Review: Xbox One S, otra oportunidad para Microsoft

El lanzamiento de Xbox One S se ha producido de manera oficial para disfrute de quienes quieran tener la consola de Microsoft.

Lanzamiento de Xbox One S

El mercado de las consolas está convulso (del latín “convulsus”, “que se halla muy excitado”). Sony tiene su PlayStation 4 arrasando a esperas de su próximo modelo, Nintendo casi ha enterrado a Wii U y está preparando NX y Microsoft ya anunció Project Scorpio, pero antes de eso acaba de poner a la venta Xbox One S. ¿Qué es Xbox One S? ¿qué aporta respecto al modelo anterior? ¿por qué es tan blanca? ¿merece la pena? ¿es la consola del verano? ¿dispara Microsoft tiros a ciegas para ver si caza algún pokémon? Vamos a tratar de responder a todo para que podáis tomar una decisión sobre este lanzamiento.

¿Cómo llegamos hasta Xbox One S?

Pongámonos en situación. En el año 2014 llegó Xbox One en su versión inicial, aquella que parecía más un reproductor de VHS que otra cosa (a todo esto, ¿habéis leído nuestro homenaje a los VHS?). Un año después Microsoft puso a la venta la consola en una nueva versión, con disco duro de 500GB que se caracterizaba por un detalle clave: no tenía soporte para el uso de Kinect. Era lo que el público estaba demandando. No se sabe cómo (cosas que pasan), el público ya no quería jugar moviendo los brazos delante de la televisión. Eso hizo que muy pocas personas aprovecharan la segunda generación de Kinect y teniendo en cuenta que el precio de la consola “cobraba” el llevarte Kinect, todo estuvo claro: había que quitarlo. Con la revisión sin Kinect las ventas mejoraron (¡bien!).

También se lanzó la versión de 1GB de la consola, para los usuarios que necesitaran más disco duro. A sabiendas de que algunos juegos digitales ocupan una auténtica bar-ba-ri-dad, tener 1TB comenzaba a ser imprescindible. Todo encajaba. Y además, Microsoft comenzaba a nutrirnos con algunos juegos bastante potentes. ¿Había encontrado Xbox One la manera de sobrevivir en las tiendas? No queríamos estar ante otro caso como el de la primera Xbox, que no pudo competir con sus rivales y quedó en un marcado segundo plano. Y no, no pasó, al menos no por aquel entonces. En 2016 las cosas comenzaron a empeorar. Las cifras y estadísticas no fueron bien del todo y Microsoft fue reduciendo su apoyo a su división de consolas.

En España los usuarios comenzaron a ver cómo las cosas se derrumbaban alrededor de las oficinas de Microsoft en cuanto al rendimiento de la máquina. Algunos juegos comenzaron a llegar en condiciones nada favorables, echábamos de menos audios al castellano y ediciones un poco más cuidadas. Se notaba que estaba pasando algo. El parqué de consolas de Xbox One no era tan elevado como se podría imaginar y las exclusivas no eran suficiente para mantener a flote la máquina. ¿Qué hacer? Se lanzó el pack Xbox One Elite a fin de ir vendiendo más ejemplares, aunque el resultado no fue tampoco el esperado.

Y todo eso nos deja en pleno 2016 con una situación a la que responder con fuego. Microsoft necesitaba buscar una solución que impulsara las ventas de Xbox One en un momento en el cual su máximo rival ya se ha alejado de forma excesiva. La empresa hizo dos cosas: anunciar Xbox One S, la nueva versión de la máquina, y confirmar Project Scorpio, la próxima generación de consolas de Microsoft. Ambas noticias anunciadas al mismo momento dieron una imagen de inestabilidad, porque muchos usuarios reaccionaron de forma contraria. Creyeron que si Project Scorpio llega tan pronto (2017), ¿qué motivo hay para comprar ahora una Xbox One S? Recordemos que el tiempo pasa volando, tan volando que no nos creemos que la consola de Microsoft se lanzase en 2014.

¿Qué aporta la consola exactamente?

El diseño original de Xbox One no era precisamente una bendición (ya lo hemos dicho antes), así que la revisión cambia de forma radical lo que nos encontramos en el hardware. Su diseño es más ligero y más delgado, tanto que vamos a poder sostenerlo sin problemas. Olvidaros de lo de hacer pesas levantando la Xbox One, porque ahora no os va a servir de entrenamiento. Al ser más pequeñita ganamos en espacio en casa (si habíais alquilado otro apartamento os recomendamos ir dejándolo), porque es nada más y nada menos que un 40% más reducida. Ahora la podemos poner en posición vertical, lo que sin duda nos permite ganar bastante espacio.

La consola también dispone de lector de infrarrojos, una fuente de alimentación situada en el interior de la máquina y el espacio de almacenamiento es de… redoble de tambores… ¡2TB! Bien, eso nos gusta. Aunque también se ha dicho que habrá versiones de 500GB y 1TB, para quienes no tengan problemas de almacenaje porque estén pensando en comprar todos sus juegos en formato físico (ahora mismo lo más recomendable si queremos ahorrar, porque hay muy buenas ofertas en las tiendas).

¿Y el rendimiento? ¿mejora? Pues tenemos que decir que la compatibilidad con imagen alcanza un nivel de 4K Ultra HD, lo que viene a ser tendencia. También os decimos que si no tenéis una televisión que esté adaptada a esta calidad de imagen no vais a notar nada de nada. Dispone de HDR, permite reproducir películas en formato de Blu-ray, un Bluetooth más avanzado, un mando que ha sido rediseñado en su totalidad y sistema de conexión inalámbrica de amplio espectro. No, lo que no hay es Kinect, por si alguien se lo preguntaba. Si alguien quiere Kinect tendrá que buscar un adaptador y usarlo durante esos 10 o 15 minutos en los que todavía nos interese hacerlo. ¿Y el rendimiento de los juegos? Algunos van a rendir mejor que en la versión normal de Xbox One, pero tampoco os esperéis milagros. Irán bien y habrá casos en los que seguro que decimos “pues se nota”. Pero Microsoft nos pide que no le demos demasiada importancia. Para eso es mejor esperar a Project Scorpio.

¿Qué opinan los especialistas?

Antes de escribir esto nos hemos estado leyendo una amplia cantidad de reseñas de la prensa norteamericana que ya ha trasteado con la consola durante unos cuantos días. Queríamos ver qué pensaban aquellos que sienten una pasión especial por Xbox, dado que no hay nadie mejor que los norteamericanos para ver la consola con cariño. Y el veredicto ha sido positivo, dado que nos encontramos con valoraciones que refuerzan el gran atractivo del que hace gala, en especial en su nuevo formato.


Los especialistas no hacen mucho hincapié en que Project Scorpio llegará pronto, dado que lo que quieren es que nos concentremos en el hoy y no en el mañana. No es una mala idea, dado que si todos hiciéramos lo contrario esta Navidad no habría nadie que comprara la nueva versión de la consola de Microsoft. Por nuestra parte, coincidimos con la prensa norteamericana en este sentido, porque hay que reconocer que el diseño de la máquina ha ganado mucho y que el precio, de 399 euros, está muy ajustado dentro de lo que esperamos del sector ahora mismo.

¿Y a qué juegos vamos a jugar en 2016?

Vamos a dejar de lado las sagas multiplataforma que llegarán a Xbox One, porque nunca nos gusta mencionarlas por cuestión de hacer bulto. Lo que sí hay que destacar son los juegos propios de Microsoft que están en camino y que tienen muy buena pinta. Pronto llegará, por ejemplo, Forza Horizon 3, nueva entrega de la franquicia de conducción que despierta pasiones. Quizá sea pronto para que llegue otro Forza, dado que el último aún lo tenemos reciente, pero no le podemos decir que no a un buen dulce. Se lanzará a final de octubre.

También en el mes de octubre se pondrá a la venta la nueva entrega de Gears of War. Con Gears of War 4 Microsoft devolverá a los jugadores a una de las franquicias más espectaculares que han nacido en el entorno de las consolas Xbox. Estará disponible en dos versiones y como decimos, apunta muy alto. Con estos dos juegos tenemos ante nosotros una de las mejores propuestas que podemos esperar para la consola de Microsoft. Eso sí, todavía es poca materia gris y esperamos que antes de terminar el año dispongamos de un poco más de sorpresa en su catálogo. En formato digital sí hay muchos más juegos anunciados, aunque ya sabéis que suelen apostar por un tipo de título más comedido y menos espectacular.

Si todo va bien, cruzamos los dedos para que a Microsoft le vaya bien, Xbox One S obtendrá un buen registro de ventas y la compañía tendrá buenos motivos a fin de continuar apostando por las consolas. Al fin y al cabo, la salida de Project Scorpio y el nivel de apoyo que le proporcione su fabricante también dependerá de la forma en la que termine su consola actual. Si recupera ventas, si ilusiona a los usuarios y demuestra que hay muchas posibilidades entre jugadores que se vuelven locos por Gears of War, Forza y Halo, es posible que la próxima generación vuelva a ser una batalla igualada y no un combate poco equilibrado como ha ocurrido en estos momentos.

Dicho todo esto y concluyendo, Xbox One S está en las tiendas. Los comercios no han iniciado un plan renove y Microsoft parece que tampoco, pero es muy posible que se anuncie próximamente dependiendo del volumen de ventas que tenga la consola. Si tenéis una Xbox One normal, sin plan renove quizá no os interese. Si no la tenéis ahora es una buena oportunidad para echarle un vistazo, pero os recomendamos que contabilicéis primero la cantidad de juegos exclusivos que os puedan interesar. Porque quizá no haya tantos juegos exclusivos como os gustaría y os lo acabáis pensando dos veces antes de hacer la compra.

Vía: Microsoft

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