Oculus Quest, realidad virtual sin cables, pero con potencia

Oculus Quest es la nueva propuesta de la famosa empresa para expandir la realidad virtual.

Nuevas Oculus

El futuro de la realidad virtual ya tiene un nombre: Oculus Quest. Se trata del nuevo headset que ha presentado Oculus para complacer a los amantes de esta tecnología en su afán por hacerse con nuevos dispositivos. Estará disponible en primavera de 2019 y tendrá un precio de unos 400 dólares. A priori todo es demasiado bonito para ser verdad, pero parece que esta vez Oculus sí que ha conseguido pulir los costes de fabricación para que la realidad virtual pueda dar el siguiente salto en cuanto a llegar a las masas. En cualquier caso, ¿qué es Oculus Quest y que diferencia este headset de Oculus Rift?

Lo primero que vamos a explicar es lo que decíamos en el título del artículo. No hay cables, se crea la experiencia que queríamos los “frikis” de la realidad virtual, no tan parecida a lo visto en animes como Sword Art Online (porque falta la conexión del headset al cerebro), pero más similar de lo que teníamos hasta ahora. Por otro lado, la potencia del dispositivo está garantizada, no tratándose de una simple versión light de Oculus Rift. Porque para eso ya tenemos Oculus Gear, al fin y al cabo.

Dicho esto, sí, es un nuevo avance en el sector, aunque por ahora la potencia no es tan alta como la que se ha podido ver en el último modelo del headset de HTC. Pero teniendo en cuenta lo que ganamos con esta configuración, por ahora nos quedamos plenamente satisfechos. Profundicemos en ello.

Oculus Quest no usa cables y eso significa que solo tenemos que ponernos el headset apretando las cintas que tiene sobre nuestra cabeza y comenzar a disfrutar de la realidad virtual. El dispositivo no usa conexión con ordenador ni es dependiente de nada. Desde su interfaz se puede navegar a la tienda de aplicaciones exclusiva de la que dispone y cargar todos los juegos o contenidos que nos interesen. La facilidad de juega de forma instantánea es enorme y esto va a cambiar mucho el paradigma de lo que hasta ahora ocurría con la realidad virtual (muchas veces nos da pereza ponernos a jugar por montar todo el tinglado de cables y cámara).

Otro aspecto importante es que al no ser dependiente de nada no tenemos que estar delante de una cámara o similar para que capte nuestro movimiento. El headset tiene sensores de interior a exterior que se ocupan de analizar todo el entorno y de captar los movimientos del usuario. Se ofrece libertad de movimiento de seis grados completo, lo que es absolutamente sensacional teniendo en cuenta que con la versión anterior de Oculus la capacidad se limitaba a tres. Habrá pocos momentos en los que la cámara no nos detectará, más bien mínimos. Solo habrá problemas cuando nos pongamos las manos en la espalda o en aquellos momentos en los que estas se choquen con algún objeto de una forma peculiar. En general no habrá errores tal y como hemos podido leer en multitud de hands-on que se han realizado con periodistas en Estados Unidos.

Que el headset sea lo que capte nuestro movimiento de una forma completa con el análisis de toda la instancia también significa que no hay límites en cuanto al espacio donde nos encontremos. El espacio que tengamos se adaptará a los juegos y así podremos jugar en lugares pequeños o más grandes sin que tengamos que sufrir. Si compartimos partidas multijugador con otros usuarios, la adaptación del espacio será simultánea y adaptativa en los dos casos. Es decir, un jugador podrá competir al tenis en una habitación de escasos metros y otro al mismo tiempo estar en un gran salón y que las distancias del campo de tenis se calculen de manera realista para que la partida sea efectiva en los dos casos. Así las experiencias serán más solidas sin importar dónde nos encontremos.

Para jugar mejor se incluirán dos mandos de la gama Oculus Touch, rediseñados con pequeños cambios que se ajustan de una manera más conveniente a las necesidades de Oculus Quest. Estos mandos disponen de sticks y botones de forma que repliquen los gestos que haríamos en la vida real y que así la inmersión sea superior. Y estos mandos se aprovecharán totalmente en nuevos juegos, entre ellos títulos exclusivos como una aventura protagonizada por Darth Vader del universo Star Wars. Así que en cierto modo existen muchos buenos motivos para esperar el lanzamiento de Oculus Quest como uno de los dispositivos más interesantes con los que comenzar el próximo año 2019. Eso sí, tal y como Oculus dice, “con este headset damos final a la primera generación de Oculus”. ¿Y sabéis qué viene después de la primera generación? ¡Oculus Rift 2! Aunque para eso todavía habrá que esperar y seguro que en ese futuro headset se incluye mucho de lo visto en Oculus Quest.

Vía: Oculus Quest

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