¿Qué determina la calidad de un proyector?

A la hora de comprar un proyector se tienen que tener en cuenta diversos factores para encontrar el modelo más recomendable en cada situación.

La mejor calidad en un proyector

En los últimos años los proyectores se han convertido en un dispositivo muy habitual entre todo tipo de personas, y si bien en el pasado su utilización se daba sólo por parte de algunos afortunados, actualmente han logrado expandirse de una forma muy sólida. No obstante, continúa siendo un sector en el cual se producen muchas dudas e incógnitas, siendo una de las principales la referente a los factores que determinan la calidad real de un proyector. ¿Es la pantalla proyector lo más relevante? ¿hay que valorar el precio con el objetivo de localizar los proyectores más económicos?, son preguntas frecuentes a las que vamos a intentar dar una respuesta sólida.

PANTALLA Y RESOLUCIÓN

A la hora de adquirir un buen proyector hay que realizar una valoración de su resolución, dado que esta característica es el elemento que representa la manera en la que se visualizarán los contenidos que se reproduzcan a través del dispositivo. Hay que tener en cuenta que la resolución debe ser óptima y de una alta calidad para que las películas, vídeos o incluso videojuegos, tengan un alto índice de calidad a la hora de verse en la pantalla del proyector. La resolución se mide en la cantidad de píxeles de la que hace uso cada terminal, por lo que podemos limitarnos, si no tenemos intención de complicarnos, a saber que a mayor cantidad de píxeles, mayor calidad nos proporcionará el proyector.

Son distintos niveles de resolución los que se pueden encontrar en el mercado para la pantalla proyector, dependiendo también del uso que estemos pensando en hacer del dispositivo. La resolución se puede indicar bajo dos tipos, la nativa, que viene a ser la auténtica resolución del proyector, y la compatible, que es a la máxima a la que llega mediante compresión. Para medir la calidad del terminal el factor más recomendable que se debe tener en cuenta es el de la resolución nativa. En este sentido, algunas de las existentes son medidas como 1600 x 1200 píxeles, de un uso totalmente profesional, o de una menor calidad 800 x 600 píxeles, que se ha convertido en un estándar para la expansión de proyectores de gama media.

CONTRASTE Y BRILLO

El contraste es otro de los factores a revisar en la elección del proyector. Como ocurre con la resolución, siendo una tendencia en todos los elementos a valorar de estos terminales, a mayor cantidad numérica, mayor calidad estaremos adquiriendo dentro del proyector. En este caso el contraste se mide con una cifra tipo 10,000:1, pero también hay cantidades muy inferiores, hasta de 400:1. Una vez más, necesitamos un mayor o menor contraste dependiendo del objetivo que tengamos para el uso del proyector. También juega un papel determinante la luz externa que exista en el lugar donde se use el proyector, dado que en algunos casos por mucho que se aumente el contraste el resultado puede ser idéntico a uno de inferior potencia.

Por el lado del brillo nos encontramos con los lúmenes, que determinan la calidad del proyector en este aspecto. Cuanta mayor cifra de lúmenes se incorporen en el brillo de un proyector, menos luz necesitaremos apagar en el lugar donde se esté proyectando la imagen en cuestión. Un proyector de alrededor 1000 lúmenes necesitará que apaguemos todas las luces y que hagamos todo lo posible para mantener un ambiente oscuro en la sala o habitación. Por su lado, un proyector de unos 2000 lúmenes aporta gran flexibilidad a los usuarios, al poder visualizar bien las imágenes incluso con elementos de luz afectando directamente a la sala de emisión. Los lúmenes pueden aumentar de manera considerable más allá de esto, aunque con ello también sube el precio del producto, siendo los de más alta gama sólo recomendables para una utilización profesional.

OTROS FACTORES

El diseño de los proyectores se suele mantener en un estilo similar entre todos ellos, caracterizándose en este sentido por el peso del que hacen gala. Son dispositivos, normalmente, de un peso elevado, difíciles de transportar si tenemos intención de usarlos sólo en momentos concretos, lo que puede hacer que los usuarios seleccionen un modelo más ligero en estas situaciones. Por lo general se tiende a utilizar una plataforma para su colocación fija. El peso, en cualquier caso, suele ser mayor en los modelos de coste más elevado, aunque no se trata de una norma establecida.

Por último, un factor fundamental y que nunca se debe olvidar es el precio del proyector. El usuario tiene que realizar una lista de sus preferencias y exigencias a nivel técnico y después valorar todas las opciones con las que se encuentre, dándole una merecida importancia al precio con el que se pone cada una de ellas a su disposición. En algunos casos se puede dar el brazo a torcer en algunos aspectos técnicos si el precio está en consecuencia con esta falta de potencia, mientras que a la inversa también puede ocurrir, ofreciéndose una mayor potencia por un aumento ligero de coste. En un mercado como este es recomendable acceder a lugares donde sea posible localizar buenos proyectores. Encuentra proyectores baratos aquí siempre es una buena forma de acceder a terminales de interés.

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