Rock Band para Xbox360

Guitar Hero supo convertir a algunos alérgicos a tocar la guitarra en auténticos virtuosos del rock’n roll. Basado en un principio jugable muy similar por no decir completamente copiado, Rock Band lleve el delirio aún más lejos con la adición de dos periféricos que son la batería y el micro. El título se basa en la experiencia de Harmonix, en el origen del dos primer Guitar Hero.

Como su nombre indica, Rock Band tiene por ambición transformar tu habitación o tu salón en una verdadera sala de conciertos donde con tres amigos tendremos la suerte de revivir sesenta canciones del rock desarrollado entre los años sesenta y el momento presente. Para ello, EA propone a los jugadores cuatro instrumentos que no se proporcionan con el juego. Para hacerlo sencillo, necesitáis 70€ para comprar Rock Band, 170€ para el pack de guitarra + batería + micro y 80€ suplementarios para una segunda guitarra con la que hacer un grupito básico. En total, que cuatro personas jueguen a Rock Band sale por 320€, el mismo dinero por el que se puede comprar la Xbox360 Premium con juego incluido. La batería puede comprarse también al precio de 90€. Sea como sea, la factura final es alta. Sin embargo los dueños de una Xplorer (Guitar Hero II) o una Paul (Guitar Hero III) podrán utilizar sus guitarras en el juego. Algo parecido pasa con el micro USB (el de Singstar funciona perfectamente, que lo hemos probado en la redacción de vuestro blog de videojuegos). Una vez hechas las consideraciones financieras, pasamos a presentar los instrumentos oficiales que nos convertirán en una auténtica estrella del rock and roll.

La guitarra de Rock Band es una Fender Stratocaster Wireless que tiene el mérito de avanzar un diseño menos plástico que las guitarras de Guitar Hero y un peso más importante, para dar una sensación más cercana a la de tocar una guitarra de verdad. Su otra ventaja es poseer un selector de efectos (wah-wah, flanger, écho, chorus) así como cinco botones de “solo” dispuestos a la base del mastil además de los botones select y Stara. El resto es clásico con cinco botones redondos. un mediator, un poco rígido, y un vibrato que permite personalizar el sonido de las notas. La batería, principal originalidad de Rock Band, se conecta mediante uno de los dos puertos USB de la máquina. Está formada lógicamente por cuatro pads de color, un pedal grande (adaptable en función de que seas zurdo o diestro). Hay que señalar que dispone como la guitarra de una cruz direccional para navegar en los menús. Por último, el micro USB se presenta bajo la forma de un micro totalmente clásico a diferencia de que pone Rock Band en el logotipo. Como comentaba en el párrafo anterior, cualquier otro micro USB es compatible. Hasta se pueden utilizar el de los cascos de la Xbox y parecer a Madonna…



El control de la guitarra es bastante cómodo pero sufre de algunos defectos menores como que el mediator está demasiado blando, su proximidad con el selector de efectos (la guitarra podría ser un poco más grande) y la relativa fragilidad del mástil. La batería por su parte consigue no ser demasiado incómoda, lo que ya es una pequeña hazaña en sí. El hecho de que sea ajustable en altura permite también a todos tipo de jugadores configurar su posición para ser la más cómoda posible. Sin embargo en general da la sensación de ser pequeño. Los pads no rebotan demasiado. En cualquier caso, estos dos instrumentos se controlan rápidamente y con unas pocas horas de práctica os habréis adaptados. En cuanto al micro, la longitud de su cable permitirá a los cantantes girar sobre sí mismos sin problema ya que las guitarras van sin cables.

En términos de gameplay, Rock Band aporta pocas innovaciones si se lo compara a su competidor directo, Guitar Hero. La parte fundamental de su interés se sitúa en el multijugador que permite formar grupo de cuatro jugadores. Eso sí, el espectáculo que se monta es tremendo, la batería hace demasiado ruido bajo mi punto de vista. La otra originalidad es que algunas canciones nos permiten hacer “solos” en los que elegiremos las notas. El objetivo es conectar notas con el fin de alcanzar un porcentaje de éxito y el mayor número de puntos a la vez que dejamos contento al público. Otra capacidad, de energía esta vez (equivalente al STAR power de Guitar Hero), se llena en paralelo al compás de las secuencias especiales hechas de notas que centellan. Una vez a mitad o completamente rellena, esta capacidad permite duplicar el multiplicador en curso oscilando la guitarra hacia arriba. Y allí aún, el vibrato tiene un papel importante puesto que permite acelerar el proceso cuando se utiliza al mismo tiempo que se hacen sonar las notas que nos indican.

Más anecdótico y no mucho mejor calibrado que un Singstar, el micrófono hará las delicias de los aficionados al karaoke. Las palabras aparecen de un lado a otro de la pantalla que incluye también un indicador de tono. Si el jugador no llega a fijarse sobre la buena tonalidad, puede siempre cambiar una octava más arriba o más abajo mientras la nota sea buena. Tal como ocurre con el guitarrista, el bajo y el batería, el cantante posee una capacidad de energía que debe llenar cantando perfectamente. Debe entonces esperar secuencias dichas de freestyle para utilizar esta energía y utilizar el micro como le parezca. Mencionemos también la posibilidad de ajustar el volumen de la pista vocal y el del cantante, así como la sensibilidad del micro, con el fin de evitar hacer algo inaudible. Algunos ajustes por defecto están previstos para las pantallas catódicas, los televisores Plasma o LCD, los rétros y los videoproyectores.

El tracklist de Rock Band consta de sesenta. Una cifra que incluye la veintena de canciones americanas y los títulos exclusivos en esta versión europea (Hysteria de Muse, Through de Monsoon de Tokio Hotel, Manu Chao de los Wampas, New Wave de Pleymo, etc). Una lista que poco a poco será inflada por un contenido descargable que debería ser espectacular gracias al sistema Rock Band Music Net, una actualización disponible desde el Xbox Live. Cuantitativamente, la oferta Rock Band debería alegremente sobrepasar la de Guitar Hero, pero con obviamente una contribución económica por cada descarga. Rock Band “barre” el rock desde los años 60 (Gimme Shetler de los Rolling Stones) hasta hoy (Go With the Flow de lass Queens of the Stone Age, When You Were Young de The Killers, Dani California de los Red Hot Chili Peppers, etc.) pasando por los años 70 (Suffragette City de David Bowie, Next to You de The Police, Won’ t Get Fooled Again des Who, etc.), los años 80 (Wanted Dead or Alive de Bon Jovi, Wave of Mutilation de los Pixies, Orange Crush de R.E.M., etc.) y los años 90 (Learn to Fly de los Foo Fighters, Creep de Radiohead, etc). Todas estas canciones son las oficiales.

Una vez hayamos aprendido a controlar los nuevos instrumentos podemos intentar una aventura en solitario (eligiendo la guitarra, la batería o el micro) después de haber creado su propio avatar (nombre, actitud, la física, etc). Pero el interés de Rock Band reside obviamente en su multijugador y en la posibilidad de hacer una Gira Mundial (para poder a continuación liberar peinados, tatuajes, maquillajes e instumentos). En ese modo de juego, los jugadores menos eficaces pueden ser salvados por sus camaradas en plena canción, con el fin de permitirles reanudar su lugar después de ser expulsado por el público (un abandono general disminuirá el número de fans acumulados alrededor en el mundo). Obviamente, no todo es hacer equipo; la Confrontación y el Duelo en la Cumbre dan acceso a batallas entre dos jugadores. La principal variación del modo Duelo en la Cumbre reside en la obligación de enfrentarse con el mismo instrumento y el mismo nivel de dificultad (fácil, normal, difícil o experto).

Gráficos: 75/100
Un poco más serio que Guitar Hero, Rock Band adopta una paleta de colores muy similares, menús y cinenmática del comienzo del juego. Si sólo un detalle en pleno juego, las animaciones son bastante torpes y carecen de detalles. Pero bueno, tampoco es muy relevante porque en este tipo de juegos prima la diversión.

Sonido: 90/100
A pesar de algunas inclusiones de temas dudosas, Rock Band hará felices a los aficionados al género. El catálogo de canciones da un repaso a cincuenta años de rock. Lo demás es cuestión de gustos. Pero vamos, hay done elegir.

Jugabilidad: 85/100
Rock Band resulta un tanto simple si lo comparamos con la dificultad endiablada que puede llegar a tener Guitar Hero. Al menos en la guitarra, porque la batería es chunga de narices (también es verdad que un servidor es un poquito torpe). El placer de poder jugar con otros tres colegas es impresionante.

Duración: 85/100
Un poquito menos proporcionada que Guitar Hero III, el tracklist de Rock Band puede ampliarse (pagando) en el Xbox Live. El modo Gira es inevitable. Los tres instrumentos ofrecen muchas posibilidades.

Valoración General: 85/100
A los iniciados en Guitar Hero les chirriarán un poco los dientes al contacto con una guitarra menos precisa. La batería requiere algunas horas de práctica para poder controlarla bien. Sin embargo, las sensaciones son muy buenas, sobre todo cuando te juntas con otros tres, y eso que la batería es muy ruidosa. Rock Band es un éxito incuestionable y se presenta como un juego ideal para animar las tardes con los cologas. De todas maneras, hay que hacer un desembolso económico importante, razón por la que no estará al alcance de todos.

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