Honda CR-V: el fruto del esfuerzo

El nuevo Honda CR-V es un ejemplo de la evolución que puede alcanzar un vehículo gracias a la optimización de su diseño, su tecnología y su mecánica.

El coche presenta una estética más atractiva, un esquema de motorización que destaca por su eficiencia y un gran rendimiento en carretera. Sin dudas, estos tres aspectos son las claves que caracterizan al nuevo Honda CR-V. Vale recordar que se trata de la cuarta generación de esta gama, que evidencia una clara evolución.

Gracias a los avances obtenidos, el vehículo permite optar entre una propuesta de tracción a las cuatro ruedas u otra con impacto únicamente sobre las ruedas delanteras. Al mismo tiempo, las optimizaciones mecánicas confluyen en la presencia de bloques con menor promedio de consumo de combustible y una disminución en el nivel de emisiones contaminantes.

El diseño exterior del coche sigue las líneas principales de los últimos lanzamientos de Honda, aunque en este caso resaltan los fluidos trazos del parachoques, una parilla con barras horizontales y faros deprimidos en el área frontal. En la zaga también se advierte esta propuesta más radical, incorporando luces con tecnología LED y diseño más vanguardista.

En cuanto a motores, incorpora un bloque diésel i-DTEC de 2,2 litros y un propulsor a gasolina i-VTEC de 2,0 litros. La opción diésel alcanza los 150 CV y reduce sus emisiones hasta los 153 gramos por kilómetro en la variante con cambio manual. Por su parte, el bloque de gasolina llega a los 155 CV y registra emisiones contaminantes de 174 gramos por kilómetro con transmisión manual.

La tecnología también es muy importante en el nuevo Honda CR-V, sobretodo en cuanto a los sistemas que permiten mejorar la experiencia de conducción. Es el caso del mecanismo de control de estabilidad y tracción (VSA) y la gestión de dirección electrónica adaptable al movimiento (MA-EPS).

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...