Las conspiraciones del coronavirus y el 5G

Las conspiraciones que hablan de cómo el 5G puede haber extendido la presencia del coronavirus se extienden en todo tipo de contextos.

Ante situaciones tan delicadas como en la cual nos encontramos, la humanidad reacciona buscando responsables. Por naturaleza es lo que hacemos. Intentamos explicarlo todo, justificarlo todo y, sobre todo, entenderlo. Es algo que a algunas personas les pasa de una forma más intensa y en cierto modo preocupante. No podemos pasar página sin saber qué es lo que se esconde detrás de un suceso determinado.

De pandemias y conspiraciones

Por eso la sociedad tiende a las teorías conspiratorias, porque dan respuesta incluso a las grandes dudas, a aquello que parece que no se va a resolver en un breve espacio de tiempo. A veces conspirar, idear, dejar que nuestra imaginación se dispare, es lo único que nos permite seguir adelante.

El problema es que cuando hacemos eso tendemos a culpar a inocentes, a buscar el culpable fácil, o el culpable imposible, aquel que mejor encaje en la situación en la que nos encontramos. A veces la víctima, por no seguir llamándolo culpable, es sobre quien se colocan todas las miradas por efecto dominó. Y eso sabemos que siempre trae consecuencias. Malas consecuencias.

Con el coronavirus ha ocurrido. Hemos pasado de culpar a China, a culpar a Estados Unidos, a culpar a distintos animales, a culpar a los extraterrestres (en serio), a culpar a las redes 5G. Si se produce un efecto dominó no habría que extrañar que alguien culpara a una tienda de ropa (Zara, cuidado) por haber usado ciertos textiles o a una empresa de videojuegos porque sus productos han creado algún medio de transmisión. Todo sirve por muy absurdo que resulte.

Lo malo es que en una situación crítica, cuando estamos tristes, agotados, hundidos, destrozados por la pérdida de un ser querido, nos agarramos a lo que sea. Y nadie nos puede culpar. La COVID-19 ha asesinado a miles de personas. Seguro que alguien a vuestro alrededor ha fallecido por motivo de la enfermedad. Y no tiene que ser alguien de la familia, sino quizá el padre o abuelo de algún amigo. Si tiráis el hilo y vais uniendo personas, lo más probable es que no tardéis en llegar a alguien fallecido víctima de la pandemia. Y eso es terrible.

Tan terrible que nuestros sentimientos, juicio y acciones se nublan. Comenzamos a actuar de una manera irracional y de ahí a la caída en una teoría conspiratoria hay prácticamente dos o tres escalones de una gran escalera. Una de las que está teniendo unas mayores repercusiones, no en España, por suerte, pero sí en otros lugares como Reino Unido, es la que apunta a que el coronavirus está causado por la implantación de las redes 5G.

Las redes 5G

Lo que se ve como una conspiración es, en realidad, una casualidad. El despliegue de las redes 5G comenzó en los últimos meses apuntando a convertirse en la tecnología que conectaría nuestras vidas de una forma más precisa y que nos ayudaría a llegar más lejos en cuanto a recursos tecnológicos. Ya se hablaba en su momento de varias teorías conspiratorias que indicaban que las redes 5G podían servir para malos usos, por lo que desde el principio han estado marcadas por la polémica. Se dijo, por ejemplo, que sería el recurso definitivo del que harían uso los gobiernos para tenernos controlados.

Ahora se vinculan las redes 5G con la COVID-19 exclamando muchas personas que es el medio por el cual se transmite el virus. De ser así nos encontraríamos ante un ataque mundial hacia todos los países en la que podría ser la mayor colaboración entre los distintos gobiernos del mundo. Suena impensable. Por supuesto, tampoco tiene ningún tipo de sentido si lo analizamos científicamente. Y es lo que han dicho todos los científicos y especialistas del mundo. Ninguno le da credibilidad a esta teoría paranoica. Nadie.

Hay dos teorías atribuidas a la presencia del 5G y la aparición del coronavirus. La primera dice que las propias redes 5G son las que transmiten el virus. O dicho de otro modo, si hay instalación de antenas o usas la red 5G en tu móvil, te estás exponiendo a contagiarte con el virus. Algo absurdo. Posiblemente ninguna residencia de ancianos tenga tecnología 5G y ya sabemos qué ha ocurrido al respecto. La segunda teoría indica que lo que hacen las redes 5G es reducir la resistencia del sistema inmune de las personas. Y eso aún nos podría sonar un poquito, y cuidado, decimos solo un poquito, más lógico. Pero tampoco hay por donde coger la teoría, no nos liemos.

Los famosos se suben al tren

Cuando las celebridades forman parte de la locura multitudinaria es cuando más se complica la situación. Porque sabemos que una celebridad puede hacer que de la noche a la mañana miles de personas comiencen a plantearse si lo que están diciendo tiene sentido. Y por lo general es frecuente que una gran parte de esos seguidores acaban transformándose en creyentes de las mismas teorías conspiratorias. Al fin y al cabo, ese es el súper-poder de los influencers, conseguir influir en los pensamientos de los seguidores y el público.

Hay personas muy reconocidas, como los actores Woody Harrelson y John Cusack, o los músicos Wiz Khalifa y M.I.A., que han apoyado algunas de las teorías que se han publicado acerca del 5G.

Los expertos les defienden tal y como defienden a cualquier persona que se ve arrastrada por este tipo de pensamientos. El entorno actual es propenso a llevarnos hacia la paranoia. Hemos pasado mucho tiempo encerrados en casa, sin socializar tanto como solemos hacer y sin darle a nuestra vida la carga de energía a la cual estamos habituados. Esos factores nos debilitan, especialmente nuestra mente, y nos llevan hacia una posición en la cual nos mostramos más abiertos a este tipo de situaciones. La paranoia se puede hacer con nuestro control, pero no debemos darle ningún margen a que lo consiga.

Si un famoso se sube al tren de la conspiración, entendamos que es una persona como nosotros y que resulta tan sensible como nosotros. La paranoia acabará pasando y nadie debería acordarse de los tuits en cuestión una vez todo se normalice.

Actos vandálicos que ponen en peligro a los técnicos

Posiblemente ningún técnico de fibra óptima, conexiones, telefonía o redes, se hubiera imaginado en el pasado que su trabajo se podría convertir en una profesión de riesgo. Riesgo por los riesgos naturales, como subirse en los postes de comunicaciones, pero no riesgos que estuvieran relacionados con actos vandálicos. Sería algo que no tendría sentido hasta este año 2020. Porque 2020 está siendo un año que está resultando terrible a todos los niveles (y el problema es que no tenemos claro que 2021 vaya a simbolizar un cambio radical con la situación actual).

Muchos técnicos de comunicaciones de Reino Unido comentan en el artículo de CNET que hemos leído y con el cual nos inspiramos para este texto, los riesgos a los que se están viendo sometidos. Se han encontrado con personas que les han gritado y puesto en situaciones realmente complejas en las que no han encontrado otra salida que llamar a la policía. También han sido agredidos por personas enfadadas por la instalación de las redes 5G. Y en algunos casos se han encontrado con incendios y sabotajes que han llevado a que el riesgo aumente de forma significativa.

Los saboteadores se ponen en riesgo y también arriesgan las vidas de las personas que trabajan realizando las tareas de mantenimiento en las instalaciones. Hay quienes han comenzado a asistir a sus puestos de trabajo con vigilancia, guardias de seguridad que les acompañan para asegurarse de que no se produce ningún tipo de incidente. Y eso, teniendo en cuenta que su trabajo es revisar antenas, asegurarse de que las redes funcionan y pequeñas tareas similares, resulta muy raro.

Las empresas de telecomunicaciones denuncian cómo, para más inri, los vándalos que están asaltando las torres de conexión están atacando, por regla general, instalaciones que no corresponden al 5G. Los casos más graves que se han registrado han sido atacando torres de comunicaciones que cubren las llamadas de líneas locales y redes 2G o 3G, dejando incluso en algunos casos a hospitales sin comunicación. Tal y como se ha mencionado, se han registrado casos en los que hay hospitales que han quedado desconectados y sin oportunidad de realizar llamadas o videollamadas, lo cual en el periodo en el que nos encontramos puede ser fatal (imaginemos una persona muy enferma que quiere llamar justamente en ese momento a un familiar.).

La tendencia irá bajando

Esa es la previsión que realizan la mayoría de los especialistas, quienes indican que la situación se va a ir controlando y reduciendo los casos en los que este tipo de incidentes se producen. El miedo, la paranoia y la conspiración van a ir pasando. Posiblemente el drama de las redes 5G continuará. Era un problema antes del coronavirus, aunque a menor nivel, por lo que lo seguirá siendo después.

No olvidemos que los detractores del 5G también le culpan de ser una causa de cáncer y de otras enfermedades graves. Eso nos lleva a imaginar que el fenómeno de la paranoia continuará. Pero lo que se espera es que no siga al mismo nivel al que está afectando hoy día a los profesionales que trabajan en instalaciones y en gestionar las telecomunicaciones.

Para las empresas significará poder llevar más tranquilidad a sus empleados y trabajar en la implantación de la tecnología 5G para que proporcione servicio a los usuarios del mundo entero. Después del 5G llegará, con los años, el 6G y la cadena de conexiones inalámbricas continuará. Seguirá habiendo incidentes, por supuesto, pero esperemos que no al mismo nivel de los que se están registrando en la actualidad.

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