World of Final Fantasy, la entrega más adorable de la saga rolera

En World of Final Fantasy nos encontramos con una jugabilidad por turnos muy clásica y la posibilidad de recolectar monstruos.

El año 2016 será recordado como uno de los más jugosos para los seguidores del universo rolero de Final Fantasy. El motivo principal es que durante el mismo tuvimos la oportunidad de deleitarnos con dos grandes propuestas englobadas en esta franquicia: Final Fantasy XV y World of Final Fantasy.

Como es lógico, el primero se ha terminado convirtiendo en un clásico por formar parte de la franquicia en su serie numerada. Es más, es tan famoso que incluso ha sido elegido para formar parte de la selección de juegos PlayStation Plus Collection de la cual os estamos hablando desde hace unos días. Pero en el caso de World of Final Fantasy, aunque llegó a tener incluso una versión Maxima con todo el contenido reunido, su popularidad a largo plazo no ha llegado a ser tan elevada. Eso lleva a que posiblemente se vaya a convertir en uno de esos extraños spin-off de la saga que acaban siendo adorados por los fans.

Sabor a clásico, pero con un toque fresco

Además de la estética colorida, pastelosa y chibi que nos trae locos, algo que nos encanta de World of Final Fantasy es ver cómo el juego combina elementos clásicos con rasgos jugables mucho más novedosos. El equipo de desarrollo ha encontrado la manera ideal de crear interés por volver a luchar en combates por turnos clásicos, pero dándole a la jugabilidad un dinamismo que la convierte en una experiencia adictiva desde el primer minuto.

La primera impresión nos recordó al día en el cual Square Enix modificó el estatus rolero de Dragon Quest con el lanzamiento en Nintendo DS de Dragon Quest Monsters: Joker. En aquel título la mecánica clásica cambiaba por una más colorida y un poco infantil donde recolectábamos monstruos para que lucharan por nosotros. No es casualidad que aquel título de Dragon Quest, que se convirtió en un éxito de ventas y tuvo varias secuelas, estuviera desarrollado por TOSE, compañía que posiblemente ha tenido mucho que ver en la creación del título del cual hoy hablamos.

El juego comienza en el castillo Cornelia, desde donde podemos tener nuestro primer contacto con los aldeanos y ver el bonito escenario por el cual nos movemos. De ahí nos desplazamos hacia una caverna en la cual tenemos nuestro primer enfrentamiento. Uno de los aspectos que más llaman la atención de este juego es que se presenta de forma inocente y simple, pero en cuanto profundizamos en él apreciamos que su sistema y paquete de características es mucho más avanzado de lo que podamos pensar.

Las batallas de World of Final Fantasy

Los combates se realizan de la forma clásica, con los enemigos en el lado izquierdo y los aliados en el derecho. Solo tenemos dos personajes: los gemelos Lann (el chico) y Reynn (la chica), de los que no os contamos muchos detalles debido a que no queremos spoilearos la historia. Ellos son nuestros héroes, pero se pueden estructurar en formaciones de tres alturas, como si estuviéramos haciendo movimientos de torre en los juegos de Mario & Luigi.

Una altura es la ligera, otra la media y otra la alta. Estas estructuras las formamos con los monstruos (llamados mirage) que vamos capturando en los combates, quienes se aliarán con nosotros para acompañarnos. Tenemos que poner una unidad de cada peso para poder crear la torre y habrá que gestionar bien las formaciones, porque dependiendo de qué tipo de unidades pongamos obtendremos unas u otras habilidades en la batalla. Durante los enfrentamientos podemos hacer uso de dos tipos de menú para elegir los comandos. Uno es el clásico de los Final Fantasy de toda la vida, con la misma tipo de letra y la estructura de ventana. El otro está actualizado y es un poco más visual, aunque algunos elementos se nos quedan perdidos hasta que nos acostumbramos.

Las batallas son una constante lucha eligiendo ataques normales, habilidades especiales y usando la función de “capturar” cuando los mirage se debilitan. Eso sí, no penséis que nos vamos a pasar horas perdiendo el tiempo al capturar una y otra vez a los mismos monstruos, porque solo los capturamos una vez. Con este sistema de combates el juego gana en diversión y para quienes se cansen de los enfrentamientos aleatorios les vamos a dar una buena noticia: podemos pulsar un botón que acelera la acción, los diálogos y cualquier momento del juego.

Detalles que enganchan

La localización que tiene el juego al castellano en los textos es divertidísima. Se ha realizado un esfuerzo enorme para que todo tenga sentido y esté adaptado con sentido. Nos recuerda a las traducciones de Nintendo, un poco libres en algunas expresiones, pero buscando siempre hacer que el desarrollo sea más ameno. Las voces las escuchamos en inglés o en japonés, al gusto de cada jugador. Por otro lado, y hablando de detallitos, con una combinación de botones podemos transformar a los protagonistas en sus versiones chibi (son llamados “pezquecos”), que les hacen encajar más en el mundo en el que se encuentran (pero eso hace que sus formaciones en torre sean bastante peliagudas al principio).

A medida que avancéis en el juego os iréis enfrentando a enemigos más y más duros, incluidas las típicas invocaciones de la franquicia. Shiva, por ejemplo, es uno de los primeros enfrentamientos serios que tendremos. En este juego se presenta totalmente adorable, pero con una gran fuerza de batalla. Para derrotarla es necesario formar buenas torres con las que obtener habilidades de fuego que puedan derrotarla, aunque con esfuerzo.

El legado de World of Final Fantasy

Como decíamos, a diferencia de otras entregas de la franquicia, la mala noticia es que World of Final Fantasy no ha llegado a sentar precedente ni a dejar una huella profunda en el historial de la compañía. Esto ha impedido que Square Enix continuara trabajando con la idea. También hay que añadir que un proyecto complementario, un juego para móviles titulado World of Final Fantasy: Meli-Melo, el cual solo llegó a estar disponible en Japón durante un breve periodo de 1 año, no tuvo éxito ni generó beneficios suficientes a la empresa.

Por eso se puede dar por entendido que posiblemente no volveremos a encontrarnos con los personajes de este juego salvo que decidan recuperarlos para algún cameo en el universo de Kingdom Hearts. Y es algo a lamentar, puesto que el concepto tenía mucho potencial y resultaba de lo más interesante, sobre todo pensando como un posible Final Fantasy muy dirigido a los más jóvenes.

La última bala en la recámara del juego se utilizó años atrás cuando Square Enix lo comercializó también en Xbox One y en Nintendo Switch, dejando de ser exclusivo de PlayStation para abrirse a más usuarios. Su versión de Switch no tuvo un mal recibimiento, ya que encajaba muy bien con el público objetivo de la máquina, pero para aquel momento el interés de la compañía por el juego se había reducido al mínimo. Por eso lo que nos queda, a día de hoy, es disfrutar del juego rejugándolo y de la diversión que nos proporcionó en su día. Al fin y al cabo, no es la primera ni será la última vez que un spin-off de la saga Final Fantasy nos termina enamorando de esta manera.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...