Análisis: Lips

Lips

Título: Lips
Género: Música
Plataforma: Xbox 360
Desarrollador: iNis
Editor / Distribuidor: Microsoft / Microsoft
Idioma: Castellano
Precio: 64,95€
Fecha de lanzamiento: 21 Noviembre 2008
Clasificación: Mayores de 12 años

Microsoft se planteó para las navidades pasadas terminar una tarea pendiente que tenía desde hace tiempo: confirmar a Xbox 360 como una consola muy útil en reuniones sociales. Para ello lanzó tres juegos que están permitiendo a la compañía cumplir con su objetivo: Scene it: Grandes éxitos de taquilla, You´re in the Movies y Lips. Éste último es del que hoy os hablamos, y el debut de la empresa en el mercado de los juegos de karaoke. Tras el éxito de la franquicia SingStar ya resulta imprescindible que toda consola de éxito tenga su simulador de karaoke. Lips es la respuesta a las peticiones de muchos usuarios que veían cómo, hasta ahora, sólo los poseedores de una consola PlayStation podían dar rienda suelta al cantante que llevaban dentro. Para la ocasión, Microsoft ha confiado el desarrollo de Lips a la compañía japonesa iNis, responsable del mítico título portátil Elite Beat Agents. Con éste juego firman su debut en la nueva generación, habiendo realizado anteriormente productos tan variados como Gitaroo Man (y secuelas) o el arcade Gundam Pilot Academy.

JUGABILIDAD

Como ocurre con la mayoría de juegos de karaoke, Lips se disfruta mucho más en compañía. De momento no deja de ser la única forma de sacar partido al producto, puesto que carece de un modo arcade monojugador donde poner a prueba nuestra habilidad. Desde el primer momento pone todas las canciones sobre la mesa para que las seleccionemos libremente y sin necesidad de desbloquearlas. Característica muy beneficiosa a la hora de organizar fiestas, momento en el cual seguramente hagamos uso de la función de listas de reproducción que pone a nuestra disposición el juego.

Lips

Su mecánica es la habitual: seguir el ritmo de las canciones, cantando las letras que veamos en pantalla sin adelantarnos o retrasarnos. Pero como es habitual en el género, el juego no detecta las palabras que salen de nuestra boca, sino más bien el ritmo, la entonación y el timing. Esto implica que más de un listo se dedicará a salir airoso de los retos musicales sin formar palabra alguna, sólo emitiendo los ruidos necesarios para encajar en el nivel de voz requerido en cada parte de la letra. Dejando esto de lado, hay que decir que el juego tampoco tiene niveles de dificultad seleccionables, pero al finalizar cada canción se nos puntuará en base a distintos aspectos de cómo hayamos interpretado la canción.

Además, los micrófonos pueden ser utilizados a modo de pandereta para incrementar el ritmo y acceder a las poses, que nos potenciarán con mayor puntuación. La mecánica de éstas es sencilla: cuando veamos en pantalla una silueta haciendo una pose, sólo habrá que imitarla para conseguir puntos extra.

Lips

Los modos multijugador se quedan cortos, dando opción de competir para ver quién canta mejor o de interpretar una canción a dúo, es decir, dividiéndose el trabajo de la letra. Se echan de menos modos adicionales con los que ya cuentan otros juegos disponibles en el mercado y que aportan mayor diversión a las reuniones de amigos. Por suerte, Lips permite disfrutar, mientras cantamos, de algunos minijuegos que se verán influidos por nuestra actuación. Por ejemplo, en Virtual Music afectamos a los personajes que aparecen en pantalla, mientras que en Kiss los dos jugadores que canten se irán acercando poco a poco hasta la posición del beso. Son curiosidades que, por desgracia no logran darle a los modos multijugador la diversión necesaria para que Lips esté a la altura de su principal rival en el género. Online las opciones de juego tampoco destacan, y es que el título no es compatible con la cámara, aunque sí podemos listar nuestras canciones más usadas o enviar retos musicales a otros usuarios.

También, cómo no, tenemos la oportunidad de descargar canciones adicionales. Si ya pensamos que hemos gastado suficiente dinero comprando el juego, no hay problema, puesto que el título permite utilizar canciones procedentes del disco duro de la consola o de periféricos como iPod. Sin duda, una buena herramienta para seguirle sacando partido al producto. En lo negativo, destacar que el juego no tiene ningún sistema para conseguir las letras de la red, así que todas éstas canciones deberemos sabérnoslas de memoria.

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GRÁFICOS

El diseño de los menús es excelente, muy claro y sencillo, con una atractiva visualización de las canciones importadas en el juego, cada una en un recuadro con su título e imagen. Movernos a través de los temas es cómodo y rápidamente nos acostumbramos a crear listas de reproducción. A la hora de cantar, cabe destacar que los modos de juego especiales, como Kiss, tienen su propio “vídeo musical”, en lo general de estilo desenfadado y gracioso. Las canciones que vienen en el disco de juego cuentan, en su mayoría, con el videoclip original, eso sí, no en alta definición. Quienes tengan una buena televisión apreciarán que la calidad de las imágenes podría haber sido muy superior. Las canciones que no tienen vídeo musical muestran secuencias psicodélicas de bailarines anónimos moviéndose por la pantalla, dando resultados dispares.

MÚSICA & SONIDO

Sin duda, el apartado más importante en un producto de éstas características. Inicialmente podremos cantar 40 temas, muchos de ellos introducidos en ésta versión española de manera específica. El repertorio gustará más o menos según gustos, pero hay que reconocer que la selección de canciones tiene un poco de todo. Quizá algo más de carácter nacional, más fiestero y “de siempre”, hubiera ayudado a distinguir Lips de otros juegos musicales disponibles en Xbox 360 donde la mayor parte de los temas son internacionales. Por citar a algunos de los artistas nacionales que escucharemos en Lips mencionamos a David Bisbal, Alejandro Sanz, Duncan Dhu, El Sueño de Morfeo, o Jarabe de Palo. De los internacionales hay gente como Dido, Beyoncé, Alicia Keys, Coldplay o Depeche Mode. Además, si nos conectamos a Xbox Live podremos descargar una enorme cantidad de canciones adicionales, la mayoría de pago. Si no queréis pagar, como dijimos antes, podréis importar música del disco duro o de un ipod.

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CONCLUSIÓN

Hay que reconocer, que la franquicia SingStar, a la cual es inevitable mirar cuando hablamos de otro juego de karaoke, lleva en el mercado muchos años. En todo éste tiempo Sony ha tenido ocasiones suficientes para probar nuevas ideas y mejorar el concepto inicial. Lips está dando sus primeros pasos, por lo que resulta comprensible que a día de hoy no iguale o supere la calidad ni las opciones de juego propuestas por su competidor más directo. No obstante, esto no es justificación para olvidar algunas de las carencias más sangrantes del título, como la ausencia de compatibilidad con la cámara de Xbox o un modo monojugador más completo. Tampoco incorpora opciones online de peso, pero en su defensa hay que decir que la posibilidad de importar canciones es excelente. Además, los micrófonos han sido diseñados con mucho tacto y resultan tan cómodos como eficientes en su función inalámbrica. Si mediante packs descargables de contenido adicional Microsoft mejora su juego poco a poco, está garantizado que Lips se convertirá en un título imprescindible de Xbox 360 para todos los amantes del karaoke.

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