La primera webcam de la historia mostraba una cafetera

La primera webcam de la historia mostraba una cafetera para que fuera posible saber si tenía café o si se había agotado.

Al pensar en algo tan histórico como la primera webcam que se puso a funcionar, es posible que se nos ocurran lugares fantásticos o imágenes que pudieran mostrar aquello que las personas de inicios de los 90 querían enseñar al mundo entero. Pero, al hablar de ello, tenemos que decir que la primera webcam que se activó en la historia no tuvo demasiado glamour. ¿El motivo? Se encontraba dirigida a mostrar una cafetera. Más exactamente, la cafetera que había en el cuarto troyano de la división de ciencias de la informática de la Universidad de Cambridge.

El equipo pensó en esta idea por un motivo concreto: era común que, cuando los miembros del centro acudían a la cafetera, esta se encontrara vacía. Eso implicaba que hacían todo el recorrido desde sus puestos de trabajo hasta la habitación donde estaba la cafetera, para nada. Había una inversión de tiempo inútil y, al mismo tiempo, un sentimiento de decepción que no ayudaba a volver al trabajo con la energía y vigor que te proporciona una buena taza de café.

Por ello, lo que hicieron fue instalar esa primera webcam del mundo apuntando hacia la cafetera. De esa manera, todos los miembros del equipo se podían conectar y ver si había café. Si no había o se estaba preparando, podían tomar la decisión de ir a hacerlo por ellos mismos, esperar a que terminara de prepararse o simplemente esperar a que alguien lo hiciera.

Inicialmente la webcam comenzó con un acceso privado dentro de la universidad, pero en 1993, llegó el momento de lanzarla a la red. Uno de los especialistas de la universidad que se encontraba explorando las posibilidades de la www vio que, escribiendo unas simples líneas de código, podía hacer que las últimas imágenes sacadas por la webcam se subieran al servidor online. Así, cuando alguien accediera, siempre vería la última instantánea.

La fama de la webcam de la cafetera fue tal que la universidad comenzó a recibir correos y llamadas desde todas partes del mundo. Por ejemplo, les escribieron desde Japón preguntándoles si podían dejar una luz iluminada hacia la cafetera, para que ellos la pudieran ver cuando en Estados Unidos fuera de noche y todo el mundo estuviera durmiendo.

Llegó un momento, 20 años después, en el cual decidieron desconectar la webcam y desprenderse de la cafetera. La tecnología arcaica que habían usado quedó demasiado desfasada y suponía un problema tenerla activa. Recurrieron a eBay y subastaron la cafetera entre los miles de fans que le habían salido. Se vendió por unos 4000 euros. Antes de eso, la webcam captó su última instantánea, en la cual se veía las manos del creador del invento pulsando el botón de apagar. Historia de la informática.

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