Sabre Wulf, un clásico de Ultimate

Hacia abajo, me arrastro, cada vez más inmerso en la negrura; la roca clara, el paso del barranco, la garganta de la sombra… No hay donde agarrarse, donde apoyar los pies. Resbalando, cayendo, desgarrándome, más y más profundo.
Ojos misteriosos, manos que te agarran, garras que te apresan, y siempre retorciéndome hacia delante.
Me temo que éste es el final de la jungla inexpugnable, de un viaje hacia no se donde…

sabre823jdwulf0837832.jpgAsí empezaba el texto de introducción del manual de un videojuego mítico: Sabre Wulf. Sabreman, que era el nombre de nuestro héroe aparecía en un claro de la selva para conseguir la mayor puntuación, destruyendo animales pequeños o recogiendo gemas y otros objetos que aparecían a lo largo del mapa, compuesto por complicado laberinto de 256 pantallas (16×16) rodeado de montañas nevadas a las que era imposible acceder. He de confesar con cierto sonrojo que durante mucho tiempo pensé que este título no tenía un final claramente establecido. Al final de la aventura se mostraba una pantalla con la puntuación y el porcentaje de pantallas recorridas. Podéis descargar el juego desde aquí en su versión para ZX Spectrum, para jugarlo necesitaréis un emulador.

A lo largo del título nos encontrábamos con dos tipos de enemigos. Los bichos pequeños a los que resultaba fácil destruir con la espada (aunque reaparecerían cuando volviésemos a entrar en la pantallas) y los bichos grandes a los que no podíamos destruir pero que huían al ser atacados (el problema es que había que tener cuidado con dejarles un sitio por el que escapar).

wulf.gifLos gráficos eran de un tamaño considerable para la época aunque se repetían (tan sólo había variaciones en el color). Dotado de una dificultad impresionante tan sólo aparecía de vez en cuando una pequeña estatua que nos otorgaba una vida extra. Sabreman podía controlarse con el teclado o con un joystick, el problema es que los programadores utilizaban Código Máquina y nos hicieron una pequeña “faena” con los siguientes controles: Q: izquierda, W: derecha, E: Abajo, R: Arriba y T: espada. A más de uno nos costó hacernos con el control, pero el esfuerzo merecía la pena.

No hace mucho tiempo me enteraba que el juego puede completarse. Lo primero que había que hacer era buscar los cuatro trozos del amuleto mágico del Sabre Wulf (estaban distribuidos al azar en los claros de selva). Una vez conseguidos nos teníamos que encaminar hacia la cueva que el hechicero protegía.
Resumiendo, otro programa que no puede pasar desapercibido para ninguna persona que quiera entender y saber de videojuegos

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