Triggertrap, disparo remoto desde el móvil

Triggertrap es un adaptador y una app gratuita que te permiten convertir tu smartphone en un control remoto para tu cámara.

Triggertrap

Me gusta especialmente la fotografía de paisajes y urbana, sobre todo la fotografía de larga exposición. Hasta ahora para disparar esas exposiciones usaba el temporizador con un retardo de dos segundos, para minimizar las posibles vibraciones. Normalmente limitaba esas exposiciones a 30 segundos, el máximo que permitía mi cámara sin usar el modo Bulb, porque no había encontrado la forma de usarlo cómodamente.

No era una forma idónea de trabajar, así que llevaba tiempo queriendo hacerme un control remoto por cable que me permitiera tener más flexibilidad a la hora de disparar y controlar mejor esas exposiciones largas. Finalmente decidí darle una oportunidad a Triggertrap, un sistema que conocía desde hacía tiempo y que básicamente convierte nuestro teléfono móvil en un control remoto.

Triggertrap se compone de tres elementos: un adaptador que nos permite conectar la cámara al teléfono, un cable de conexión y una aplicación gratuita con versiones para iOS y para Android. En la imagen superior podéis ver el cable y el adaptador, así como algunas capturas de pantalla de la aplicación. El adaptador y el cable se conectan entre sí y unen el puerto de auriculares del teléfono con el puerto del control remoto de la cámara.

Para usarlo tenemos que comprar el kit de cable y adaptador desde la web oficial del producto o bien en otras tiendas que la tienen a la venta, como la propia Amazon. El coste ronda los 27 euros aproximadamente. La aplicación la descargamos de forma gratuita desde iTunes o desde Google Play. No hace falta configurar nada para empezar a usar Triggertrap. Simplemente conectamos todo e iniciamos la aplicación.

En la parte izquierda podemos mostrar un menú que nos da las diferentes opciones de disparo. Desde un disparo remoto normal hasta distintos modos de disparo Bulb, así como modos para realizar fotografías a intervalos (para vídeos time-lapse, por ejemplo), bracketing (para realizar fotografías de alto rango dinámico)… incluso podemos configurar un tiempo de obturación determinado y olvidarnos.

La ventaja de usar un smartphone frente a disparadores convencionales es que podemos aprovechar los muchos sensores con los que cuentan estos teléfonos. Así, Triggertrap nos permite hacer fotos en función de la ubicación GPS (por ejemplo, para hacer fotografías a intervalos no temporales, sino de distancia), disparos activados por el sonido o disparar la cámara vía Wi-Fi. Además, deja la puerta abierta a futuras actualizaciones que añadan nuevos métodos de disparo.

Actualmente este disparador es compatible con unas 300 cámaras diferentes. En la web oficial podemos buscar la nuestra para saber exactamente qué adaptador tenemos que comprar (hay varias versiones en función de la marca y el modelo). Con un poco de suerte, como me ha pasado a mí, el mismo adaptador os puede servir para varias cámaras.

La interfaz de la aplicación es extremadamente sencilla y su diseño muy agradable. Todas las obturaciones se inician pulsando un enorme botón rojo en la parte central o inferior de la pantalla y contamos con un cronómetro para controlar el tiempo. Al ser por cable, la comunicación entre la cámara y el teléfono es muy buena. A falta de probar los modos más avanzados, de momento estoy contento con la compra y la recomiendo a quien estuviese en el mismo caso que yo.

Más información | triggertrap.com

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...