Nokia E75, análisis

Nokia E75 de color negro y desplegado

El Nokia E75 es un teléfono con doble personalidad. Puede pasar de forma discreta ante los ojos de los demás, disfrazado del clásico teléfono de tipo tableta, para en cualquier momento desplegar su teclado QWERTY. Es la última gran apuesta de Nokia dentro de los móviles enfocados al profesional, y cuenta a su favor con la nueva plataforma de la firma para el correo electrónico, realmente sencilla y práctica.

La mayor pega de este Nokia E75 está, curiosamente, en un punto en el que los Nokia Eseries no suelen fallar: la autonomía. Su excesiva dependencia del cargador impide que hablemos de un terminal sobresaliente, pues su diseño y sus prestaciones se mantienen a muy buen nivel, exceptuando quizás la cámara. Pero mejor vayamos desgranando poco a poco todos estos puntos en nuestro análisis.

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Un teléfono con dos caras

Como deciamos al princpio, el Nokia E75 puede ser discreto y llamativo en función de lo que esté haciendo con él el usuario. Cuando está cerrado, uno puede llegar a confundirlo con otros móviles más sencillos de su misma gama, como el Nokia E52, pues tiene el aspecto de un teléfono monobloque de 111,8 x 50 x 14,4 mm.

No es lo más fino que hay en el mercado, pero es bastante ajustado para un terminal de diseño deslizante. Su peso sí que es algo elevado y se nota en el bolsillo en comparación con un móvil del montón (149 gramos), pero por dimensiones uno no espera que su poseedor lo gire y deslice su cara superior para mostrar el teclado QWERTY.

Nokia E75 de perfil

Si lo usamos sólo como teléfono tableta, no encontramos nada que Nokia no haya hecho anteriormente en otros terminales. La cara frontal incluye una pantalla de 2,4 pulgadas QVGA (240 x 320 píxeles), bastante brillante y capaz de mostrar 16 millones de colores. Lástima que su visibilidad bajo la luz del sol sea bastante reducida, lo cual dificulta especialmente el manejo de la cámara en exteriores, aunque ya nos detendremos más adelante en el apartado fotográfico.

A sus pies descansan un marco rectangular de navegación y los botones típicos de gestión de llamadas, junto con una tecla de borrado y accesos directos al Menú Resumido, al Calendario y al correo eletrónico. El lote se completa con el teclado alfanumérico y algunos botones en el lateral, como el control de volumen y el disparador de la cámara. Todo ello va montando en una estructura en la que el metal se emplea con generosidad.

Parte trasera del Nokia E75

En este aspecto destaca especialmente la tapa de la batería, dotada de un acabado bastante brillante, aunque sin lograr el efecto de espejo que vimos en el Nokia 6700 Classic. Toda la cara frontal está rodeada por un marco también metálico, lo cual le aporta robustez, y seguramente tenga gran parte de culpa en su peso. Por cierto, además del acabado en negro y plata que hemos probado, el Nokia E75 también está disponible en rojo y amarillo cobrizo.

¿Y qué hay del teclado QWERTY? Pues tiene la innegable ventaja del tamaño, bastante más grande que el que podemos encontrar en cualquier Blackberry o en el clásico teléfono para ejecutivos, de forma que se puede mecanografiar con bastante soltura usando los dos pulgares. En este aspecto, eso sí, se le podría haber pedido un poco más de respuesta a las teclas, pues apenas hay que hacer presión para «hundirlas». El tamaño de éstas reduce mucho el número de fallos al escribir, pero no hubiese estado de más reforzar el movimiento de los dedos con pulsaciones más profundas.

Nokia E75, detalle del teclado QWERTY

Nokia Messaging, más sencillo imposible

El Nokia E75 raya a buena altura en varios aspectos, pero en el que más destaca es en el correo electrónico. Y no sólo por el teclado, sino por la solución de push email que nos propone: Nokia Messaging. ¿Para qué sirve? Para recibir, enviar y consultar instantáneamente en el móvil los mensajes que recibamos en nuestras cuentas de correo, tanto las de los populares servicios de webmail (Gmail, Yahoo, Hotmail) como las cuentas personales o profesionales que solemos gestionar con programas como Outlook. Y permite gestionar de esta forma hasta diez cuentas en el mismo móvil.

Es decir, lo que hace cualquier móvil para ejecutivos que se precie. ¿Qué es lo que le hace distinto? Pues sencillamente, que nos ahorra el tedioso proceso de configuración que suele requerir el push email en otros móviles: activar el reenvío por POP3 o IMAP, determinar servidores de entrada y salida, puntos de acceso… Con Nokia Messaging, lo único que tenemos que hacer es teclear nuestra dirección de correo y nuestra contraseña. Al hacerlo, el teléfono se conecta a los servidores de Nokia para ir configurándolo todo el solito. En aproximadamente un minuto, ya podemos comenzar a enviar y recibir correos.

La única pega: Nokia Messaging trabaja exclusivamente por GPRS/HSDPA, es decir, generando un tráfico de datos para el que es necesario contratar una tarifa para Internet con nuestro operador. Lo cierto es que con un teléfono de estas características sería absurdo no buscar una tarifa de datos, pero no estaría de más poder aprovechar la conexión Wi-Fi del terminal para ahorrar algunos megas de tráfico mientras estamos en casa, en la oficina o en cualquier lugar donde haya una red inalámbrica a la que podamos acceder.

Nokia E75 visualizando bandeja de entrada

Esta posibilidad sí que está disponible en Mail for Exchange, la aplicación clásica de Nokia para el correo electrónico. ¿Por qué este paso atrás? Según nos comentan desde Nokia, el nuevo Messaging está aún en fase de desarrollo, por lo que esperan implementar la posibilidad del correo por Wi-Fi en un futuro. Como contrapartida, el teléfono incluye una suscripción gratuita de por vida al servicio (es decir, a Nokia Messaging, porque luego nuestro operador siempre cobrará el tráfico de datos).

Una oficina de bolsillo bien servida

Como todo teléfono para profesionales, el Nokia E75 incluye un completo apartado de conectividad y aplicaciones de oficina. Ya sea a través de Wi-Fi o HSDPA, podemos conectarnos a Internet para navegar por páginas web en la palma de la mano, aunque sin muchas pretensiones en la parte gráfica. El navegador visualiza las páginas con el mismo aspecto que en un ordenador, pero el tamaño y la resolución de pantalla nos obligan a explorarlo todo por trozos. Cuestión de visibilidad.

Algo parecido sucede a la hora de aprovechar el GPS integrado. El detallismo de los mapas, pero sobre todo el tamaño de pantalla, lo hacen muy poco recomendable para usarlo como navegador en el coche. Sí que resulta más interesante el modo de navegación para peatones (siempre y cuando no caiga mucha luz solar sobre la pantalla), así como la opción para geoetiquetar las fotos de la cámara.

Nokia E75 visualizando bandeja de entrada

En cuanto a la gestión de documentos, contamos con el kit de supervivencia del ejecutivo: la suite QuicOffice (para leer y editar documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones), Adobe PDF (sólo lectura), compresor de archivos y otras herramientas más básicas como la calculadora o un conversor de divisas. También cuenta con el programa Lotus Notes Traveler y, por supuesto, acceso a Files on Ovi.

Su almacenamiento integrado es de apenas 50 MB, pero el teléfono viene con una tarjeta microSD de 4 GB. Para insetarla, sólo tenemos que destapar la ranura para tarjeta, que admite modelos de hasta 16 GB y está situada en el lateral izquierdo, justo debajo del puerto microUSB. Éste sirve para conectar el E75 al ordenador, para transferir archivos de forma directa o con el programa de sincronización del fabricante, Nokia PC Studio.

Entretenimiento básico

El Nokia E75 no es un Nseries, pero no por ello renuncia a un mínimo de opciones multimedia. En el apartado de reproducción, nos ofrece sobre todo comodidades para la música, pues cuenta con salida universal de auriculares de 3,5 mm, el obligatorio reproductor de MP3/WMA/AAC y sintonizadores de radio FM y radio por Internet. También reproduce vídeos en  MPEG4, pero por las dimensiones y resolución de pantalla lo hace de una forma discreta y sin grandes alardes.

El pie por el que más cojea es la cámara, pues sus resultados dejan bastante que desear a pesar de los 3,2 megapíxeles de resolución y el flash integrado. En oposición a la óptica firmada por Carl Zeiss y el objetivo de tamaño generoso que hemos visto en modelos como el Nokia N86, el E75 opta por el ahorro de maquinaria para conservar la delgadez del terminal. Como consecuencia, la calidad de las fotos sólo es aceptable en ejemplos como el siguiente.

Foto tomada con la cámara del Nokia E75Para este ejemplo, hemos dejado la cámara en modo automático, tomando la foto a plena luz del día y desde una zona en la que no hubieses contraluces. Como vemos, el resultado no es malo si no se lo ponemos complicado a la óptica. Pero en el momento en el que aparece algún rayo de sol en la imagen o en condiciones de baja iluminación, tanto en interiores como en exteriores, la cámara sencillamente no da la talla. Los colores y las líneas se diluyen, dando lugar a fotos movidas y con manchas irreales.

Con el vídeo sucede tres cuartos de lo mismo. Podemos trabajar a 640 x 480 píxeles de resolución a 30 fps, pero de nuevo la luz nos juega malas pasadas. Al grabar vídeo podemos convertir el flash en un pequeño foco, pero sólo sirve como luz de relleno en distancias muy muy cortas. En cuanto a las videollamadas, el teléfono se limita a cubrir el expendiente con su cámara secundaria, que trabaja a 15 fps con 176 x 144 píxeles (QCIF).

Manejo amigable

El Nokia E75 incluye puntos clásicos ya en los móviles de la firma finlandesa. Hablamos de accesos rápidos (como siempre, si dejamos pulsado unos segundos el botón disparador la cámara entra automáticamente en funcionamiento) y opciones de personalización. Por ejemplo, el teléfono viene de fábrica para cambiar la visualización de pantalla al desplegar el teclado, y bloquear el teléfono cuando volvemos a cerrarlo. Pero todo esto lo podemos cambiar.

Nokia E75 mostrando plantilla para correo electrónico

Si activamos el acelerómetro, los cambios de visualización se producen simplemente al girar el terminal. También podemos vincular el despliegue del teclado al lanzamiento directo de alguna aplicación (menú de Mensajes, plantilla de correo electrónico, navegador web…). Para rematar, y aunque nos encontramos ante la interfaz de Symbian S60 de toda la vida, el teléfonos nos brinda un curioso modo de pantalla dual.

Concretamente, se trata de la posibilidad de alternar entre un modo de pantalla «personal» y otro «profesional». El cambio de un modo a otro se produce simplemente al activar un icono, y en cada modo de pantalla podemos cambiarlo casi todo, empezando por el fondo, los colores o el aspecto del reloj. Pero lo más importante son los accesos directos que queramos colocar en cada pantalla para tenerlos más a mano.

Por poner un sencillo ejemplo, en el modo profesional podemos colocar accesos rápidos a la agenda, a la bandeja de entrada del correo corporativo y a QuicOffice. Luego, si cambiamos al modo personal, podemos tener en el mismo lugar el acceso al reproductor de música, la radio FM y la bandeja de entrada de nuestro correo personal en Gmail o Hotmail. Todo completamente a gusto del consumidor, y el cambio apenas requiere unos segundos.

Nokia E75

Con el cargador a cuestas

La autonomía es el único aspecto en el que el Nokia E75 decepciona de verdad. Y esto es algo que no suele suceder en los Eseries, con grandes ejemplos como el Nokia E71 y su batería de 1500 mAh. Este E75, en cambio, se queda con una batería de 1000 mAh que resulta a todas luces insuficiente para garantizar una independencia relativa del cargador.

Sólo con mantener Nokia Messaging activo y realizando unas pocas llamadas por jornada, el Nokia E75 tiene problemas para superar las 24 horas de autonomía. Incluso habiendo activado el modo de ahorro, que regula la iluminación de pantalla para no consumir batería inútilmente, y usándolo sólo como teléfono sin Internet, tendremos que recargarlo cada dos o tres días.

Lo mejor del Nokia E75:

– Diseño mixto: Podemos localizar rápidamente los números para marcar como si fuese un móvil corriente, y para escribir texto se nos brinda un teclado de buen tamaño.

– Nokia Messaging: Es una delicia que el teléfono haga el solito todo el trabajo sucio de configuración del correo.

Lo peor del Nokia E75:

– Autonomía: La poca duración de la batería supone un paso atrás respecto a lo que los Nokia Eseries nos tenían acostumbrados últimamente.

– Cámara: Sólo apta para condiciones muy específicas.

Conclusión: Un excelente terminal para quien busque, ante todo, comodidad con el correo electrónico. Siempre y cuando, eso sí, no le importe tener que recargarlo con más asiduidad de la debida.

Precio libre: 439 euros. Especificaciones: Nokia.

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