Guía: Consolas retro para recuperar tus cartuchos clásicos

Consolas retro como RetroN 5 o la nueva Retro Freak pueden ser la salvación de los usuarios o su peor pesadilla.

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Hace un tiempo que no habíamos hablado de ello porque cuando nuestro entusiasmo por la RetroN 5 alcanzó su máxima plenitud el mercado enloqueció y todo se descontroló. En pocos meses el entusiasmo se había convertido en decepción y el sueño en pesadilla. No solo es que la multiconsola mencionada fuera un fracaso por diversos motivos (después de tanto esperar y de tantas expectativas), sino que comenzaron a aparecer clones que no parecían aportar nada interesante al respecto. Y llegó un momento en el cual el boom produjo una situación del tipo de «¿de quién me fío?» Era difícil confiar en alguien a la vista de la situación y ahora que ha pasado un tiempo ya parece buen momento para hablar en claro sobre lo que hay y lo que podemos esperar del mercado de las consolas retro.

Dicho esto, os invitamos a un repaso por las consolas retro más de moda que te permitirán recuperar tus cartuchos clásicos. Nuestro objetivo es que al final de la guía hayas sacado algo en claro… ¡pero no prometemos nada!

RetroN 5

Y como sabemos que muchos estáis con dudas sobre la mencionada consola, vamos a comenzar con la RetroN 5 para quitarnos el problema de encima. Lo que ha ocurrido con la consola de Hyperkin es que ha decepcionado, principalmente porque ha producido el efecto goma elástica. Estuvo mucho tiempo, más de 1 año, creando unas expectativas enormes. Parecía como si la consola fuera a ser el Midas del mundo de los videojuegos, que nos salvaría a todos de la destrucción y que perdonaría a nuestras almas por haberse pasado a los gráficos 3D y al formato digital. Pero en realidad no lo fue. Cuando RetroN 5 llegó a las tiendas fue analizada con lupa y lo que se descubrió era que la fabricación de la consola resultaba ser más una chapuza que un proyecto serio y de negocio millonario.

No es solo que la compatibilidad y la forma en la que se movían los juegos no fuera en todos los casos fiel a la que proporcionaban los cartuchos, sino que en términos de hardware se trataba de «un cacho de plástico» que podía «asesinar a tus cartuchos». Y lo ponemos con comillas porque todo es relativo y un poco ambiguo. Denominarla un cacho de plástico quizá resulte demasiado duro, pero la máquina no pasó por unos controles de calidad que le habrían venido al pelo. Lo que ocurrió es que el diseño no cuadraba en medidas con todos los cartuchos y con las exigencias de compatibilidad de hardware que debía tener. Y eso derivaba que a veces tuviéramos que ser Hulk para poder sacar los cartuchos de la ranura de la consola.


Ante un atascamiento, algo frecuente si buscáis en YouTube o en foros, podían ocurrir dos cosas. La primera: que acabaras con una RetroN 5 defectuosa y medio rota. La segunda: que tu cartucho no lo pudiera contar después de salir de la máquina. Y eso en cartuchos con precios desorbitados de más de 200 euros ya sabéis que era todo un peligro. Lógicamente, nadie metió uno de estos cartuchos para hacer pruebas (al menos hasta donde sabemos), sino que siempre había un FIFA o similar que sirviera para tal objetivo. No obstante, el trauma estaba ahí.

No menos relevante, ha quedado constatado que todas las características de la RetroN 5 no funcionan como deberían y que el soporte oficial que está proporcionando Hyperkin está lejos de ser el de un producto que, como decíamos antes, podría haber sido una auténtica maravilla.

Retro Freak

Desde el Computex en Taiwán hemos conocido otra de estas consolas. Recibe el nombre de Retro Freak y es de diseño bastante reducido. Su fabricación es japonesa, país donde se comercializó hace unos meses con cierto éxito entre la comunidad de jugadores. Lo que nos ilusionó de esta máquina fue saber que se trataba de un hardware creado en Japón, lo que sin duda es un punto de interés añadido. No había que tratar con la dejadez de los fabricantes chinos que estaban detrás de la RetroN 5 antes mencionada. A lo visto en la consola de Hyperkin se añadieron otras ideas, cambios y un poco de sensatez respecto a lo que podíamos esperar de la máquina.

Uno de los rasgos principales del hardware es que aunque tiene espacio para introducir los cartuchos físicos también nos proporciona capacidad para transferir los juegos que tengamos originales a una tarjeta de memoria SD. Lo que ocurrirá en este proceso es que podremos evitar tener que meter y sacar los cartuchos de manera frecuente. Y esto no significa que haya problema con las ranuras como ocurre con RetroN 5 (aunque tampoco os vamos a negar lo contrario sin probarla), pero al menos podemos tener una mayor comodidad. Eso sí, sino queremos andar metiendo y sacando el cartucho para sentirnos como en el pasado… ¿tienen sentido estas consolas? Podríamos debatir sobre ello.


En Retro Freak se da soporte a un total de 11 consolas y eso es lo que nos gusta. Si RetroN 5 nos hizo babear ante la gran variedad de posibilidades que nos proporcionaba, imaginad Retro Freak, que junto a todo lo que hizo RetroN 5 añade soporte para más consolas. En este caso tenemos compatibilidad para las consolas habituales y se añaden tres opciones concentradas alrededor del mismo hardware: Supergrafx, TurboGrafx-16 y PC Engine. Eso quiere decir que las tarjetas de esta clásica consola de NEC se pueden recuperar de una vez por todas. Y eso es algo que llevábamos mucho tiempo deseando decir. Ya podéis ir quitándole el polvo a esos juegos de estas consolas que tengáis en el armario (y que vayáis comprando algunos títulos con los que hasta ahora no os habíais atrevido).

La máquina también soporta escalado a 720p, salida de imagen HDMI, firmware actualizable (qué menos) y un controlador para que podamos utilizar los mandos originales de las consolas soportadas. Como estamos ante una máquina que es más emulador que consola real, también se nos ofrece una amplia selección de parámetros y recursos que nos ayudarán a que la experiencia sea más satisfactoria. Podemos introducir trucos para modificar los juegos, grabar partida y usarlas a voluntad y también tenemos la oportunidad de utilizar distintos filtros.

¿Alguna de las dos merece la pena?

Una buena pregunta. La consola RetroN 5 ya está claro que no cumple con las expectativas. Su rendimiento está por debajo de lo que podamos imaginar y a nivel de hardware no es un precisamente una consola que esté bien fabricada. Por lo demás, tenemos también el problema que se produce con la tarea de meter y sacar los cartuchos, con el riesgo de que perdamos algo más que la cordura en el proceso. El único aspecto ventajoso de hacernos con una RetroN 5 se encuentra en que la consola está a la venta en una gran cantidad de tiendas de nuestro país. No nos tenemos que liar para adquirir la máquina online, sino que la tenemos disponible cuando vamos a tiendas como Fnac. Y eso es un lujo teniendo en cuenta lo difícil que suele ser hacernos con este tipo de productos.

En contraposición a todo esto tenemos Retro Freak. Queremos avisar que no hemos probado la consola, así que nos evadimos de dar una valoración absoluta hasta que tengamos ocasión. Pero podemos decir que solo saber que la máquina es de origen nipón ya es algo que nos proporciona confianza. Por otro lado, la máquina se ha puesto a la venta en Japón en silencio. No ha buscado la popularidad, ni ha creado expectación durante meses en las redes sociales. Ellos han ido a su aire, han creado la consola y la han vendido entre los usuarios de su país. Como ha sido bien recibida se ha llevado a otros mercados con la presentación en el Computex, y lo más probable es que a partir de aquí sí llegue a tener repercusión en territorio internacional.


Nos gusta que la Retro Freak disponga de compatibilidad con todo el entorno de PC Engine, porque eso implica que vamos a poder cargar miles de juegos, algunos simplemente imprescindibles. También nos convence el diseño de la máquina, mucho más minimalista, el tema del almacenado de los juegos en tarjetas y las demás funciones que incorpora. Que sea posible usar los mandos originales también es algo que aplaudimos, porque no somos muy amigos de eso de usar un mando creado por la ocasión sin seguir los niveles de calidad a los que estábamos acostumbrados en la época gracias al trabajo de Nintendo y Sega especialmente.

En cualquier caso, ¿valen la pena estos inventos multiconsola para volver a jugar a los juegos clásicos? Como decíamos antes, la reproducción no es perfecta en todos los casos. Los más puristas dicen que «notan algo» distinto cuando juegan. Quizá algunas personas lo noten y otras no. También es cierto que basándonos en el uso de las multiconsolas estamos ganando ciertas características que de otra manera no tendríamos accesibles. Nos referimos, por ejemplo, a la oportunidad de guardar partida en cualquier momento. Hay juegos donde, como mucho, solo teníamos acceso a un sistema de contraseñas que nos daba la posibilidad de continuar la partida. Ahora podremos guardar partida en cualquier momento, sin importar todo lo demás.

Eso sin olvidar el optimizado para que podamos jugar en una televisión actual y otros parámetros, como el uso de trucos sin tener que recurrir a la pesadez de pruebas que suponía el Game Genie en la época (seguro que todos los recordáis). Por lo tanto, hay una de cal y una de arena. Lo que será determinante será saber si la Retro Freak funciona bien o no. Eso podría cambiarlo todo.

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