Wozniak habla de cómo cambió Steve Jobs tras triunfar

Wozniak recuerda cómo hubo un momento en el que Steve Jobs, tras el éxito de Apple, cambió en su forma de actuar.

El iPad mini de Apple y las palabras de Steve Jobs contra su existencia

Para Steve Wozniak, el Steve cofundador de Apple que todavía vive, Apple continúa siendo una entidad por la que siente pasión. Aunque su relación con la compañía se desplomara mucho tiempo atrás, «el Woz» continúa vinculado a la misma tanto en espíritu como por contrato. En un reciente podcast, Wozniak ha hablado de la relación con Steve Jobs en los primeros tiempos de Apple y de su actual vínculo con la empresa que cofundó.

Ya se sabía que Apple sigue pagando a Steve Wozniak y que no ha dejado de hacerlo nunca desde que se fundó la empresa. Es un gesto de respeto con el cofundador de la compañía y se trata de la única persona que puede decir que sigue cobrando de Apple sin que esto haya cambiado nunca. Como seguro que sabéis, Steve Jobs no estuvo en la empresa durante un buen tiempo, por lo que no llegó a mantener su cheque. Dice Wozniak, eso sí, que después de recortes, de impuestos y de otros cargos, lo que suele recibir de Apple semanalmente son unos 50 dólares. Es decir, que no está haciendo fortuna de la empresa. Posiblemente el dinero que Wozniak gasta cada año en Apple es mayor del que llega a recibir, dado que como buen aficionado cambia su iPhone anualmente y se hace también con el resto de dispositivos de la marca.

Hablando con el podcast de Guy Kawasaki comenta cómo hubo un punto crítico en el que Steve Jobs cambió su forma de comportarse y de vivir.

Fue cuando Apple alcanzó finalmente el éxito, cuando la empresa se puso a fabricar sin descanso por la alta demanda que tenían sus productos. Hasta entonces la relación con Wozniak había sido buena, con compañerismo, amistad, humor, bromas y todo tipo de momentos a recordar. Pero comenta el cofundador que después de que llegara el éxito no volvió a haber bromas o humor por parte de Jobs: solo pensaba en el negocio. Sus conversaciones eran sobre el negocio, sobre cómo ganar más dinero, sobre cómo ser más importante.

Cuenta Wozniak que desde el día en el que conoció a Steve Jobs le escuchó hablar sobre personajes históricos como Shakespeare y de cómo estos habían dejado su impronta en la historia de la humanidad. Menciona que para Steve Jobs el objetivo siempre fue llegar a ese mismo lugar y habló de cómo algunas veces querer algo con todas tus fuerzas te permite conseguirlo si tienes la motivación suficiente aunque no dispongas de las habilidades técnicas de esos personajes históricos.

Steve Wozniak dice que Steve Jobs ha vuelto reencarnado en Microsoft

Se puede apreciar de las palabras de Wozniak cierto resentimiento por Jobs. Posiblemente nadie conocerá nunca los sentimientos reales de Woniak por Jobs y lo más probable es que hasta él mismo tenga épocas y épocas. Juntos vivieron mucho, escalaron los momentos más duros de la creación de la empresa y él trabajó sin descanso, poniendo la mano de obra y la técnica. Steve Jobs era un hombre de negocios, un excelente hombre de marketing, alguien que hablaba y convencía, pero el trabajo real lo hacían otros. Si no fuera por Wozniak no habría Apple, de eso no hay ningún tipo de duda. Pero con el tiempo los dos Steve se distanciaron mucho.

A Steve Jobs solo le preocupaba hacer más grande Apple y que así su leyenda creciera. Su vida estaba dirigida hacia el objetivo de ser inmortal en cuanto a su memoria, a dejar una huella en la sociedad que nadie pudiera borrar. Se encontró con un obstáculo enorme en su camino: el cáncer que le quitó la vida cuando todavía le quedaban muchos años de vida. Eso le llevó a tener que pisar el acelerador y a justificar, por otro lado, las duras decisiones que había tomado a lo largo de su vida para hacer crecer más su negocio y su leyenda. Sus malos momentos personales quedaban olvidados, dado que si se hubiera concentrado en ello es posible que no hubiera tenido la oportunidad de hacer que Apple llegara hasta donde llegó.

Steve Jobs siempre hablaba de dinero, de crecimiento, de negocio y empresa. Para Steve Wozniak siempre fue más importante trabajar y disfrutar de la vida. Su vida fue sencilla y siempre lo ha sido. Si por él fuera, las entrevistas que concede las relacionaría con las cosas que hace a diario que no están relacionadas ni con trabajo ni con dinero, pero cuando el mundo habla con él lo que quiere es saber más de su vínculo con Apple.

Antes de cofundar Apple y volcarse con el negocio el objetivo de Wozniak en la vida era mantener su trabajo en HP y seguir trabajando allí toda su vida. Su familia y amigos lo sabían, pero Steve Jobs le convenció para dejar ese puesto y trabajar a tiempo completo en Apple. Todo cambió. El resto posiblemente lo habéis leído-visto en libros, películas y artículos de prensa. La relación de los dos Steve dio material de sobras para muchos sucesos que permiten entender mejor el vínculo que tuvieron. Wozniak siempre fue una persona aparentemente inocentona, de la que era fácil aprovecharse, y Steve Jobs hacía lo que tuviera que hacer para lograr sus metas. No es que se aprovechara siempre de Wozniak, pero si existía una necesidad, consideraría que no era algo tan malo teniendo en cuenta el resultado final.

La muerte de Steve Jobs

Jobs jugó con el dinero que ganaban los dos, le «robó» en alguna ocasión diciéndole que habían cobrado menos de lo que cobraron en realidad por trabajos freelance. Para Jobs siempre fue muy cómodo tener una persona como Wozniak a su lado que trabajaría y se dejaría la piel, dado que ese esfuerzo innato siempre ha estado en su ADN. Y no se puede negar que salir airoso como lo hizo Steve Jobs no tiene mérito. En realidad tiene un mérito enorme. El cofundador de Apple montó un imperio y se convirtió en uno de los hombres más poderosos e influyentes del planeta sin tener esos conocimientos técnicos que tenían otros fundadores de empresas tecnológicas. Wozniak siempre supo que Steve Jobs no tenía esa habilidad de la que sí hacían gala otros genios. En cierto modo, el propio Woz no tenía las habilidades comerciales ni la labia de Jobs, por lo que sin él tampoco habría llegado a donde llegó. Posiblemente seguiría siendo el empleado de HP que era en su momento, aunque en un mejor puesto y con un sueldo más jugoso.

La historia recordará a Steve Wozniak como el engranaje que permitió que Steve Jobs desplegara su magia comercial, su facilidad de palabra y la manera en la que abriendo su mente permitía que otros soñaran a su lado. La historia dará más relevancia a Steve Jobs, posiblemente en los próximos 100 años, pero nos da la sensación de que muy en el futuro las figuras de ambos cofundadores se igualarán y que el mundo reconocerá que Apple fue una cocreación estable en la que cada Steve puso lo que tenía que poner para que el negocio despegara. Sin su colaboración posiblemente Apple nunca habría existido porque los dos eran imprescindibles a su manera. Otros fundadores de empresas no necesitaron a nadie porque estaban equilibrados entre genio y talento, pero ellos destacaron por sí mismos en su respectiva categoría.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...