Enzo Ferrari: un supercarro con nombre propio

Bautizado en homenaje al fundador de una de las principales fabricantes de autos de lujo y de carreras del mundo, este supercarro recoge el espíritu de don Enzo Ferrari y lo lleva hasta las últimas consecuencias en cuanto a poder y velocidad. En menos de cinco años se ha convertido en símbolo de la escudería del caballo. Considerada una de las mejores ediciones limitadas de la historia – sólo se produjeron 400 unidades – es hasta hoy uno de los productos que acapara los mejores comentarios a nivel mundial.

El Enzo Ferrari es un supercarro modelo berlinetta (término utilizado por varias compañías fabricantes como Maserati, Alfa Romeo, Chevrolet, etc., para designar a los coupes no convertibles) de 12 cilindros bautizado en homenaje al fundador de la compañía del caballo, Enzo Ferrari (1898-1988). Se construyó por primera vez en el año 2003 usando diversos elementos de la tecnología de los Fórmula Uno, como el chasis de fibra de carbón, la caja de cambios secuencial y los discos de freno de cerámica de carbón.

Además, algunas tecnologías no permitidas en la fabricación de los bólidos de carrera como las líneas aerodinámicas más activas también son incluidas en el diseño del EF. Preparado para altas performances de velocidad, el EF posee un sistema computarizado que activa los aleros traseros para mantener la presión del peso del auto cuando alcanza los 300km/h.

El motor V12 del Enzo es el primero de la nueva generación de supercarros Ferrari. Este diseño reemplazará en el futuro a las próximas generaciones de motores V12 y V8 que se han venido utilizando en los más recientes Ferraris. Por ejemplo, el F430 del 2005 es el segundo modelo de la fábrica que presentó este nuevo generador de poder. En el 2004, la asociación Sports Car International consideró al EF como uno de los tres carros más importantes de la década.

Esta poderosa máquina es conocida en círculos no oficiales como el Ferrari F60. Este nombre alternativo ha generado algunas confusiones puesto que daba la impresión de que dicha numeración se refería al 60mo. aniversario de la empresa. Esto es incorrecto puesto que el Enzo se lanzó el 2003 y el aniversario número 60 de la escudería se celebró cuatro años después (recordemos que la división de autos urbanos Ferrari fue fundada en 1947, casi 20 años después de su aparición en el mundo de los autos de carrera). Por otro lado, la nomenclatura oficial del auto es F131.

Coloquialmente, el Enzo Ferrari es denominado simplemente “Enzo”, sin números ni siglas alrededor. El Enzo fue planificado como parte de las celebraciones que Ferrari llevó a cabo tras la obtención de su primer campeonato mundial de la F1, de ahí la decisión de ponerle el nombre de su fundador, el turinés Enzo Ferrari, fallecido en 1988.

El EF se anunció por primera vez en el Motor Show de París del año 2002, como una edición limitada (sólo se hicieron 349 unidades a un precio base de $ 645,000). La compañía distribuyó invitaciones para sus clientes antiguos, en específico, aquellas personas que habían adquirido antes el F40 o el F50.

De esta forma, todas las unidades de la primera generación fueron vendidas prácticamente antes de entrar a la etapa de producción. Posteriormente, y ante los incesantes pedidos del público consumidor de deportivos de lujo, Ferrari decidió ensamblar 50 Enzos más, haciendo un total de 399 vehículos producidos el año de su lanzamiento.

Cuando todo parecía indicar que el Enzo iba a pasar a ser uno de esos autos imposibles de encontrar, la compañía construyó uno más, el número 400, que fue subastado por Sotheby a mediados del 2005, como una actividad realizada a beneficio de lo damnificados y sobrevivientes del tsunami que azotó la zona del Océano Índico (Indonesia, Sri Lanka, Tailandia y parte de la India) en diciembre del 2004.

El precio final que alcanzó esta joya de la industria automotriz fue de $ 1’275,000 (aproximadamente 950 mil euros), casi el doble de su precio real y fue pagado nada menos que por el Papa Benedicto XVI. Para conmemorar este hecho histórico, Michael Schumacher, el conductor alemán símbolo de la escudería Ferrari, le regaló al Santo Pontífice un timón con una placa que decía: “El timón del Campeón Mundial de la Fórmula 1 para Su Santidad Benedicto XVI, conductor de la Cristiandad”.

El motor del EF se encuentra ubicado por detrás del asiento del conductor y tiene una distribución de peso balanceada (43.9 adelante / 56.1 atrás). El motor V12 de este supercarro posee las mismas características del que se encuentra disponible en el Ferrari F140: 4 válvulas por cilindro, cámaras duales y controles variables de tiempo.

La inyección de combustible para este motor simple es fabricada por Bosch. Este motor produce un total de 650 caballos de fuerza a 7800rpm. El Enzo tiene una transmisión semi-automática, común en los modelos F1 de Ferrari que es activada a través de botones que encienden luces indicativas en el timón, que sirven para que el conductor sepa exactamente cuando operar los cambios.

Como es habitual en los bólidos de lujo de Ferrari, la aceleración del Enzo es realmente impresionante: 3.14 segundos para alcanzar los 97km/h y 6.6 segundos para los 160km/h. Con respecto a la velocidad máxima, ésta puede ser hasta de 354km/h.

En mercados exigentes y de alta capacidad económica como los del primer mundo, el tema del consumo de combustible probablemente no sea un problema grave, aunque de acuerdo a las últimas tendencias en cuanto al uso de combustibles y la búsqueda por la economía en los vehículos de transporte, sí constituye un asunto de naturaleza casi prohibitiva.

Según las publicaciones especializadas, el Enzo Ferrari consume hasta 19.6 L en ciudad y 13.7 L en carretera (cada 100km).

Las formas exóticas del EF lo convierten en uno de los supercarros más llamativos del mercado de autos lujosos. Sus prestaciones externas e internas se asemejan mucho a las de los autos de carrera que Ferrari ha popularizado con el transcurso de los años pero básicamente, el Enzo Ferrari constituye el más claro esfuerzo de la escudería por fabricar un automóvil urbano.

Aunque únicamente está separado del suelo por 9.9cm (equivalente a 3.9 pulgadas) el sistema de suspensión está programado para elevarlo ligeramente y así poder maniobrarlo en carreteras convencionales. En una entrevista publicada en el portal AutoWeek, Schumacher dice acerca del Enzo: “Es muy difícil comparar un auto urbano con uno de Fórmula 1, pero el EF es lo más cercano a un carro de competencia que he tenido en las calles”.

Créditos: todas las imágenes han sido obtenidas de la Web oficial de Ferrari.

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