South Park: Phone Destroyer, de perfecto a desesperante en 3 horas

Nos decepcionamos después de pasar unas horas jugando a South Park: Phone Destroyer, el juego de móviles de la famosa serie.

Juego South Park Phone Destroyer

Comenzamos con mucha ilusión descargando el juego South Park: Phone Destroyer en el día de su lanzamiento. ¿Un juego de móviles de South Park? ¿qué podía ir mal? Sabiendo de primeras que no era un título de simulación y gestión, sino un juego de batallas con cartas, la diversión estaba asegurada. Al menos en teoría, porque unas horas después de la primera partida terminamos eliminando la app por desesperación.

En South Park: Phone Destroyer todo parece perfecto al principio. Tiene una buena historia, está cargadísimo de ese humor absurdo y surrealista de la serie e incluso cuenta con un par de sorpresas que son la bomba, como que Cartman te haga videollamadas de vez en cuando. La jugabilidad es buena, adictiva, tiene un buen sistema para subir el nivel de las cartas y mejorar el equipo, pero cuenta con un fallo importante: está enfocado en exceso al modo multijugador. Hay que reconocer que el equipo de desarrollo se lo ha currado con el multijugador, porque lo ha implementado en tiempo real y esto da pie a batallas muy emocionantes y divertidas. Pero obligar al jugador a que participe en el mismo una y otra vez… eso no es bonito.

Lo que ocurre es que el multijugador es obligatorio en sesiones de partidas de tres o más victorias de manera frecuente a medida que avanzamos en el modo campaña. Hay muchos momentos en los que nos encontramos ante el mensaje “gana 3 batallas en el multijugador para seguir avanzando en la historia”, lo cual nos toca las narices.

El multijugador presiona mucho y si no somos muy amigos de ello nos vamos a enfadar muchísimo, sobre todo porque hay quienes valoramos nuestro tiempo y no le podemos dedicar tantas horas simplemente a competir con otros jugadores. Si superamos el obstáculo de jugar el mínimo de batallas obligatorias al multijugador no habrá problema hasta que avancemos lo suficiente, hasta el episodio donde se enfrentan judíos contra católicos, donde nos daremos cuenta de que sin levear no habrá forma de superar a la computadora. Tendremos que repetir muchísimas pantallas para conseguir más cartas, potenciar las que ya tenemos y así ser más poderosos. También habrá que volver al multijugador para reforzarnos de manera obligatoria. Y esa forma de tener que pasar más y más horas farmeando cartas y leveando nos termina destrozando.

South Park para móviles

Por otro lado, para ver que el multijugador es la única preocupación del juego, solo hay que comprobar cómo el primer evento que se ha organizado, en el cual podemos ganar sobres de cartas especiales, se desarrolla ganando partidas enfrentándonos contra otros jugadores reales. Así que no hay ninguna duda de que esta es la prioridad de los desarrolladores por encima de los demás. El problema en este sentido es mayor, dado que el multijugador, aunque funciona en vivo de manera muy fluida, se basa en un sistema de matchmaking horrible. En realidad diríamos que no hay sistema de matchmaking alguno, dado que todo parece una sucesión de búsqueda de jugadores casi sin importar las barajas o el nivel de jugador.

A esto sumemos que el juego está un poco roto en ciertos aspectos de la jugabilidad. En los combates siempre comenzamos con una cantidad de puntos de energía muy elevada, lo que da margen a que podamos comenzar invocando a una importante serie de aliados y a que nuestro rival invoque lo necesario para contrarrestarlos. En el multijugador parece que todo el mundo se ha dado cuenta ya de que el sistema de batalla es puro piedra, papel y tijera, por lo que es raro encontrar un oponente que ataque primero, dado que esperan a que lo hagas tú para invocar lo necesario para eliminarlo y superarte. Ganar se convierte en una misión muy complicada a la vista de que todo el mundo juega de la misma manera con el mero pretexto de ganar lo antes posible. Es como cuando en un Street Fighter todo el mundo juega online con Akuma, lo mismo.

Con todo esto en mente no podemos recomendar South Park: Phone Destroyer, al menos hoy por hoy. El concepto es bueno, tiene un trasfondo divertido e interesante, pero la jugabilidad necesita que se pula con urgencia. Hay demasiada presencia de un modo multijugador que asfixia, que no tiene ningún tipo de secreto jugable y en el cual ganar o perder se convierte en una cuestión de suerte de si te encuentras con alguien que sea más paciente que tú a la hora de invocar personajes (incluso hemos empatado con un jugador que no movió ficha hasta los últimos 10 segundos). Por lo tanto, si se realizan cambios quizá sí volvamos a instalarlo, pero estando así las cosas y sabiendo que en consolas tenemos el divertido South Park: Retaguardia en Peligro que está totalmente recomendado, vamos a pasar de este lanzamiento de móviles.

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