La tecnología para sobrevivir a la muerte

¿Seremos capaces de ser inmortales gracias al uso de nuevas ideas y conceptos tecnológicos? ¿Podremos resucitar?

Sobrevivir en Matrix

Hoy nos vamos a poner un poco místicos. Teníamos el gusanillo de hacer algo diferente, de escribir sobre las implicaciones que tiene la presencia de la tecnología en nuestras vidas y hemos acabado pensando en la muerte. Lo hemos hecho por la noticia que ha aparecido en los medios sobre la empresa Humai, de la cual hablaremos en profundidad en este artículo, y la idea nos ha llevado un poco más allá para tener en cuenta varios conceptos y valoraciones. ¿Está nuestro futuro en manos de la tecnología? ¿Será esta la que se ocupe de dar un giro absolutamente radical a la estabilidad del mundo? ¿Podremos ser inmortales en el futuro?

El afán de supervivencia

No hay nada más fuerte en la personalidad de los humanos que su afán de supervivencia. Se vive para sobrevivir y se sobrevive para vivir. Todos nosotros hemos tenido algún momento, a lo largo de nuestra vida, en el cual hemos sentido que si algo nos ocurriera, sería tan doloroso y drástico para nuestra existencia que nuestro espíritu no podría descansar en paz. Todos hemos tenido uno de esos momentos en los que hemos pensado «aún tengo que hacer mucho en la vida«, aunque haya sido en una situación tan poco grave como montar en un avión. Es algo innato en nosotros. Nos gusta la vida y vivir, por mucho que esto conlleve dolor y sufrimiento. Incluso nuestro cuerpo lo sabe, siendo este capaz de luchar contra los deseos que en ocasiones tienen algunas personas en cuanto a infundirse daño propio. Todo en la ecuación humana está dirigido a la supervivencia.

Por eso es lógico y justificable que a lo largo de los siglos hayan existido muchos científicos, pensadores y mentes inquietas que hayan tratado de desafiar las bases de la vida. Sabemos que nacemos y morimos y que esto es fundamental pase lo que pase. ¿Pero quién dice que esto no pueda ser alterado? Eso es lo que han pensado multitud de personas a través de los tiempos pero que, de momento, nadie ha conseguido. Quizá, no obstante, estemos acercándonos al momento en el que se desafiarán las bases de la vida y la muerte, y si esto ocurre, todas las posibilidades apuntan a que la responsable habrá sido la tecnología.

No se nos ocurre mejor momento que el actual (y el venidero) para que la humanidad comience a confiar en que de verdad es posible desafiar a la muerte gracias a la tecnología. Ya se están haciendo demostraciones de que han comenzado a moverse piezas de un tablero que podría sorprender a propios y extraños en el futuro. No se sabe cuántas tiradas se necesitarán para completarlo y llegar a la meta, ni tampoco cómo se superarán todos los obstáculos que se encuentren en el camino, pero el punto de vista positivo es plantearnos que la partida ya ha comenzado. Y eso nos lleva a detenernos sobre las ideas que se están gestando en distintos frentes con el mismo objetivo de lograr que la humanidad pueda, de una vez por todas, sobrevivir a la muerte.

Humai nos resucitará

Decíamos antes que la idea de este artículo nos la había dado la noticia sobre la empresa Humai. Y por ello hablamos de ella primero, a tenor además de la actualidad de su proyecto. Esta empresa australiana ha especificado que necesita un periodo de 30 años para trabajar en la tecnología y poder comenzar a utilizarla de manera exitosa. Eso nos situará en el año 2045. Podéis hacer cuentas para saber por dónde estaréis en ese tiempo. Un servidor estará un poco chocho, pero posiblemente seguirá escribiendo este tipo de artículos y quién sabe si yo mismo me haré referencia a este mismo artículo que estamos publicando hoy en Gizmos. Sería divertido.

¿Cuál es el sistema que utilizará Humai? La empresa ha desvelado que su proceso implica usar una serie de aplicaciones con las que se ocuparán de copiar los recuerdos de las personas. Lo harán teniendo en cuenta una versión de tiempo antes de fallecer, para dejar a la persona como un ente alejado de ese tipo de preocupaciones que nos acompañan al morir. Este copio de recuerdos se deberá hacer, lógicamente, mientras la persona está con vida. Luego se esperará al fallecimiento. Una vez ocurra esto se procederá a congelar una parte del cuerpo del individuo. A diferencia de otros métodos, en el caso de Humai solo congelarán el cerebro.

Esto quizá os suena a Futurama, pero el proyecto implica que luego los cerebros se colocarán en cuerpos artificiales, así que no se dejarán en tarros. Una vez se reactive el cerebro por medio de la tecnología que exista en ese momento, el individuo recuperará la consciencia del momento en el que se llevó a cabo el volcado de datos. Eso sí, estará en un cuerpo artificial. Lo podrá controlar con sus propias ondas cerebrales y retomar un estilo de vida normal, aunque sin las limitaciones que suponía tener un cuerpo normal y corriente. Por lo tanto, podríamos estar dentro de 30 años, aquí mismo, sentados delante del móvil/ordenador/tablet, pero con un cuerpo que no enfermaría, sino que posiblemente tendría que recibir actualizaciones de software.

Sistema de congelación

Humai está avanzando con firmeza en su proyecto, pero sigue en busca de financiación. Si todo va bien podrían tener lista su primera resurrección dentro de 30 años. Tal y como ha dicho su máximo responsable, Josh Bocanegra, el objetivo es que la muerte no sea algo definitivo, sino que se convierta en un concepto opcional. Como él mismo ha mencionado, no entiende porqué habría alguien que podría rechazar resucitar y seguir viviendo, pero cree que es importante que cada persona puede elegir si quiere seguir viviendo o no. Nosotros, sabiendo cómo es el mundo realmente, no dudamos de que habrá muchas personas que no querrán volver a la vida.

Otros métodos para burlar a la muerte

La idea de Humai es, simplemente, la última en hacerse notar en el sector científico. Es la última que quiere aprovechar la tecnología, en este caso aplicada a la creación de cuerpos artificiales, para que las personas puedan seguir viviendo una vez hayan muerto. Pero hay otras muchas ideas que están llevándose a cabo de distintas formas para tratar de obtener un resultado similar. Por ejemplo, las firmas de criogenia son ya unas habituales del sector y sus servicios se encuentran en marcha. Hay muchas personas que ya han pasado a estar criogenizadas con el objetivo de volver a la vida en el futuro, en el momento en el que se les pueda dar solución a sus enfermedades.

Hay distintos procesos relacionados con esto. En unos casos se criogenizan los cuerpos al completo, cambiando sus fluidos internos por el componente necesario para mantenerlos activos a un bajo rendimiento hasta que en el futuro se invente una cura para sus enfermedades. Pongamos que una persona sufre cáncer y que su destino estaba escrito por mucho tratamiento que recibiese. Lo que plantea la criogenia es que esta persona puede entrar en un estado de congelación hasta el día en el cual se haya descubierto cómo curar ese cáncer. En ese caso se descongelaría al enfermo, se le aplicaría el tratamiento y podría seguir con su vida. Pero antes o después, llegaría la muerte, lo que distancia la idea de la propuesta de Humai.

Cabezas en Futurama

También se habla, aunque a esto le vemos menos credibilidad, sobre la posibilidad de que todos los cerebros se introduzcan en un mundo artificial donde pasemos a tener vidas independientes. Sería algo parecido al concepto de Matrix, pero sin extraterrestres de por medio. Como todo sería virtual no habría problemas de, por ejemplo, superpoblación.

¿Y a vosotros cómo os gustaría sobrevivir en el futuro? Hay quien opina que no importa el método que al final se alce como el definitivo, sino simplemente que alguien logre, de una vez por todas, garantizar a la humanidad que no tendrá que conformarse con la muerte.

Vía: Australian Popular Science

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