Análisis: Bionic Commando

Bionic Commando

Título: Bionic Commando
Género: Acción
Plataforma: PS3 (analizado), Xbox 360, PC
Desarrollador: Grin
Editor / Distribuidor: Capcom / Koch Media
Idioma: Textos en castellano, voces en inglés
Precio: 59,95€
Fecha de lanzamiento: 20 Mayo 2009
Clasificación: Mayores de 18 años

Capcom ha encontrado en el retorno de sus títulos más clásicos una apuesta segura para triunfar en el actual mercado de los videojuegos. Las viejas vacas sagradas de la compañía vuelven siempre con grandes expectativas, en parte porque la prensa del mundillo disfrutó de estos juegos en su niñez, y ahora se entusiasman (es algo inevitable). En el caso de Bionic Commando su retorno impacta, puesto que hasta la salida del remake Bionic Commando Rearmed llevábamos mucho tiempo sin saber de la serie. En el pasado la saga nos entretuvo en arcades (la entrega original, por mucho que digan que fue la de NES), en la 8 bits de Nintendo, y en portátiles con dos apariciones para Game Boy y Game Boy Color. Siempre ha sido una franquicia de calidad y una ambientación interesante. Aunque todo sea dicho, desde sus primeras apariciones, la serie ha cambiado mucho, especialmente en Japón (donde el jefe final del primer juego era el mismísimo Adolf Hitler).

Pero dejemos de recordar y vayamos al asunto que ahora nos ocupa. Éste nuevo Bionic Commando se sitúa 10 años tras los acontecimientos de la entrega original (y por consecuencia de su remake Rearmed). Las cosas han cambiado mucho desde entonces. A las personas con implantes biomecánicos se las mira con recelo y el gobierno ha prohibido la utilización de estos miembros extra. Nathan Spencer, el protagonista de la anterior aventura, lo tiene crudo. Ha sido traicionado por su país y está a punto de ser ejecutado, pero una llamada a las armas de última hora le salva. Su gobierno vuelve a necesitarle, ésta vez para combatir a una organización terrorista que planea ponerlo todo patas arriba. Para que realice su misión y limpie su nombre Spencer recupera su brazo biomecánico. Pero claro está, el héroe no aceptaría así como así. Cuando le chantajean al hacerle saber que su antigua pareja parece estar viva, Nathan se ve obligado a aceptar la misión.

Bionic Commando

JUGABILIDAD

Cuando comenzamos partida nos encontramos en un edificio destrozado con un solo objetivo: encontrar nuestro brazo biomecánico. Sin él no estamos desvalidos, ni mucho menos. Spencer ha pasado los últimos diez años sin él y sabe cómo defenderse. Puede pegar puñetazos de gran intensidad, disparar con precisión, y dar unos saltos que ya le gustaría al mismísimo Hulk. Minutos después de comenzar a movernos ya estamos disparando a soldados que tiene intención de hacernos más daño del que nos gustaría recibir. En estos primeros minutos aprendemos a movernos, a utilizar el zoom de las armas de fuego, y a encarar a nuestros enemigos. Poco después localizaremos el brazo y las cosas darán un giro radical. Si bien el juego ya nos había convencido sin brazo, gracias a un uso de la cámara idóneo y a unos movimientos fluidos, con él aún vamos a flipar mucho más.

Para que usar el brazo no sea una locura, un completo tutorial, muy ameno, nos irá enseñando todo lo que tenemos que saber. La función principal del brazo es lanzar un gancho que nos permitirá realizar todo tipo de movimientos y movernos con soltura por todos los decorados. Lanzaremos el gancho a superficies elevadas y podremos colgarnos de él para atravesar escenarios por el cielo. El movimiento es más sencillo de lo que parece, pero necesitaremos varios intentos para dominarlo. Cuando nos enganchamos en alguna barra con el gancho y nos balanceamos veremos un mensaje de color azul que nos indicará el momento ideal para soltarnos y saltar. En ocasiones un salto vendrá detrás de otro, o en ocasiones saltaremos en diagonal e iremos pasando de plataforma en plataforma con enormes saltos. Éste sistema abre muchas posibilidades y resulta ciertamente impactante. Si nos caemos no suele haber gran problema, gracias a unas botas especiales con las que cuenta el protagonista. No obstante, hay que tener cuidado de no caer en zonas radiactivas, que acabarán con nosotros de inmediato al reaccionar de manera fatal con nuestro implante biomecánico.

Bionic Commando

El brazo biomecánico también nos proporciona otras opciones, pudiendo golpear con él o agarrar a nuestros enemigos y hacerles cosas bastante crueles. A medida que avancemos iremos consiguiendo nuevos movimientos que Spencer irá recordando tras pasarse 10 años sin usarlos. La progresión y aparición de técnicas es apropiada y ayuda a que la historia no resulte tan lineal (aunque lo es, y mucho). Cómo no, durante el juego también obtendremos armas de fuego adicionales que serán imprescindibles para combatir a ciertos enemigos. El principal problema de ellas es que la munición no abunda, así que recomendamos guardarla para momentos muy específicos. Al fin y al cabo, con nuestros puñetazos y el brazo biomecánico tenemos recursos suficientes para eliminar a los enemigos más simplones.

Otra particularidad del juego, que ciertamente nos ha encantado, es la posibilidad de obtener mejoras para el personaje. No las conseguiremos subiendo de nivel ni recolectando objetos, sino llevando a cabo misiones secundarias que irán apareciendo en pantalla (por ejemplo, eliminar x enemigos o realizar un movimiento específico). Éstas misiones, que en otros juegos solemos ignorar por no aportar nada, aquí tienen una función muy útil, resultando importante el prestarles atención. Por desgracia, el juego no permite rejugar niveles de forma que recolectemos los objetos que nos hemos dejado y las misiones secundarias que no hayamos realizado. Una pena, puesto que Bionic Commando incorpora un buen número de elementos desbloqueables en forma de items de aspecto retro.

Bionic Commando

GRÁFICOS

Los desarrolladores han conseguido darle a la sensación de atravesar los decorados con nuestro gancho una dosis de realismo realmente elevada. No es como si fuéramos Spider-Man y nos columpiáramos con las redes, la experiencia resulta más real y compleja. Al margen de esto, todos los movimientos del personaje están muy cuidados, son fluidos y no implican dificultades visuales en ningún momento. Los decorados son de gran tamaño, pero no resultan tan libres como parece, dado que muchas zonas están bloqueadas por la radiación que nos eliminará si la tocamos. De todas maneras, tampoco buscamos un juego de caja de arena completo en Bionic Commando, es otro estilo de producto. Las secuencias de vídeo cuentan con alta calidad y son muy numerosas, ayudando a que la historia se desarrolle de forma adecuada.

MÚSICA & SONIDO

El juego se encuentra en versión original (inglés) con subtítulos al castellano. Las voces han sido muy bien elegidas y encajan a la perfección con la personalidad de cada personaje. Los efectos de sonido tienen fuerza y la contundencia necesaria para que las secuencias de acción sean impactantes. En cuanto a la banda sonora, aunque no destaca tanto como en otros títulos de Capcom, hace un buen papel de acompañamiento.

Bionic Commando

CONCLUSIÓN


Bionic Commando
ha vuelto con un juego a la altura de las circunstancias. Los chicos de GRIN se han preocupado para que todos los elementos del título tuvieran sentido en comparación a las entregas clásicas, y eso se nota. Hasta encontramos referencias a otros juegos clásicos de Capcom (como Mercs). Quizá es un juego demasiado lineal, pero entretiene y la calidad de su apartado jugable está por encima de muchos otros títulos de acción aparecidos recientemente.

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