5 pruebas de la inteligencia de Nokia

Repasamos los puntos clave en la historia de Nokia que hacen que sea una empresa de gran inteligencia.

nokia

Nos hemos cansado de repetir en distintos momentos que Nokia es, bajo cierto punto de vista (uno no muy moral, todo sea dicho) una de las empresas más lideres del mercado móvil. En los últimos años nos ha dejado claro que han sabido jugar sus cartas y que si hubiéramos apostado contra ellos en el póquer seguro que nos habrían dejado temblando. No solo han sido líderes con comodidad, sino que además han hecho creer al mundo que su fin estaba cerca para, de repente, hacer una jugada maestra que les ha permitido resurgir de sus cenizas. Lo que hasta ahora solo creíamos unos pocos se ha confirmado ahora con las últimas noticias que hablan del futuro de Nokia. Y quienes pensaron que la firma finlandesa se encontraba a punto de la desaparición está confirmado que se equivocaban. Nos vamos a tener que preparar para oír el nombre de Nokia muchas veces en el futuro.

1. Nokia reinó… hasta que pudo

El tiempo de máximo esplendor de Nokia se produjo cuando el mercado móvil aún no conocía los smartphone. Si recordamos aquellos tiempos apreciaremos que ante nosotros no se desplegaban opciones futuras como lo que vino a ofrecer años más tarde el iPhone. Para nosotros era una maravilla poder hablar por teléfono en cualquier lugar sin necesidad de irnos a una cabina. No nos planteábamos el tener Internet en el móvil más allá de lo que se pudo ver en alguna película o libro de ciencia ficción. El problema es que los diseñadores de Nokia, las mentes pensantes de la empresa, tampoco se plantearon esto. Así que todos tuvimos un móvil Nokia en un momento u otro, vimos las dos manos agarrándose en el menú de inicio y pasamos horas jugando al Snake, pero cuando llegó la era smartphone… la suerte se le pasó.

Nokia vio que no habían previsto el boom del smartphone. Para ellos los móviles seguían siendo «tontos». Diseñaron sus primeros modelos inteligentes e intentaron frenar el progreso del iPhone, pero hay pocas compañías que tengan tanta fuerza y nombre de marca como Apple. Con la ausencia de buena tecnología, de diseñadores con ideas y de componentes de calidad, Nokia se fue quedando atrás. Intentó lo imposible, pero su momento había pasado.


2. Nokia N95

Qué grande fue este terminal móvil, al menos en sentido metafórico. Era la demostración de que Nokia, si se ponía en serio, podía crear un terminal que vendiera más que el iPhone. En realidad, superó en ventas al smartphone de Apple. Incorporó tecnología avanzada, componentes que estaban totalmente en armonía unos con otros y un diseño que actualizaba muy bien todo lo que esperábamos de un móvil fabricado por esta compañía. Tenía algo que lo hacía irresistible por mucho que estuviéramos tentados a saltar al iPhone, que con el carisma de Steve Jobs se quería meter en todas las casas del planeta. El problema de este móvil es que fue demasiado bueno. Y algo es demasiado bueno cuando lo que haces después no es capaz de superarlo de ninguna de las formas posibles. Es como cuando un actor protagoniza una película tan buena que todas las que vienen detrás se quedan en una mera comparación. Es algo que ocurre y que le pasó a Nokia.

Desde el momento en el que se lanzó el Nokia N95 todo lo que vino detrás no consiguió estar a la altura. Pero posiblemente en Nokia se dieron cuenta de ello y aunque siguieron trabajando en nueva tecnología llegó un momento en el que comenzaron a pensar en «otro tipo de plan».

3. Stephen Elop se la juega a Microsoft

Hay veces en las que no te puedes fiar de un antiguo amigo que lleva un tiempo alejado de tu ciudad de residencia. Quizá te busque y te necesite para poner en marcha un plan en el cual no seas tan importante como puedes creer. Y eso es lo que ocurrió con Stephen Elop. Anteriormente había trabajado en Microsoft y eso le colocaba en una posición dominante acerca de conocer el funcionamiento de la empresa afincada en Redmond y creadora de Windows. Si bien en el pasado Nokia y Microsoft habían intentado trabajar en conjunto, fue algo que no terminó de ocurrir debido a que no se llegó a acuerdos que dejaran satisfechas a las dos partes. La relación entre ambas empresas mejoró gracias a Elop, que tiró de contactos y de amigos para conseguir un impulso en Nokia.

Su posición en Nokia era la de CEO, así que podéis entender que era quien tomaba todas las decisiones importantes. Con su entrada Elop decidió que se abandonara el trabajo en móviles Symbian como había sido obligatorio en Nokia hasta ese momento. Y en sustitución de ello la compañía de Finlandia optó por Windows. Era una manera de comenzar a tener una buena relación comercial con Microsoft, una manera de decirles «nosotros os apoyamos». Y a partir de ahí las cosas irían avanzando prácticamente solas con un claro beneficio para Microsoft, que ganaba el tener de su lado a uno de los fabricantes más importantes del mercado.

4. La venta a Microsoft

Pasa el tiempo y Nokia ve que el invento de trabajar con Windows no acaba de funcionar. Es posible que ellos ya supieran cómo terminaría la cosa, eso no lo vamos a asegurar. Acabamos en 2013 y se produce la confirmación de uno de los rumores que más habían sonado en la industria: que Microsoft compre la división móvil de Nokia. No se vendía toda la empresa, sino una serie de valores, el nombre de la marca, las fábricas y propiedades intelectuales varias. Era una buena salida para Nokia, que había llegado a un punto muerto respecto a su estrategia móvil. Y Microsoft, que estaba planificando su asalto del mercado con hardware propio, se haría con un material de un valor incalculable. Podría comenzar a vender sus propios móviles desde el primer día, lo que implicaría empezar a tener una nueva fuente de beneficios.

Stephen Elop se cameló bien a Microsoft «por los viejos tiempos». Le vendió el concepto de la operación como una fantasía e hizo que su tiempo como CEO de Nokia terminase con una explosión de ingresos. La ventase produjo por un valor de 7,2 mil millones de dólares. Tanto dinero que sería imposible contarlo aunque fuera en billetes muy grandes. Microsoft estuvo convencida de la decisión y sabía que, bajo contrato, tenía una exclusividad de 30 meses para la marca de Nokia. Durante este tiempo los residuos que habían quedado de Nokia en Finlandia (algo más que «residuos») estaban impedidos en cuanto a producir nuevos móviles. No podían hacerlo, sin más. Pero sí podían pensar en lo que querían hacer cuando se les acabara el tiempo de «condena». Y eso es lo que hicieron.

En paralelo, en Microsoft, había gente que estaba muy enfadada con lo que hacía Nokia en su tiempo libre. ¿Osaban hablar de la fabricación de móviles con Android después de todo lo que habían hecho por ellos? ¡Pero cómo era posible! Se comenzaron a filtrar detalles sobre el móvil de Nokia con Android que casi llegó a existir y, de repente, todo el mundo hablaba de ello. A nadie le importaba nada lo que hacía Microsoft con la marca Nokia. Era como si los usuarios estuvieran pensando «bueno, en 30 meses ya hablamos de Nokia de nuevo». El enfado en Microsoft, como indicamos, era destacable.


Para más inri, Stephen Elop había hecho la jugada del siglo. Cuando se produjo la venta a Microsoft pactó que él «viajaría» con los materiales de Nokia, convirtiéndose en ejecutivo de la compañía. No sabemos si lo que le importaba era mantener un sueldo o si todo era fachada. La cuestión es que desde el primer momento demostró falta de confianza, como si supiera que toda la «operación Nokia» estuviera condenada al fracaso. Con el tiempo Microsoft fue perdiendo la confianza en la división que se concentraba alrededor de las propiedades de Nokia. Y en 2015 se produjo el desplome de esta unidad, despidiéndose a multitud de empleados y pactándose el despido del propio Stephen Elop.

Microsoft apalabró con Elop su salida de la empresa y todos quedaron como «amigos». Seguramente Elop se salió de la ecuación con un buen maletín… de eso no nos cabe duda. En este año 2016 el ejecutivo se ha convertido en una de las nuevas incorporaciones de la empresa de telecomunicaciones Telstra y suponemos que ahí encontrará una forma cómoda y tranquila de llegar a la jubilación. La historia de Stephen Elop en Nokia ha concluido.

5. Su vuelta al mercado

Sabíamos que esto era algo que ocurriría, que había un huevo de Nokia que estaba preparándose para eclosionar como algo totalmente nuevo y distinto. Y finalmente ha ocurrido. Sin decepcionar, es tan complicado como nos podríamos haber imaginado, lo que requiere un poco de explicación y reflexión a partes iguales. Porque al principio se pensaba que Nokia simplemente se pondría a fabricar móviles por su cuenta, pero lo que ha ocurrido al final es que han recuperado lo que le vendieron a Microsoft en sus orígenes. Y eso ha sido algo que no esperábamos.

Microsoft ha anunciado que ha vendido la empresa por 350 millones de dólares. Volvamos unos párrafos más arriba para comparar las cifras de las dos operaciones: la de la venta de Nokia a Microsoft y la de la venta de vuelta de Microsoft a Nokia. Seguro que estáis pensando que alguien debe estar recibiendo muchos latigazos por todo lo que ha ocurrido (y suponemos que a Stephen Elop no le dejan salir de casa por si las moscas). La compañía que ha comprado el material de Nokia es FIH Mobile. ¿Pero quién es FIH Mobile? Se comenta que se trata de una empresa que cuelga de Foxconn, compañía china líder de su mercado y que trabaja fabricando dispositivos para Apple como el iPhone. Foxconn es, al mismo tiempo, propietaria de HMD Global, otra empresa con oficinas de Finlandia, que pasará a tener las propiedades de la compra.


Así que resumiendo, quien va a quedar al frente de todo es HMD Global. Que detrás de esta compañía esté Foxconn es bastante significativo. Y al mismo tiempo suponemos que la vieja guardia de Nokia sigue presente en el ajo, sobre todo porque el CEO de la nueva compañía es Arto Nummela, que fue antiguo ejecutivo de Nokia y después de Microsoft. Todo encaja aunque no sepamos muy bien cuáles son las intenciones de los ejecutivos que están metidos en estas operaciones a dos bandas.

¿Qué necesitamos saber nosotros? Que el futuro de Nokia se va a resumir en tres palabras: smartphones, tablets y Android. Van a comercializar todo tipo de dispositivos con la marca Nokia de la cual van a tener propiedad durante un periodo exclusivo de 10 años. Nos quedan algunas dudas sobre qué es lo que va a ocurrir o si 10 años de periodo de exclusividad no es algo excesivo para un mercado, el de los móviles, que dentro de cinco años podría haber cambiado en su totalidad. Lo que ocurrirá con Microsoft es otro pequeño misterio. Los móviles que se estaban fabricando se detienen de manera inmediata y aunque habrá algunos dispositivos que utilizarán Windows, no esperemos que la compañía destaque mucho en esta vertiente del sector.

Con Android de su lado y una nueva serie de ideas, la última encarnación de Nokia puede convertirse en el soplo de aire fresco con el cual estaban soñando muchos de los seguidores de la empresa de Finlandia. Está por ver qué ocurre finalmente y si los planes de la compañía son suficientemente sólidos como para que podamos llegar a tomárnosla en serio después de todo lo que ha ocurrido. Pero por nuestra parte seguimos insistiendo en que Nokia, bajo la dirección de una u otra persona, con unas intenciones u otras, ha sido y posiblemente sea una de las empresas más inteligentes del mercado. Los tejemanejes que la caracterizan seguro que se llegan a estudiar en el futuro en cuanto a operaciones de venta entre empresas. Y sino tiempo al tiempo.

Foto: Nokia vía Shutterstock

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