Instagram for Kids, lo que nos faltaba a los padres

Se rumorea que Facebook está trabajando en Instagram for Kids, una nueva versión del servicio de fotos para que lo usen los niños.

Lo que nos faltaba: Instagram para niños. Los padres no tenemos suficiente con la excesiva cantidad de apps que causan adicción en los niños, que ahora Facebook les va a introducir en Instagram. Para ello, se supone que tienen entre manos una versión personalizada de la cual se desconoce toda su información. No sabemos cómo será, pero tenemos claro que se tratará de otra red social en la que puedan seguir perdiendo la oportunidad de vivir su infancia como niños normales.

Tik Tok, Instagram, YouTube o Facebook, son algunos de los grandes enemigos de los padres del mundo entero. Los niños se enganchan a esos servicios. Quizá no con perfiles, pero sí con accesos. ¿Cuántas horas se puede estar un niño viendo vídeos absurdos y estúpidos en Tik Tok? Si os lo preguntáis, será mejor que no hagáis la prueba con vuestros hijos, porque cuando un niño entra en esa aplicación de vídeos, ya es difícil que salga.

El problema es que, aunque no tengan interés, acaban cayendo. La influencia de los amigos, del entorno, de la forma en la que todos los niños van con sus smartphones con 10 años y les hacen sentir peores o que están fuera de onda si ellos no están enganchados también. Es una adicción. Como dice un político de Estados Unidos, lo que está haciendo el sector tecnológico es poniendo el cigarro encendido en los labios del niño con la esperanza de que termine adicto durante toda su vida. Es así, no hay otra manera de verlo.

Y sí, los padres tenemos una gran responsabilidad. Y nos puede creer cualquier empresa tecnológica cuando decimos que luchamos, luchamos y seguimos luchando. Pero el móvil no es el único problema: los accesos a esos servicios son multitudinarios. ¿Cómo quitarle el portátil a un niño que tiene que usarlo de forma frecuente para hacer trabajos de clase? Las aplicaciones de control y todo lo demás acaban teniendo unos límites. No puedes permitirte tratar a tu hijo como si fuera un delincuente o un adicto que está enganchado a las drogas.

Porque lo está, pero le quieres demasiado como para tratarlo de esa forma. Al fin y al cabo, son niños. El problema es que están sobreexpuestos a esas influencias tecnológicas que les enganchan. ¿Y las niñas? No tardan en seguir los consejos de las influencers del maquillaje a rajatabla, ignorando lo que les digas por mucho que les expliques que ellas son niñas y que las influencers tienen otra edad, por lo que el efecto del maquillaje en ellas es distinto. ¿Qué pasará? Que sabes que tu hija tendrá problemas con la piel, seguro. Se lo intentas explicar, pero el influencer tiene, valga la redundancia, más influencia.

¿Hay algo de culpa en la actitud de los padres? Por supuesto que sí. No podemos quitarnos culpa, porque nosotros también somos responsables de ello. ¿Por ejemplo? No haberle dado el móvil tan pronto. Se exponía a ser menos que todos sus amigos, pero de verdad sabías por dentro que estabas cometiendo un error, que la sonrisa de hoy serían pataletas y suspensos mañana. Porque las notas se ven afectadas. Los niños pasan demasiadas horas en el móvil y, lo peor, es que no se culturizan.

¡Incluso la televisión culturizaba más entre los niños que se la pasaban viendo todo el día décadas atrás! (o al menos, no desculturizaba, refiriéndonos a la de los 70 o los 80) ¡O los videojuegos! Todo era mejor que pasarse el día viendo vídeos y blogs de youtubers que no aportan nada, que no enseñan y que, al mismo tiempo, reducen la capacidad de imaginar, de pensar y de razonar. Por no hablar de la influencia de Tik Tok y cómo los vídeos cortos de este servicio destrozan la mente de los más pequeños. Podéis hacer la prueba. Dejar que vuestro hijo esté una o dos horas viendo vídeos de Tik Tok y que, al final, os cuente qué vídeos ha visto. ¿Apostáis a ver cuántos recuerda u os puede explicar? Uno o dos, a lo sumo. Ahora ponerle una película de la misma duración, una o dos horas, ¿será capaz luego de contárosla? Algo tiene que significar.

Por otro lado, eso también está relacionado con los problemas que generan en la capacidad de atención. La filosofía del “lo salto” en vídeos de YouTube, Tik Tok o incluso en Netflix, es preocupante. Con mi hija tengo auténticas batallas para conseguir que la niña no tenga la necesidad imperiosa de saltar la canción de inicio de una serie de comedia.

¡Es como si le comiera por dentro! ¿Y los títulos de crédito? Ya están saltados antes de que el personaje de la última escena haya dicho su última palabra. Terrible. Sobre todo, cuando se trata de un anime y los créditos incluyen algún tipo de regalito extra (como una escena graciosa), esa impaciencia es demencialmente ofensiva. Esa falta de enfoque, la cual también afecta a los estudios, y la impaciencia, son, en parte, responsabilidad de las aplicaciones, los vídeos y los contenidos online. ¿Y ahora quieren lanzar Instagram for Kids? Pues estamos apañados.

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