HP Pavilion dv3, análisis

HP Pavilion dv3

El HP Pavilion dv3 es una de las novedades más recientes dentro del mercado de los portátiles. Llega con una pantalla de 13,3 pulgadas (1366 x 768) con retroiluminación LED y la vocación de convertirse en una máquina para llevar el ocio audiovisual a cualquier parte. Y lo cierto es que cumple este papel medianamente bien, aunque no le vendría mal ponerse un poco a dieta.

Es la primera impresión que deja el HP Pavilion dv3 cuando lo sacamos de la caja y los sostenemos con las manos: no es un equipo ultraligero. A diferencia de muchos portátiles de pantalla similar, esta máquina de HP se hace notar cuando lo sacamos de paseo, pues tiene un peso de 2,24 kilos. Con todo, no es excesivamente disparatado para un equipo que no renuncia el lector-grabador de DVD, y que además incluye una tarjeta gráfica más ambiciosa de lo habitual en un portátil.


HP Pavilion dv3, detalle del logotipo de HP en la tapa trasera

Buena estética

Lo primero que llama la atención de un portátil es su diseño, y el de este HP Pavilion dv3 raya a buena altura. La carcasa trasera cuenta con un acabado negro brillante en trama, recorrido por dibujos que simulan las ondas creadas por una gota de agua. En la esquina inferior derecha de la tapa tenemos un logotipo de la firma, que se ilumina cuando el equipo está encendido, al igual que otras zonas que vemos en el interior de éste.

Como vienen haciendo la mayoría de fabricantes desde hace un tiempo, el HP Pavilion dv3 incluye una barra superior de controles táctiles y retroiluminados: activación/desactivación de redes inalámbricas (Wi-Fi y Bluetooth), activación/desactivación de sonido y control de volumen. Son bastante precisos y de alta sensibilidad, hasta el punto de que podemos desactivar el sonido accidentalmente, sobre todo si no tenemos cuidado al retirar las habituales motitas de polvo que con el uso se acumulan debajo de la pantalla.

HP Pavilion dv3, detalle del teclado

Hemos echado en falta que las teclas también tengan iluminación, pues hubiese sido de gran ayuda en las horas nocturnas. En cualquier caso, el teclado tiene muy buen tacto y respuesta a las pulsaciones, salvando siempre las distancias respecto a un teclado mecánico. Cabe destacar la zona inferior, decorada con los mismos motivos de la tapa. El touchpad es espacioso, tiene un acabado de espejo en el que podríamos repasarnos las patillas (o pintarnos los labios, todo depende del usuario) y cuenta con dos botones, barra táctil de scroll y un botón superior de desactivación, por si preferimos usar un ratón y no mover accidentalmente el cursor al teclear.

La elección de los materiales es buena, especialmente el marco metálico que rodea a toda la base del equipo, extendiéndose incluso a la propia tapa de la unidad óptica, que inspira robustez y resistencia. El resto de la carcasa, incluyendo el marco de la pantalla rematado por una webcam VGA, está bastante pulida, dándole un toque brillante a la superficie. Como consecuencia, las marcas de las manos se quedan adheridas con facilidad, así que mucho ojo con tocar el portátil depués de comerse una bolsa de ganchitos. El mayor reproche que puede hacérsele es el grosor, que supera los 3,5 cm con el equipo cerrado.

HP Pavilion dv3, detalle de la unidad óptica

Completa conectividad

Además de las citadas conexiones inalámbricas, el HP Pavilion dv3 posee un apartado bastante completo de puertos físicos. Podemos encontrar prácticamente de todo. Empezando por dos salidas de vídeo distintas en el lateral derecho: una VGA de toda la vida y además una HDMI, pensada para televisores delgados y los nuevos monitores de alta definición.

HP Pavilion dv3, lateral derecho

En este mismo lateral también contamos con un puerto eSATA, ideal para transferir datos a toda velocidad desde discos duros externos que cuenten con un cable compatible, y un lector de tarjetas de memoria SD, MS, MMC y xD. También hay un hueco destinado a una ranura Express Card, que serviría para guardar el mando a distancia del portátil, pero en la unidad que nos ha llegado no está disponible.

HP Pavilion dv3, lateral izquierdo

En el lateral izquierdo tenemos sólo la entrada de alimentación y dos puertos USB, además de la bandeja de la unidad óptica. Resulta raro que los puertos USB estén justo en ese lado, porque normalmente suele haber en ambos lados o como mínimo en el derecho, por aquello de que los diestros puedan conectar cómodamente un ratón con cable. Pero en fin, cosas peores se han visto.

Gran potencia con autonomía de andar por casa

Si uno está buscando un portátil para el trabajo cotidiano, el HP Pavilion dv3 es una buena elección. Gracias a sus 4 GB de memoria RAM y a su procesador Intel Centrino 2 a 2,13 GHz, tenemos una máquina bastante potente, capaz de lanzar en pocos segundos programas relativamente pesados como Photoshop y mantener activas un buen número de aplicaciones sin «griparse» (y sin desactivar ninguno de los efectos gráficos de Windows Aero que tanto ralentizan el funcionamiento en los portátiles de corte económico).

El tiempo invertido para arrancar completamente el sistema sí que necesita mejorar, pues roza el minuto (frente a los escasos 15 segundos de apagado), aunque el principal culpable de esto no es otro que Windows Vista (el mismo que se encarga de «comerse» enterito 1 GB de RAM aunque no estés haciendo absolutamente nada con el portátil). Con todo, no deja de proporcionar un buen rendimiento sobre todo para el usuario doméstico, pues no es uno de esos equipos con autonomía de aúpa.

En nuestras pruebas, manteniendo este dv3 conectado permanentemente por Wi-Fi y con el brillo de pantalla siempre al máximo, el equipo ha resistido dos horas y media antes de llegar a un nivel crítico de batería. Teniendo en cuenta el tamaño de pantalla, es una autonomía mínimamente exigible. En un viaje de tren, por ejemplo, podríamos desconectar el Wi-Fi para ser capaces de ver unas tres horas seguidas de vídeo. Es todo lo que da de sí la batería.

HP Pavilion dv3

Poder gráfico sí, pero hasta cierto punto

Cierto es que el HP Pavilion dv3 puede reproducir vídeo en alta definición con soltura (a la pantalla le falta un poco de contraste, especialmente en los negros). Cierto es que lleva una tarjeta más capacitada que las gráficas integradas que suelen llevar los portátiles de este tamaño, pues estamos hablando de una Nvidia GeForce G 105M con 512 MB de memoria de vídeo exclusiva. ¿Quiere esto decir que estamos ante un «portátil para jugones»? Nada más lejos de la realidad.

Para no tener problemas con los videojuegos más potentes, lo más sensato y económico es un ordenador de sobremesa. Hay portátiles preparados para ello, sí, pero requieren un desembolso de más del doble o incluso el triple que los 700 euros que cuesta este HP Pavilion dv3. No hay que dejarse engañar por la idea de un portátil preparado para cualquier juego que le eches, porque el HP Pavilion dv3 sencillamente no lo está.

Todo esto podemos comprobarlo con una sencilla prueba de fuego: instalar Crysis y observar. Y el resultado sólo era medianamente aceptable usando la resolucíón mínima del juego y desactivando la función antialiasing. Es todo lo que puede dar de sí la máquina. Por supuesto, no está nada mal para un portátil de 700 euros, que por lo demás no tiene problemas para trabajar con videojuegos gráficamente menos espectaculares. Pero para los «hardcore gamers» enganchados a los shooters de primera persona más detallistas, el HP Pavilion dv3 se queda corto.

HP Pavilion dv3

Lo mejor del HP Pavilion dv3:

– Diseño: No es espectacular, pero sí resultón. Los materiales son más que correctos, y los detalles de iluminación le aportan cierto estilo, así como el acabado de la carcasa.

– Posibilidades gráficas: No está mal tener una tarjeta gráfica dedicada y una salida HDMI en un portátil de 700 euros.

Lo peor del HP Pavilion dv3:

– Relación peso/tamaño: Es raro que un portátil que supera claramente los dos kilos de peso no tenga una pantalla más grande. Se ve que en HP han intentado ofrecer un modelo con gráfica decente más ligero de lo habitual, pero no han logrado hacerlo tan cómodo de transportar como otros portátiles de 13 pulgadas.

Conclusión: El HP Pavilion dv3 está a medio camino entre el portátil económico de entrada y el modelo supercaro para jugones. No es capaz de sustituir a un buen modelo de sobremesa, pero supera con creces lo que puede dar de sí un portátil con gráfica integrada.

Precio: 699 euros.

Especificaciones de la unidad probada (HP Pavilion dv3-2070es):

  • Procesador Intel Core 2 Duo P7450 2,13 Ghz
  • 4 GB memoria RAM DDR2 667 MHz
  • Disco duro 320 GB SATA 5400 rpm
  • Gráfica Nvidia GeForce G 105M
  • Windows Vista Home Premium 32 bits Service Pack 1

+ info: HP

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