Isaac Asimov predijo cómo sería el año 2019, ¿qué tal le salió?

Isaac Asimov hizo un escrito en el que planteó cómo sería el mundo en el año 2019 que acabamos de comenzar.

2019 según Isaac Asimov

Comenzaba el año 1984 y el mundo lo celebraba de forma emocionante, propia de la década de los 80, que como sabrán quienes la vivieron, fue muy especial. En ese momento los científicos y los amantes de la tecnología brillaban, porque estaban en el epicentro del inicio de una revolución que haría que en poco tiempo una gran parte de personas tuviera en sus hogares, por ejemplo, su primer ordenador. Esa fecha, 1984, fue popularizada en una novela distópica escrita por George Orwell, y era un buen momento para plantearse cómo sería el futuro de una manera similar a la que había tomado el autor.

A quien se consultó para que hiciera esta predicción del futuro fue justamente a otro escritor, a un experto y veterano amante de la ciencia ficción que aportó mucho a este mundo: Isaac Asimov. Se le encargó que pronosticara cómo sería el año 2019, justo este año que acabamos de comenzar. Sus predicciones se han quedado a medio camino de ser correctas, dado que era demasiado optimista sobre cómo la tecnología avanzaría en estas tres décadas. En algunas cosas sí que ha dado en el clavo, pero en otras se ha quedado corto posiblemente por una o dos décadas.

El escritor, fallecido en 1992 a los 72 años, visualizaba 2019 como un año en el cual los robots y los ordenadores estarían haciendo todo el trabajo duro de la sociedad para que los humanos pudieran disfrutar mejor del ocio y del tiempo libre. Consideraba que para este momento los robots ya serían autosuficientes y podrían ocuparse de todo sin que nosotros estuviéramos pendientes.

No iba desencaminado en cuanto al uso de robots y ordenadores en todo tipo de trabajos. En las fábricas los robots y máquinas que automatizan los procesos son habituales, mientras que en países como Japón ya hay robots actuando en puestos de trabajo que hasta ahora ocupaban personas (dependientes en tiendas, puestos de información o como empleados de hoteles). Pero aún no estamos dentro de esa visión masiva, automatizada y multitudinaria de la que hablaba Asimov y mucho menos nos consideramos personas que puedan vivir dedicándose al ocio sin trabajar.

ojo robótico

En lo que sí dio en el clavo es en que para este año tendríamos más posibilidades de trabajar cómodamente y que lo haríamos en unos ambientes muy distintos a los de las oficinas tradicionales. Al fin y al cabo, muchos de nosotros podemos darnos el lujo de trabajar a distancia en nuestras casas, sin quitarnos el pijama y jugando con nuestro gato mientras intentamos picar tecla con gran rapidez. Eso en la época de Asimov no se planteaba como una posibilidad, pero la tecnología y el cambio en los negocios, así como en las filosofías de trabajo y conciliación, han terminado llevándonos a ello. Seguro que Asimov nos imaginaba tumbados dando órdenes a un robot para que trabajara por nosotros, pero no nos podemos quejar de lo que tenemos por mucho que nos guste mirar al futuro con ilusión.

Su pronóstico de tres décadas y media en el futuro era ambicioso. En aquellos tiempos los ordenadores eran poco frecuentes. El niño de clase que tenía un ordenador antes de la era del PC era el que triunfaba entre sus amigos, porque un Spectrum o un Amstrad eran sinónimo de diversión durante horas. En el año 1984 solo un 8,2% de todos los hogares de Estados Unidos tenía ordenador y en 2017 el porcentaje había aumentado al 91%. Sí se ha producido una gran expansión, aunque no como la visualizaba Asimov. Por eso es posible que solo necesitemos una década más o quizá dos para que se cumpla su predicción. Hoy por hoy al menos sí vemos que la tecnología es común para cualquier persona, sin importar edad ni nacionalidad.

Asimov también hablaba, en este caso de forma acertada, de cómo la implementación de los robots en puestos de trabajo significaría que se generarían otras oportunidades laborales para las personas. Es la idea que se intenta transmitir actualmente para que el mundo no rechace la tecnología: si el robot quita un trabajo, el robot dará otro trabajo. Habrá personas que tendrán que hacer ciertos papeles para que la máquina exista, funcione y tenga una supervisión. No faltarán puestos de trabajo, sino que cambiarán los puestos de trabajo disponibles para los humanos.

El escritor también habló en su pronóstico sobre un objeto móvil computerizado que sería clave en el día a día de las personas. ¿El teléfono móvil? No queda muy claro cuál era el objetivo del escritor en este sentido, pero los análisis que se han realizado de sus declaraciones apuntaban a que no visualizaba el uso de un smartphone, sino de algún tipo de robot que nos acompañaría en todo momento como si fuera un asistente y que haría todo tipo de cosas por nosotros. En los 80 los escritores estaban absolutamente obsesionados por los robots y solo podían pensar en las ganas que tenían de que a su lado hubiera un robot de apoyo como el que se veía en series de animación como Los supersónicos. A ese futuro aún no hemos llegado.

Otras de las predicciones se refirieron a cómo veía Asimov la conquista del espacio. Comentó en su texto que en 2019 ya estaría planteado sobre el papel el primer asentamiento espacial de la humanidad e incluso podría estar en proceso de construcción. No podemos considerar la Estación Espacial Internacional como algo relacionado con la idea del escritor, dado que él hablaba de tener a familias enteras viviendo en el espacio. Quizá el trabajo de Elon Musk y su plan para conquistar Marte ayuden a hacer realidad esta predicción, aunque Asimov se concentraba más en la Luna que en el planeta rojo. Es cierto que se está trabajando mucho al respecto, pero la humanidad va a necesitar unos años para que esto se materialice con éxito. También habló de establecer laboratorios en órbita, cosa que sí ha ocurrido.

astronauta

Dentro de un año hablaremos de lo que escribió Isaac Asimov unos años después para su predicción de 2020, la cual os podemos decir que no fue nada positiva. Habló de la humanidad luchando drásticamente contra el cambio climático, contra el aumento de los niveles del mar y enfrentándose a un colapso de la sociedad que tendría serios retos para salir adelante. También dijo que en 2020 los niveles de dióxido de carbón en la atmósfera serían de 600 partes por millón, lo que podría implicar unas consecuencias muy graves. Por ahora estamos en 400, por lo que aún hay margen y esperanza para que la humanidad tome las riendas de su situación en el planeta. Esperemos que como otras predicciones de Asimov, esto todavía tarde en llegar, porque si eso pasa difícilmente tendremos la oportunidad de desarrollar tanto la tecnología.

Si en contraposición a esto los avances tecnológicos llegan antes que el colapso de nuestro ecosistema, es posible que tengamos más de una opción de supervivencia. Y si todo sale rematadamente mal, lo único que podría quedar para hablar de las predicciones de Asimov serán robots que estarán preparados para analizar y elaborar nuevos contenidos. ¿Pero para quién van a escribir? ¿para otros robots? ¿quedamos en que a inicios de 2020 repasaremos esas trágicas predicciones de Asimov con una dosis de optimismo sobre cómo se habrá equivocado el autor? Cruzamos los dedos para ello.

Vía: CNET

Foto: harutmovsisyanAngel-KunComfreak

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