Scott Pilgrim con el mundo (del videojuego)

«Scott Pilgrim vs the world», la película del director británico Edgar Wright basada en el cómic homónimo del dibujante Bryan Lee O’Malley, representa una original visión del mundo de los videojuegos a través de la disparatada historia romántica de un joven canadiense. Diseccionamos todas las referencias que hace a míticos personajes de dicha cultura popular.

Scott Pilgrim nace en un cómic, vive como en un videojuego, se muere por la música… y ahora da el triple salto mortal a la pantalla de cine. Recién estrenada en nuestro país, la fabulosa adaptación cinematográfica del cómic homónimo del dibujante canadiense Bryan Lee O’Malley ha sido recibida con satisfacción por gran parte de la crítica. Y no es para menos, ya que «Scott Pilgrim vs. the world» es una historia original contada de una manera aún menos ordinaria. Nutriéndose de la cultura pop y recuperando magistralmente las imágenes que han sido lugar común de una generación, consigue trazar una aventura romántica a la vieja usanza pero de forma única. El ritmo vertiginoso del montaje del director Edgar Wright, transforma los cuatro volúmenes de la obra original en la que se basa fielmente, en un auténtico recital de audiovisuales contemporáneos no aptos para mentes adormecidas. Estética hipster, un toque del manga japonés, bandas pop-rock indie, cotidianidad norte-americana, mucha subcultura urbana, mentalidad geek, artes marciales, libertad sexual, surrealismo narrativo y altas dosis de extravagancia de todo tipo se mezclan convenientemente para servir un intenso cóctel que no deja a nadie indiferente.

La gran peculiaridad del universo Scott Pilgrim (ya sea el cómic o la película) es su conexión con el mundo del videojuego. La narrativa y estilo de la obra beben constantemente de elementos extraídos de los juegos electrónicos, sobre todo de la estética de los arcade de los años 70. En esta ocasión queremos recopilar todas las referencias que la magnífica historieta de Scott «Michel Cera» Pilgrim tiene sobre la cultura videojueguil y repasar así un título que ha hecho mucho más que cualquier campaña publicitaria para poner aún más «de moda» este «arte de masas».

Variados son los 7 Malvados Ex a los que tiene que hacer frente Scott Pilgrim

Para los que aún no conocen el argumento de esta disparatada historia, recordamos que Scott Pilgrim es un veinteañero de Toronto que entre sus mayores aficiones está la de tocar el bajo en un grupo de rock y la de salir con chicas de instituto. Pero un día conoce una misteriosa chica estadounidense de la que cae locamente enamorado: Ramona Flowers. Como intuiréis, para conseguir estar con la chica de sus sueños, nuestro aparentemente apocado protagonista deberá superar una serie de retos. Y estos serán nada más y nada menos que combatir a los Siete Malvados Ex novios de Ramona, un grupo de fastidiosos personajes que intentarán evitar con sus superpoderes que Scott se haga con el corazón de la chica.

A través de la música encontramos los primeros elementos del videojuego. El grupo en el que toca Scott, «Sex Bob-omb», es un homenaje al personaje bomba de Super Mario Bros, que paseaba su orondo cuerpo con mecha encendida por las pantallas de la NES. Y otra de las bandas de rock que aparecen en la historia y cuya cantante fue ex-novia de nuestro protagonista, «The Clash at Demonhead», alude directamente al juego con mismo nombre que se lanzó en 1989 también para NES. Además, en los créditos de inicio de la película, podemos presenciar un bonito guiño a las imágenes que ofrecían las primeras consolas con el logo y la melodía de Universal reproducidos en 8 bits. ¡Impagable!

Éstos son los extravagantes personajes salidos del lápiz de Bryan Lee O'Malley

Durante el desarrollo de la trama encontramos las principales vías de tránsito al universo de los juegos de videoconsola. El realismo de la trama amorosa y social de Scott con sus compañeros se ve rota súbitamente con surrealismos propios de los juegos. Dicha subversión de los códigos narrativos propios del cine, en este caso, dotan a la obra de su fuerza y peculiaridad. De este modo, los personajes de carne y hueso de la película se presentan con información extra en un cuadro de texto como si fueran criaturas de un juego. O por ejemplo, cuando a Scott le sale algo bien, suena el típico sonido del erizo más famoso de las consolas, Sonic, cuando recolectaba anillos. A parte, nuestro romántico aventurero podrá sumar vidas extra (1 UP), conocer información del estado de su organismo…, todo mediante grafismos integrados perfectamente en pantalla con la imagen real. Otros momentos destacables son los sueños del joven Pilgrim en un mundo del estilo The Legend of Zelda, o la partida a la recreativa «Ninja Ninja Revolution» de Scott y su primera novia.

En la acción es, pero, donde más se libera el género del videojuego. Así vemos como Scott pasa de estar encima de un escenario tocando su bajo a librar un combate digno de «Street Fighter» con uno de los malvados oponentes. Los planos, movimientos de cámara, el ritmo y los elementos añadidos a la pantalla son los propios de estos juegos de pelea (desde Mortal Kombat hasta Teken). La música que suena de fondo y los efectos sonoros en 8 bits acaban de ambientarnos durante los combates, para hacernos sentir como si estuviéramos delante de una recreativa. Se quiebran súbitamente las leyes físicas y se establecen las propias del universo de las Nintendo y Sega de turno, con capacidades telequinéticas, golpes de fuego y el poder de volar. Además, es evidente que la estructura de la trama de Scott contra los «7 Malvados ex» es la clásica de los videojuegos, con distintos niveles que superar, los contrincantes que van creciendo en dificultad, y un «final boss» esperando para derrotar al héroe en una última fase demoledora. De forma ingeniosa, cuando Scott consigue superar a uno de los «ex» éste se convierte instantáneamente en una nube de monedas y en su correspondiente puntuación en pantalla. Cuando Scott consigue aprender una buena lección de la vida, también queda ésto reflejado al más puro estilo gaming con un «level up!» y su correspondiente ítem ganado.

La estrena de Scott Pilgrim vs. the world en cine viene acompañada, como no podía ser de otra manera, de un interesante videojuego beat ‘em up, con un trabajado estilo retro tipo 8 y 16 bits, que estará disponible para descarga mediante Playstation Network y XBox Live Arcade.

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