Call of Duty: Roads to Victory, ¡Es la guerra!

La saga de Call of Duty es una de las más destacadas dentro del género de la acción bélica. Con sus tres entregas en consolas de sobremesa, Activision se ha puesto lider en un género en el que últimamente hay una batalla feroz. Es por ello que el lanzamiento para PSP ha sido de los más esperados, ya que ha sido el último de los grandes juegos de guerra (tras Medal of Honor y Brothers in Arms) en llegar a la portátil de Sony. En esta ocasión la compañía encargada de recrear la II Guerra Mundial es Amaze Entertainment, responsable entre otros de la adaptación de la licencia de Shrek the Third. Analicemos si han sido capaces de solventar las dificultades que presenta la PSP para un videojuego de estas características.

cod.jpgCall of Duty: Roads to Victory nos traslada a la II Guerra mundial, en concreto en 1944 centrandose en la liberación de París. El modo campaña cuenta con trece misiones vistas desde el lado aliado. Al igual que en sus «hermanos mayores» el desarrollo de estas misiones es lineal y con un aspecto cinematográfico. Las limitaciones de PSP han hecho que esta linealidad se acrecente aún más y los mapas sean mucho menos extensos, dándose a veces situaciones en las que en algún momento de la misión volvemos a recorrer el mismo camino pero en sentido contrario. El gran dinamismo del juego hace que pronto nos olvidemos de este asunto y quede en un aspecto secundario, aunque si que es verdad que se ha quedado más limitada nuestra libertad de movimientos.

cod2.jpgLas principales misiones que haremos serán de infanteria, aunque contamos con fases especiales como una en la que vamos en un avión (una de las más entretenidas). Podremos llevar dos armas, aparte de un cargamento de granadas. Dichas armas las podremos cambiar por aquellas que nos encontremos o cojamos de los cadáveres enemigos (de hecho las armas de los alemanes son más potentes). Dichas armas son las que se utilizaron realmente en la batalla, con un gran trabajo de documentación a la hora de reproducirlas. Como es habitual en la saga, no contamos con una barra de energía sino que, al recibir varios impactos, la pantalla se volverá roja indicándonos que estamos heridos, por lo que deberemos cubrirnos para recuperarnos. Este sistema, que resta bastante realismo, es la principal disyuntiva entre los distintos seguidores de las diferentes sagas bélicas.

cod3.jpgEl principal handicap que se encontraron los desarrolladores a la hora de crear el juego para PSP es el control. Como se ha visto en varios títulos la ausencia de un segundo stick analógico dificulta la adaptación de FPS en la pequeña de Sony. Podemos decir que se ha hecho lo que se ha podido, Call of Duty: Roads to Victory cuenta con un sistema de autoapuntado para los enemigos que están cerca que facilita el control. Suele funcionar bastante bien, sobre todo si lo combinamos con el modo de apuntar con precisión, aunque puede volvese un poco loco si hay varios nazis juntos. Aún así el problema del control ha sido solventado correctamente, auqneu no tendremos un juego tan fluido como en las otras versiones.

cod4.jpgEs en la duración donde está el principal fallo de Call of Duty: Roads to Victory. El modo Campaña es realmente corto y las trece misiones se hacen de una forma bastante rápida y con pocas disculpas para ser jugable (entre otras cosas porque el material extra de fichas y bocetos ya lo habremos desbloqueado al completar misiones). Este es un lastre que lleva encima la saga desde su creación, aunque en las versiones «grandes» esto se solventaba con un multijugador online bastante potente y con una comunidad muy extensa y activa. El problema está en que en esta versión de PSP se limita al modo ad-hoc para seis jugadores, no existiendo modo online. Es una lástima, ya que el modo jugador es bastante completo (Deathmatch, Team Deathmatch, Capture the Flag, Hold the Flag, King of the Hill, Team King of the Hill) y seguro que le habría hecho subir muchos enteros al título.

cod5.jpgEn el apartado técnico puede sacar pecho. Los gráficos han sufrido recortes lógicos sobre otras versiones, de tal manera que contrasta la simplicidad de algunos elementos del juego (sobre todo muebles) con la gran calidad de las animaciones y movimientos. Para evitar ralentizaciones los cadáveres desparecen al poco tiempo, de hecho solo se encuentra algún problema con el framerate cuando aparecen efectos de humo. Por lo general la sensación es bastante buena y se ha ambientado estupendamente, siendo mínimos los fallos gráficos del juego. Para la estupenda ambientación ayuda tanto la banda sonora, los efectos especiales y un magnífico trabjo de doblaje con una gran interpretación que ayudará a meternos en el papel. Por lo demás solo cabe destacar una inteligencia artificial bastante trabajada, con unos enemigos que suelen cubrirse y esconderse (aunque en algunos movimientos hagan «operaciones suicida»).

Un gran juego de PSP con un excelente trabajo técnico que podría haberse convertido en indispensable si se le hubiera dado una mayor duración, pero desgraciadamente en menos de una semana le habremos sacado todo el jugo que tiene.

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