Claves para elegir las llantas del coche

Aunque las llantas puedan parecer simplemente un elemento estético, dependiendo del modelo, el coche podrá mejorar sus prestaciones o empeorarlas, por lo que es interesante tener en cuenta cómo un tipo de llanta condiciona a un vehículo.

Aspectos a tener en cuenta en la elección de llantas

Seguramente muchos coincidiréis conmigo en que las llantas son uno de los elementos que logran cambiar el aspecto de un coche, modificando la estética para que sea más elegante, inspire velocidad o agresividad. En el mercado podemos encontrar una gran variedad de diseños y a veces resulta complicado decidirse, pero para hacer una primera criba es interesante tener en cuenta las siguientes claves para elegir las llantas del coche.

El material con el que se han fabricado las llantas es importante, pueden ser de aluminio, acero, titanio y magnesio u otras aleaciones, etc. A todo esto hay que añadir que pueden ser llantas de fabricación en serie o forjadas a mano, éstas suelen ser encargos de usuarios que quieren ser exclusivos y a los que no les importa el precio. Algunos materiales provocan el encarecimiento hasta alcanzar precios prohibitivos al que sólo pueden acceder los más pudientes, por lo que al descartarlos, el catálogo se reduce un poco.

Otra cuestión son las piezas que forman una llanta, pueden ser las habituales monobloque (de una sola pieza), las de dos piezas que se montan por separado radios y llanta, las de tres piezas y las de cuatro piezas. Las dos últimas opciones son muy demandadas en el mundo del tuning, claro, que al ser más caras son una opción que quizá no recomendaría a no ser que tuvierais una preparación que deja con la boca abierta a quien la mira.

Posiblemente resulta más cómodo y económico optar por las monobloque, además son más fáciles de instalar. Con respecto al material, personalmente prefiero las llantas de aleación, son ligeras, facilitan un mejor control de las suspensiones y refrigeran bien los frenos. Otra cuestión a tener en cuenta es la rigidez de las llantas, una llanta que se puede deformar aumenta el mal funcionamiento de las suspensiones y por tanto provoca que la dirección sea menos precisa.

Hablando de los amortiguadores y la dirección, hay que tener muy claro qué tipo de suspensiones tenemos en nuestro coche, poner unas llantas que no sean afines, es decir, que alteren las medidas de llanta/neumático, hará que las suspensiones tengan que trabajar en exceso, lo que deriva en un peor rendimiento y mayor riesgo de tener que cambiarlos antes de tiempo.

Modelos de llantas

A todos nos gustan las llantas grandes, pero no podemos elegir la medida que nos parezca, las dimensiones son otro factor a tener en cuenta, deben ser acordes a nuestro coche, los parámetros a seguir son diámetro, anchura, localización de la tornillería… Una vez elegido el diámetro, la anchura será otra de las claves a tener en cuenta, cuanta más anchura, más poder de viraje de los neumáticos, la razón es que se reducen los movimientos de las paredes laterales de los neumáticos incrementando el contacto entre el firme y la banda de rodadura. En este caso los elementos de suspensión y el espacio entre aletas nos proporcionan la anchura a elegir, posiblemente en algunos casos se deban utilizar separadores. Por supuesto, los neumáticos que se monten deben adecuarse a las medidas de las llantas.

Un aspecto a valorar es el desplazamiento, éste afecta a la forma en la que sentimos la dirección y la duración de los bujes, elementos utilizados para conectar varios brazos en movimiento y puntos de pivote con el chasis y otras partes de la suspensión. Un ET (distancia desde la zona central de la llanta hasta el lugar donde se atornilla) menor, provoca que la rueda se desplace hacia afuera, algo parecido a llevar separadores, a mayor distancia o ET, mayor introducción de la rueda dentro del paso de rueda, para decirlo más claro, se trata del desplazamiento de la llanta hacia fuera o hacia adentro. El desplazamiento se debe tener en cuenta porque afecta directamente al rendimiento de las frenadas y a la estabilidad, así como a la capacidad de viraje, un profesional nos puede aconsejar sobre esta cuestión.

Como decía al principio, la estética y el tamaño son potenciales condicionantes a la hora de elegir unas llantas, dependiendo de la medida y el diseño, las prestaciones y el comportamiento del coche varían, no nos podemos poner unos zapatos del número 44 si nuestro pie es un 37 por muy bonitos que sean.

Dependiendo del fabricante, una llanta de aleación o de otro material de dimensiones iguales y diseño similar varia en peso, esta es una cuestión que tienen muy presente quienes tienen una preparación de élite, pero seguramente no es algo que pueda condicionar la compra de unas llantas de precio medio, bonitas y eficientes.

Todo tiene que tener su medida y coherencia, no podemos dejarnos seducir por el tamaño y la estética sin valorar el resto de características, hay que tener en cuenta que originalmente los coches salen de fábrica con las llantas y los neumáticos adecuados y equilibrados para el uso normal en carretera, las modificaciones deben ser armónicas y no abandonar estos parámetros, como todo en la vida, el equilibrio es fundamental, en el caso de las llantas la estética, el tamaño, el peso y las prestaciones mecánicas.

Evidentemente me queda mucho más en el tintero, aquí podéis conocer algunas claves para elegir las llantas del coche a rasgos generales, pero hay otros condicionantes que también hay que tener en cuenta, uno de ellos es marca/precio, de ello hablaré en un siguiente post.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...