¿Estamos preparados para las lentes de contacto biónicas?

Con la instalación de lentes de contacto biónicas no volveremos a tener problemas de visión e incluso podremos ver mejor.

avances tecnológicos

En este año 2018 algo va a cambiar para el futuro de la humanidad en términos de vista. Lo decimos de forma grande, pero porque realmente se trata de algo enorme. De lo que hablamos es de la llegada de las lentes de contacto biónicas, un proyecto que ya está en desarrollo realizándose pruebas con humanos para comprobar su seguridad y efectividad. Si todo va bien en este mismo año 2018 habrá personas que las podrán tener instaladas en sus ojos. ¿Y qué significa eso exactamente?

La promesa y el proyecto que está en desarrollo de la mano del doctor Garth Webb implica que las personas que se sometan a la intervención para instalar estas lentes de contacto podrán recuperar su vista e incluso tenerla mejor que nunca. Será una forma de solucionar cualquier problema de visión, desde lo más básico como la miopía hasta problemas mucho más graves como las cataratas. Cualquier persona que pase por este tratamiento se podrá despreocupar en cuanto a sufrir problemas de vista adicionales, dado que tendrá unas lentes que le durarán toda la vida y que evitarán cualquier tipo de inconveniente.

Más allá de esto, se comenta que las lentes de contacto biónicas no solo solucionarán problemas y evitarán que lleguemos a sufrir las temidas cataratas que acechan a cualquier tipo de persona, sino que además potenciarán la vista de quienes se sometan al tratamiento.

¿Entonces a qué nos estamos encaminando? Es ahí donde comienza el debate. La promesa es que con la instalación de lentes de contacto biónicas en los ojos podremos tener una vista tres veces superior a la que tendría una persona media. Esto no significa que vayamos a ver entre la ropa de las personas, sino que por ejemplo, si leemos un texto a 2 metros, podremos leerlo igual de fácil a cuatro metros y seis metros. En general tendremos una mejor vista, una mayor capacidad para apreciar los detalles y enfocar. ¿Seremos robots? ¿seguiremos siendo personas completas o nos encaminamos hacia un futuro más propio de películas como Ghost in the Shell en la cual ya se usaban todo tipo de implantes biónicos para mejorar a las personas? Esa es la gran pregunta, aunque no parece que de momento este tipo de avance se esté convirtiendo en un tema polémico, dado que los beneficios en prevención y curación del tratamiento son tan elevados que la moral de la potenciación humana queda al margen.

Según la Organización Mundial de la Salud hay 285 millones de personas en todo el mundo que tienen problemas de visión y la cifra sigue en aumento. Los tratamientos actuales para luchar contra las cataratas y demás problemas graves han mejorado mucho respecto a los de décadas atrás, pero esto no impide que haya muchas personas que a determinada edad hayan perdido la facultad de ver de una manera notable respecto a lo que disfrutaban en el pasado. El uso de tecnología, las pantallas y elementos menos directos como el propio estrés de la sociedad actual, llevan a que los problemas de vista sean comunes y que sea necesario ponerles remedio.


¿Cómo se realizará este tratamiento? Cuando su inventor, el doctor Garth Webb, habla de ello, las reacciones son de asombro y un poco de miedo. Porque el tratamiento implica inyectar una solución salina con la lente biónica en el ojo y que esta reemplace la lente natural del mismo mediante un proceso automatizado que dura diez segundos. Lo que ocurre es que cuando la lente biónica se introduce en el ojo con la solución salina se va montando ella sola y tras esos diez segundos ya está colocada sin problema alguno. La duración de la operación es de unos 8 minutos y el proceso es similar al que se lleva a cabo para paliar los efectos de las cataratas, por lo que aunque suena un poco complicado, no es nada nuevo para los especialistas.

¿Tiene efectos secundarios? De momento se están haciendo las primeras pruebas y todo está por ver, pero las previsiones indican que no habrá ningún tipo de efecto secundario. Por ejemplo, se descartan los dolores de cabeza, las molestias y cualquier otro efecto que pueda producir el uso de lentillas y similares. En teoría no habrá ningún tipo obstáculo ni nada que haga que estas lentes biónicas no se conviertan en el tratamiento más recomendado para todo tipo de personas en un tiempo más cercano de lo que podríamos imaginar. A priori se trata de una de esas mejoras para la salud que no sabremos a qué nivel se ofrecerá a los ciudadanos, ni qué precio tendrá ni qué requisitos habrá que tener para poder recibirlas, pero que apunta a que se convertirá en una de las grandes tendencias de los próximos años. Y como decíamos, quizá sea el punto de partida de las mejoras biónicas para otras partes del cuerpo.

Vía: Futurism

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...