Evita estos errores comunes al usar un trípode

La publicación británica Digital Camera World nos recuerda algunos de los errores que debemos evitar cuando usamos un trípode.

Errores comunes al usar un trípode

Los trípodes son una herramienta casi imprescindible en fotografía, sobre todo en fotografía de paisajes, fotografía macro o, por supuesto, la fotografía de larga exposición. Sin embargo, a menudo cometemos errores a la hora de usar un trípode que pueden restar eficacia a estos accesorios. En Digital Camera World han recopilado y comentado algunos de esos errores habituales.

El primer error es comprarse un trípode que no sea suficientemente sólido y firme. A veces da la impresión de que sólo hay trípodes buenos extremadamente caros o trípodes baratos muy flojitos, pero lo cierto es que hay marcas como Slik o Vanguard que ofrecen trípodes de buena calidad a unos precios aceptables. Antes de comprar es necesario asegurarnos de que no estamos adquiriendo un trípode que no va realmente a sernos útil. Eso hará que acabemos gastando más dinero a medio plazo.

Los trípodes pesan, son un poco engorrosos y a veces puedes sentirte tentado a dejarlo en casa. Sin embargo, ése es el segundo error de esta lista. Dejar el trípode en casa equivaldrá a perdernos oportunidades de fotografiar determinadas escenas, además de evitar que le saquemos todo el partido posible a nuestra cámara. Esto último es especialmente cierto con cámaras de mucha resolución.

El tercer error es usar la columna central del trípode. Esa columna central es una forma sencilla de aumentar la altura de nuestro trípode. Sin embargo, también supone una plataforma mucho menos estable. El consejo general es dejar la columna central como último recurso y siempre asegurándonos de que está bien ajustada para minimizar al máximo los movimientos de la cámara. Del mismo modo es recomendable extender primero la parte superior de las patas, que son más gruesas y ofrecen un mayor soporte.

También es muy importante alinear de forma correcta el trípode, ya sea usando los habituales niveles de burbuja o los niveles que llevan integrados muchas cámaras. Sin embargo, en Digital Camera World nos matizan que es mejor usar el nivel de las patas antes que el que lleva la rótula o la cámara. De ese modo se consigue un mejor resultado, sobre todo cuando tenemos que hacer un seguimiento a sujetos que se mueven.

Los tres últimos consejos de la lista tienen que ver con la seguridad de nuestro equipo. Por ejemplo, nos recomiendan no llevar la cámara montada sobre el trípode mientras nos desplazamos. Nos podemos arriesgar a golpear la cámara o a que se suelte del trípode. Como la mayoría de los trípodes permiten soltar y acoplar la cámara de forma muy rápida, ahorrar apenas unos segundos no merece la pena.

También es aconsejable usar pesos para aumentar la estabilidad del trípode, sobre todo cuando hace viento. A veces nuestra propia mochila puede servir como peso. La última recomendación es que no montemos el trípode sobre un terreno que no sea firme, como la arena mojada. Es mejor buscar rocas firmes o usar accesorios que aumenten la estabilidad. Algunos fabricantes venden una especie de patas para esas situaciones y hay fotógrafos que prefieren llevar tres pequeñas tablas o losetas.

Más información | digitalcameraworld.com

Foto | Zach Dischner

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