pero a la hora de jugar el Estigma no tiene nada que ver con la anterior infección (tan sólo visualmente). Los sistemas de juego y estrategias que deberemos utilizar para acabar con cada tipo de Estigma son nuevos y no estarán faltos de dificultad hasta que los dominemos.

El juego, que como de costumbre se divide en episodios (7 capítulos con al menos 5 episodios cada uno), nos reserva todo tipo de operaciones. Eliminaremos distintas clases de Estigmas, sanaremos a pacientes con heridas de bala, haremos transplantes en los que los Estigmas no actuarán, e incluso tendremos que salvar a un perro de una muerte segura. Si en el primer juego desactivábamos una bomba, aquí deberemos abrir un enorme candado antes de que nos ahoguemos. No faltarán, como no podía ser de otra manera, las operaciones en masa que nos llevarán a actuar lo más rápido posible a contrarreloj. Éste tipo de reto, todo sea dicho, ha aumentado su ritmo de aparición respecto a la entrega previa.

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A la hora de jugar los controles se mantienen: con el nunchuk manejamos la herramienta que deseamos utilizar y con el wiimote actuamos. Tenemos a nuestra disposición los elementos más comunes para la cirugía, pero además, contamos con la posibilidad de lanzar el toque curativo. Una vez más, lo activaremos trazando una estrella en pantalla (algo a lo que será mejor acostumbrarse si no queremos sufrir mucho en las últimas operaciones). Dado que antes de cada operación podemos elegir personaje, es importante destacar que el toque curativo de cada uno actúa de una manera distinta. Markus Vaughn tiene el toque curativo tradicional, que permite ralentizar el tiempo. Por su parte, Valerie Blaylock, que descubrirá su toque curativo en un momento de la historia, aplicará una anestesia mágica a su paciente para que sus constantes se estabilicen durante el tiempo que dure el efecto. El uso de ambas técnicas resulta vital, especialmente en la última operación, en la cual habrá un momento clave que pedirá a gritos el toque mágico.

El modo historia ofrece gran rejugabilidad, ya que podemos elegir nivel de dificultad en cada operación (tres distintos inicialmente) y obtener una u otra clasificación según nuestra habilidad. Además, de vez en cuando nos encontraremos con retos suplementarios en los que deberemos operar lo más rápidamente posible (si nos interesa), pero sin afectar de ninguna manera a la historia. De todas maneras, la novedad que más aumenta la diversión es el modo cooperativo para dos jugadores. Cada uno controla a uno de los protagonistas y lo hace, esto es lo mejor, de manera simultánea. Esto quiere decir que podremos operar con un amigo, espalda contra espalda, repartiéndonos el trabajo para que nuestro paciente salga seguro con vida. En éste aspecto el único inconveniente que encontraremos será el desplazamiento con scroll por la pantalla, que requerirá que quien no vaya a hacerlo esté parado en ese momento (para evitar problemas). Si bien es lógico, en ocasiones provoca más de un problema o bronca entre los jugadores. Por otro lado, destacar que el modo cooperativo es, casi casi, la única manera de terminar el juego en modo normal. Esto se debe a que la dificultad de las últimas misiones es abismal (algo a lo que ya nos tienen acostumbrados los chicos de Atlus). En cooperativo la dificultad se reduce mucho, puesto que las operaciones, por mucho que estén jugando dos usuarios, son exactamente iguales. Además, se echa de menos algún tipo de valoración individual de cada jugador para que nos piquemos con el compañero. Finalmente, por si alguien se lo pregunta, la compatibilidad con el servicio Wi-Fi Connection permite subir nuestros records a la red.

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GRÁFICOS

Atlus ha optado por mantener el estilo visual y la estética de la anterior entrega de Wii. Las similitudes con ésta son profundas, tanto en el diseño de los humanos, que ahora presenta personajes un poquito más americanos (por temas argumentales), como en las operaciones. La representación de los Estigma es prácticamente idéntica a la GUILT, lo cual puede llevar a confundirnos y pensar que se trata de las mismas infecciones. Nada más lejos de la realidad, ya que como hemos dicho antes, a la hora de jugar se comportan de formas muy distintas. Las operaciones incorporan algunas novedades, y es que ahora haremos de las nuestras en el hígado o el cerebro, entre otros lugares. Además, se mantiene la mecánica y el estilo visual de la reconstrucción de huesos que debutó en Trauma Center: Second Opinion. El estilo narrativo, plagado de imágenes estáticas sobre las que se desarrolla la historia, realiza un papel más que satisfactorio. A destacar como último detalle que el juego se visualiza en formato 16:9, lo cual mejora bastante las cosas.

MÚSICA & SONIDO

La banda sonora sigue el camino marcado por la de anteriores entregas, acompañando en las secuencias de diálogo y pasando a plano secundario en las operaciones. Éstas melodías cambiarán de tono según la situación, pero en ningún momento terminamos prestándoles atención. Los efectos de sonido vuelven, en su mayoría, del episodio precedente de Wii. Representan de manera positiva los distintos efectos que provocaremos con los instrumentos de cirugía, pero no destacan de manera importante. Lo que sí ha mejorado ha sido el doblaje, que cuenta con las voces de Troy Parker (Markus Vaughn), Tara Platt (Valerie Blaylock) y Karen Strassman (Elena Salazar), entre otros. Si bien es cierto que la mayor parte de los dobladores implicados en el juego se encargan de poner voz a varios personajes, el resultado es imperceptible y da el pego.

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CONCLUSIÓN

Trauma Center: New Blood repesca todos los elementos que dieron popularidad al juego original y los complementa con nuevas características muy atractivas. La historia es interesante, tener a dos personajes como protagonistas aporta más variedad, y el modo cooperativo es simplemente magnífico. A esto hay que añadir que su nivel de dificultad es elevadísimo, con lo que terminar la aventura, sobre todo si jugamos solos, nos costará muchas horas de sufrimiento y práctica. En lo negativo, mencionar que en más de una ocasión las explicaciones que se nos dan para operar son limitadas. Pero es un detalle que no afecta a la alta calidad global del juego. Muy recomendado.

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